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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Innovadora estrategia socioeconómica en Cuba

El vice primer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, al comparecer en la Mesa Redonda informó  sobre elementos vitales de la estrategia económica y social, aprobada por el Buró Político del PCC en julio de 2020

Sobre cómo impulsar el avance del país en la nueva normalidad informó el vice primer ministro cubano y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, al comparecer este lunes en el espacio televisivo Mesa Redonda para informar de los asuntos esenciales relacionados con la Estrategia económica y social y su implementación, así como del enfrentamiento a la crisis mundial acentuada por la Covid-19.

Reiteró que Cuba no ha dejado de pensar en el desarrollo de su economía, a pesar del complejo panorama en el que se desenvuelve, debido a las consecuencias de la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo del Gobierno de EE. UU.

Al explicar sobre algunos de los elementos de la Estrategia y los pasos que se han dado, con la dirección del General de Ejército Raúl Castro Ruz, del Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez y del Primer ministro, Manuel Marrero Cruz, insistió Gil Fernández en el difícil contexto que enfrenta la economía nacional para sortear escollos, avanzar y no retroceder.

Como parte de un amplio programa de información al pueblo, el vice primer ministro se refirió a los momentos de tensión en la economía nacional e internacional, pues se trabaja en medio de los efectos de una pandemia global cuyos severos impactos repercuten en el turismo, en los sectores productivos y de servicios en general, además de incidir en el cierre de fronteras, entre otras consecuencias negativas.

Cuba, sometida a la intensificación del bloqueo estadounidense, ha sido objeto de otras 121 medidas punitivas desde 2019 a la fecha, con el objetivo de asfixiar al país y provocar desánimo y descontento en la población. “Es en ese escenario en el que la economía ha venido enfrentando un incremento de la demanda de gastos, pues se ha tenido que invertir casi 1 000 millones de pesos en el financiamiento de las actividades vinculadas con la salud”.

Bajo el principio de que lo primero es la salud, subrayó que no se han escatimado esfuerzos en ese propósito, pues las medidas de restricción han generado incluso gastos adicionales en divisas con un alto costo y, en general, las acciones de enfrentamiento a la pandemia han tenido un considerable impacto económico.

Ejemplificó esto con los gastos adicionales del sistema de salud en la realización de las pruebas PCR (40 dólares), el funcionamiento de los centros de aislamiento, el mantenimiento de las pesquisas y la sistemática atención primaria.

Todo esto en medio de las afectaciones por la reducción de la entrada de divisas al país, el cierre de fronteras y las dificultades en los mercados de exportación, lo cual se suma a la cifra de 150 000 trabajadores estatales interruptos y 250 000 trabajadores por cuenta propia con suspensión temporal de su labor durante estos meses, o con un bajo nivel de actividad en general.

No obstante, según comentó, se mantuvo la estrategia de exportación, con prioridad en la asignación de financiamiento y la logística para producir con destino a los mercados del exterior, aunque ha habido afectaciones por la caída de precios y déficits en la demanda (a veces no ha habido barcos para transportar mercancías, ni aerolíneas operando, entre otras dificultades en la logística del comercio internacional).

Al describir el doble impacto que ha debido soportar la Mayor de las Antillas puntualizó que “por un lado, se enfrentan niveles más bajos de actividad económica, con afectaciones considerables en los ingresos en divisas y en los ingresos al presupuesto del Estado que se nutre de la actividad productiva (básicamente de los impuestos a la actividad empresarial), y por el otro, un aumento de los gastos tanto en divisas como en  moneda nacional, incluidas las importaciones para enfrentar la Covid-19, toda la estrategia y los dispositivos que se han implementado y que conducen a esta nueva normalidad”.

“Se destaca en este proceso la planificación, pues el país cuenta con grandes posibilidades de planificar sus recursos y ponerlos donde más rinde, de acuerdo a sus necesidades y condiciones, además de no seguir una visión puramente economicista, pues se combina con lo social”, afirmó.

Sobre el manejo de la actual y crítica situación, señaló que aun con escasez, colas, déficit de oferta y aumento de los precios de muchas producciones, el país ha venido sorteando los problemas y se han mantenido los productos de la canasta básica familiar normada, además de incrementar las entregas de algunos artículos en los últimos meses como los de aseo con venta regulada, entre otras acciones adoptadas en condiciones excepcionales.

Al respecto reiteró que la situación es muy compleja, pero nuestra economía está adaptada a estar en tensión, enfrentada a un injusto y férreo bloqueo durante seis décadas, ahora arreciado como nunca antes, y en medio de un panorama que no es solo de Cuba, sino a nivel internacional, con repercusiones muy negativas en todos los sectores y esferas de la vida.

Principios básicos de la Estrategia

En cuanto a los principios de la Estrategia económico- social aprobada en julio recordó que cuando se diseñó la dedicada a enfrentar la Covid-19, se dividió en dos etapas, una primera que en aquel momento tenía tres fases y que ya se ha modificado con la nueva normalidad, cuyo propósito esencial es la salud.

En tanto, una segunda etapa, en condiciones diferentes de la actividad productiva y la normalidad en el funcionamiento del país, se centra en el impulso a la economía y a las medidas que permitan implementar con mayor celeridad elementos que ya están planteados en la conceptualización del modelo económico (en esta segunda etapa no hay fases, hay 16 áreas de resultados claves, en las que se trabaja a la vez).

Precisó el vice primer ministro que como planteó el Presidente cubano, se requiere imprimirle mayor ritmo a la Estrategia, a lo cual contribuye la nueva normalidad en varias provincias del país desde este lunes 12 de octubre, con la reactivación de la actividad productiva y de servicios y la incorporación de los trabajadores, tanto del sector estatal como del no estatal.

Instó a la comprensión de las medidas planteadas y a la responsabilidad individual para el cuidado y protección de la salud, ya que se requiere de la nueva normalidad para reactivar la economía.

Con la estrategia económica presentada en el verano se concebía el ajuste del plan de la economía 2020, que permitió enmarcar los nuevos niveles de actividad y dónde ubicar los recursos pues no se podía seguir trabajando con los objetivos trazados en el año anterior, en medio de un escenario totalmente diferente.

Precisó Gil Fernández que no se dejó de trabajar en las directivas del Plan 2021, cuya elaboración está en curso ni se dejó de trabajar en el Plan de desarrollo hasta 2030, a la vez que “nos enfrascamos en sobreponernos al contexto actual, que requiere de mucha unidad y comprensión de nuestro pueblo sobre cómo salir adelante; y no dejamos de pensar en nuestro modelo de desarrollo, en su sostenibilidad y en las transformaciones que tenemos que incorporar para alcanzar ese socialismo próspero que los cubanos hemos decidido como modelo”.

En este sentido se emitió un tabloide con amplia información a la población acerca del contenido de la Estrategia, como un instrumento de consulta que se puede encontrar en el sitio web del Ministerio de Economía y Panificación (MEP), y en páginas digitales de nuestros medios de comunicación.

Una Estrategia innovadora

El titular del MEP al describir los puntos en que más se ha avanzado indicó que se ha trabajado en todas las áreas de resultados claves y ya hay medidas implementadas en el transporte, el turismo, las telecomunicaciones y otras, sobre las que los ministros de las diferentes carteras se referirán en los próximos días.

No se trata de un listado de tareas o medidas a implementar; por el contrario, la Estrategia contiene un conjunto de transformaciones profundas en la economía y se considera por tanto una estrategia innovadora, buscando siempre los elementos que nos permitan avanzar en las condiciones actuales, sin que haya retrocesos. No se trata de tareas más simples, sino de un conjunto de transformaciones profundas y llevan diseño en su implementación.

“Se parte –dijo- de una base sólida, lo aprobado en los Congresos del Partido es lo renovador; la estrategia es innovadora, porque implica que lo que aprobamos en los Congresos del PCC lo llevamos a la práctica ajustado al contexto actual, en las condiciones de Cuba, para que rinda beneficios a nuestra economía y, por ende, a nuestra población.”

Citó cinco elementos con impacto en la estrategia transformadora y que inciden directamente en la población. Son estos la producción y comercialización de alimentos, el incentivo a las exportaciones, las transformaciones en el sistema empresarial, el perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia y el ordenamiento monetario (que incluye la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria, y abarca  otros elementos).

El vice primer ministro cubano abundó en la producción y comercialización de alimentos tras reconocer que la existencia de un déficit en la oferta genera incrementos de precios, acaparamiento y determinadas distorsiones en la red de comercio mayorista y minorista.

Ante este panorama se han implementado medidas para reanimar esa actividad, como la flexibilización de la contratación de fuerza de trabajo eventual para la agricultura, de acuerdo con la Resolución 24/2020 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que permite se contrate directamente a personas que no sean cuentapropistas como fuerza laboral en los picos de cosecha, siembra, labores culturales y otras acciones similares.

Abordó otras decisiones referidas a los nuevos incentivos fiscales para las producciones de la minindustria y su comercialización mediante el comercio minorista con bonificación del impuesto sobre las ventas en el comercio con el fin de que esas producciones puedan destinarse también al autoabastecimiento municipal. Y apuntó que ya se inició en tres provincias del país (La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba) la venta en MLC de insumos para la base productiva.

Esa medida relacionada con el déficit de insumos se irá ampliando gradualmente en todo el territorio nacional y está previsto incorporar más productos e implementos necesarios para incrementar los rendimientos. Anunció el titular del MEP que próximamente se iniciará en ese mercado la venta de tractores y otros equipos.

Hay otras decisiones que se vinculan con la posibilidad de que esas bases productivas puedan generar divisas, como la de exportar sus producciones mediante empresas estatales o vender a la Zona Especial de Desarrollo Mariel y, en ambos casos, retienen el 80 % de las divisas.

Antes de que concluya 2020 se darán los primeros pasos en el funcionamiento del Banco de fomento agrícola, con apoyo del Presupuesto del Estado, y en el cual se empleará la red del Banco de Crédito y Comercio, con oficinas en todo el país. Se prevé arrancar con un presupuesto de entre 30 y 35 millones de pesos y, según aclaró, el dinero no se utilizará para pagar deudas ni capitalizar a quienes estén descapitalizados, sino para apoyar a los mejores productores.

Comentó Gil Fernández que ya están elaboradas las bases para la transformación de la comercialización de productos agropecuarios, confluyendo varias formas de compra-venta, mayoristas y minoristas, en condiciones de legalidad, previa inscripción en el Registro Central Comercial y con las licencias sanitarias y veterinarias establecidas.

Un asunto en el que se trabaja desde el primer día en que se aprobó la estrategia socioeconómica, y en el que se ha tenido en cuenta a la academia y las mejores experiencias internacionales.

La estrategia de comercialización que se pretende implementar en las próximas semanas, incluye cambios en las funciones de balancista. Al respecto explicó que en el diseño, Acopio es una empresa no monopólica y no se encarga de un balance central del país, función que le corresponde a nivel nacional a los organismos de la Administración Central del Estado, es decir al MEP y al Ministerio de la Agricultura.

Precisó que a nivel provincial y municipal, hay que dar participación a los gobiernos ante el avance y relevancia que se da hoy a la política de desarrollo territorial y local, con una mayor autonomía de los mismos como se establece en nuestra Constitución.

El Estado mantendrá el papel regulador y los Gobiernos locales tendrán una mayor responsabilidad en la concertación de precios, de acuerdo con los productores, y alertó que el precio de oferta y demanda no es justo en condiciones de escasez.

Otra decisión se relaciona con el diseño para la transformación de la empresa estatal en la agricultura, promoviendo con prioridad a las entidades agroindustriales organizadas en polos productivos integrados por cooperativas y productores individuales, con una elevada aplicación de la ciencia, la técnica y la innovación.