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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Aprueban Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030

También se refrendaron la Política para impulsar el desarrollo territorial, así como el Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional de Cuba, ambos orientados al avance de la economía

El Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 se continuará perfeccionando, señaló el Presidente cubano Miguel Díaz- Canel Bermúdez al afirmar que no es un Plan estático pues su implementación da continuidad a acuerdos adoptados por el VII Congreso del Partido Comunista y permite avanzar, en lo que resta del presente año, hacia el VIII Congreso del Partido.

Valoró de muy significativos también la Política para impulsar el desarrollo territorial y el Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional de Cuba, ambos orientados al avance de la economía con especial énfasis en las perspectivas locales; “son dos instrumentos sobre todo para el trabajo en la base y fundamentalmente en los municipios”, precisó.

Destacó, en la aplicación de estas herramientas, el papel que en el progreso del país adquiere el municipio pues la vida demuestra que es esa la principal estructura que se debe fortalecer, a la cual hay que orientarse para implementar los principales propósitos  y tener resultados.

“Esto conducirá a la tan necesaria autonomía del municipio, refrendada en la Constitución de la República, y a que este, por sí mismo, se fortalezca económica y socialmente, independientemente de la cooperación que pueda existir desde las estructuras provinciales y nacionales”, abundó ´Díaz Canel.

En ese sentido insistió en fortalecer el municipio, preparar los cuadros que lo dirigen, en particular a los intendentes que son la máxima autoridad gubernamental en esas localidades, pues es precisamente ahí donde hay que gestar todos los procesos, con autonomía, con integralidad, en la búsqueda del desarrollo que queremos y necesitamos.

Llamó a potenciar las capacidades del municipio para su funcionamiento más armónico y consideró esencial la cooperación de todos para no obstaculizar el trabajo en los territorios, desde los organismos de la Administración Central del Estado y el sistema empresarial.

Se refirió el Presidente cubano a la Estrategia económico-social, aprobada en días recientes en sesión extraordinaria del Consejo de Ministros, para impulsar la economía y enfrentar la crisis mundial provocada por la Covid-19; muchas de las medidas diseñadas  ya se han comenzado a implementar y no se puede perder el ritmo.

Exaltó el apoyo mayoritario del pueblo a la Estrategia, e insistió en que es necesario trabajarla con rapidez y tener oídos receptivos para los criterios que se emitan ante la aplicación de las diferentes medidas, además de ofrecer respuestas ágiles a las inquietudes e interrogantes que surjan.

Puntualizó que el actual contexto demanda una transformación en la manera de pensar y de actuar, pues muchos de los asuntos aprobados rompen esquemas de trabajo tradicionales que se basaban en una inadecuada relación entre organismos de la Administración Central del Estado y el sistema empresarial.

Afirmó que lograr una mayor autonomía de la empresa estatal significa que los empresarios tienen que asumir más responsabilidad, y concretar una adecuada relación del Organismo de la Administración Central del Estado y las entidades, así como de estas últimas con las formas de gestión no estatal que también tienen su independencia.

Aseveró que la Revolución no dejará desprotegida a los vulnerables, mantendrá la justicia social y nadie quedará desamparado. Ahora -dijo- tenemos que seguir avanzando, hacer bien las cosas, implementarlas; y estar muy atentos a los criterios de la población y sus dudas, no solo para aclararlas, sino también porque los planteamientos del pueblo nos van a ayudar a perfeccionar lo que se ha planteado.

Según explicó el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, en el que se ha venido trabajando durante los últimos años, constituye el documento rector del Sistema Nacional de Planificación y es una herramienta determinante para lograr los objetivos que se enuncian en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano.

Aun en condiciones de incertidumbre internacional lo que se requiere es más planificación, más previsión. El Plan -dividido en tres etapas-, tiene un enfoque flexible, por lo que podrá estar sometido a evaluación, sin pretender restringir o paralizar el pensamiento estratégico, la creación de condiciones, el desarrollo de capacidades con un enfoque novedoso, audaz y creativo.

Además, ese documento sienta las bases para las transformaciones futuras del país en los más diversos escenarios. “De ahí la importancia de aprender a usarlo y ser partícipes de las transformaciones que se hagan”, aseguró el Ministro.

En cuanto a la política para impulsar el desarrollo territorial, explicó que está concebido como un proceso esencialmente endógeno, participativo e innovador. Esa política, que se inserta en la Estrategia Económico-Social de enfrentamiento a la Covid-19, está sustentada además en el liderazgo de los gobiernos municipales y provinciales para la elaboración y gestión de sus estrategias de desarrollo, en las cuales se deben aprovechar los recursos y potencialidades de que se dispone.

También detalló que está encaminada a fomentar el desarrollo local sobre la base de la gestión del potencial humano, la ciencia, la innovación y el uso de tecnologías apropiadas y la planificación física; promover la integración entre actores estatales y no estatales sobre la base de encadenamientos productivos; y potenciar proyectos de desarrollo local de producción de alimentos con destino al consumo interno, así como aquellos que generen exportaciones, sustitución de importaciones y flujos monetario-mercantiles al interior del territorio.

Estos y otros asuntos vitales para la vida de la nación engrosaron la agenda de la más reciente reunión del Consejo de Ministros, en la que el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, insistió en la necesidad de fortalecer la labor en los municipios pues todo lo que se haga tiene que tener una articulación en estos.

Durante el encuentro, realizado en el Palacio de la Revolución y dirigido por el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, entre otros temas analizados se aprobaron tres asuntos de gran importancia para el presente y futuro del país: el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030; la Política para impulsar el desarrollo territorial; y el Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional de Cuba.