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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Apuesta global por la cooperación para la sostenibilidad

El evento tuvo gran relevancia por ser el primero de su tipo que se celebra después de aprobado en Cuba el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático

La convocatoria a que la ciencia integre la fuerza productiva del país y contribuya a su progreso se concretó durante los fructíferos debates de la XII Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo que del 1 al 5 de julio sesionó en La Habana con la participación de más de 1 400 delegados de 40 países.

La única alternativa es construir sociedades más justas basadas en el respeto  al derecho de todos y poniendo los avances de la ciencia y la tecnología al servicio de la salvación del planeta y la dignidad humana, afirmó Maritza García García, directora de la Agencia de Medio Ambiente (AMA), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma).

Al resumir el encuentro, la experta precisó entre los principales retos, el de lograr la conservación del medio natural ante los graves problemas mundiales y destacó la necesidad de una mayor integración de las variables económicas, sociales y ambientales.

“Todo esto -dijo- a partir de evaluar la efectividad de las políticas públicas en materia de desarrollo sostenible y progreso humano, en un mundo globalizado donde se requiere de enfoques dinámicos y diferentes para el uso soportable de los recursos naturales en armonía con formas de producción y consumo también sustentables”.

Quedó en evidencia en la cita la necesidad de fortalecer una vinculación cada día más efectiva entre las universidades y las entidades de la ciencia, con los sectores socioeconómicos, en particular el agropecuario, la energía, la industria, el turismo y el transporte.

En el plano político, social, científico y académico, la Convención tuvo un considerable impacto debido al amplio intercambio de experiencias entre expertos de diferentes países y, en el caso de Cuba, permitió divulgar las mejores prácticas en la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible en correspondencia con el modelo socialista de avance económico cubano.

Denunció la directiva que una vez más se ratifica que la situación ambiental actual a nivel mundial es el resultado histórico de las políticas desarrolladas y establecidas por sistemas económicos caracterizados por la explotación irracional de los recursos naturales, a partir de los modelos neoliberales prevalecientes.

Los debates permitieron además evaluar la efectividad, eficacia y control de las políticas públicas en materia de desarrollo sostenible y avance humano, y en el caso cubano sobresale la prioridad de adecuar el marco legal nacional al nuevo escenario que impone la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la nueva Constitución de la República.

La multiplicidad de asuntos debatidos abarca la prioridad en el uso de la tecnología satelital con fines aplicados al cambio climático, al facilitar la precisión y el análisis de enormes corrientes de datos para la toma de decisiones y su aplicación por los usuarios directos en la base.

Se apreció la demanda de tutelar la diversidad biológica, promover su empleo sostenible, así como los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales asociados a estos, para el logro de un desarrollo equilibrado a escala global y nacional; y el favorable papel de los jardines botánicos en el cumplimiento de las metas nacionales y globales para la conservación de plantas (hubo alianzas para la propagación de especias nativas, el establecimiento de colecciones ex situ de conservación y el apoyo al arbolado urbano).

García explicó que en las últimas décadas ha sido considerable el aumento de las áreas protegidas que conlleva a nuevos retos relacionados con la gestión de sus recursos naturales, la valoración económica de sus bienes y servicios ecosistémicos y el creciente papel de las comunidades, a partir de diferentes enfoques para alcanzar las metas de conservación, respetar los conocimientos y culturas tradicionales, y fortalecer la gobernanza.

Otra soluciones importantes se relacionan con la urgencia de desarrollar el transporte sin emisiones considerando las medidas que permitan de manera coherente avanzar en el cambio de la matriz energética en esa rama, utilizar adecuadamente el planeamiento para el desarrollo y movilidad urbanos, insistir en el control integrado de cuencas hidrográficas, la recuperación de las áreas mineras, la valoración económica de los daños ambientales, la gestión de un turismo sostenible, el manejo integral de residuales, el uso de las energías renovables, la reutilización y reciclaje, la gestión de productos químicos y desechos peligros, y las herramientas del Sistema de Información Geográfica, aplicadas a los estudios ambientales.

 En el evento, que se caracterizó por la confrontación de diversas ideas, conceptos y soluciones vinculados a los problemas ecológicos locales y globales y la exposición de diversas metodologías aplicadas al manejo de diferentes recursos naturales, participaron además representantes de organizaciones internacionales y regionales como la Asociación de Estados del Caribe, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) y la Oficina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), así como otras agencias del Sistema de la ONU.

Una Tarea por la Vida

La experiencia cubana en el enfrentamiento al cambio climático y en particular la Tarea Vida, muestran la voluntad de un Estado en priorizar al máximo nivel de gobierno, la búsqueda de alternativas a la adaptación y la mitigación, con un enfoque que implica y convoca a cada uno de los sectores socioeconómicos, territorios y comunidades.

Criterios como el de Raúl Salazar, jefe de la Oficina Regional de la ONU para la Reducción de Riesgo de Desastres en Latinoamérica y el Caribe, denotan el gran interés y reconocimiento por la comunidad científica y académica,  del alcance de ese plan, gracias a una visión muy interesante a partir de las experiencias en su aplicación, en áreas priorizadas como la preservación de la vida de las personas en los sitios más vulnerables, su seguridad alimentaria y el desarrollo del turismo.

Odalys Goicochea Cardoso, directora de Medio Ambiente del Citma subrayó la urgencia para Cuba y otros países de transitar hacia una economía resiliente y menos dependiente de los combustibles fósiles, teniendo en cuenta que los efectos del cambio climático ya no pueden detenerse y hoy somos víctimas de los patrones de consumo que lastran la sostenibilidad.

Destacó que la Mayor de las Antillas está en condiciones de acelerar la implementación de las políticas públicas relacionadas con el cambio climático a partir del conocimiento adquirido durante tres décadas de investigación científica y la validación de sus resultados, además de aprovechar las oportunidades que se generan a escala mundial.

Precisó Goicochea que en un estado insular como el cubano urge cambiar el paradigma y la forma de asumir el desarrollo para mitigar los efectos del cambio climático, y ejemplificó con las acciones ejecutadas en los últimos 24 meses en el contexto de la Tarea Vida en función de la adaptación y el enfrentamiento en cada lugar, a partir de que la población y todos los actores tomen conciencia de lo que se aproxima, con sucesos tan visibles como el incremento de las temperaturas y del nivel del mar, entre otros.

Ilustró con los procesos de reordenamiento de cultivos, el empleo eficiente del agua como elemento transversal en lo referido al cambio climático y de la energía que incluye lograr la generalización de las fuentes renovables, y la implantación de las normas regulatorias para implementar estas políticas, entre otros logros de los últimos dos años.

Puntualizó que Cuba ha sido líder en los procesos de capacitación referidos a la reducción de riesgo de desastres y cuenta con políticas definidas, aunque debemos  ser capaces de medir los indicadores que de manera integral precisarán si se ha avanzado  hacia esa economía resiliente y menos dependiente del carbono.

Se estudian mecanismos financieros internacionales como el Fondo Verde del Clima para valorar su aprovechamiento, teniendo en cuenta lo elevado del costo de las acciones para mitigar los efectos del cambio climático, señaló la experta.

Convenios suscritos

La directiva de la AMA suscribió un convenio de colaboración con Vieyra Medrano, director del Centro de Investigaciones de Geografía Ambiental, de la Universidad Nacional Autónoma de México Campus Morelos, que implica durante cinco años y prorrogables, intercambios de investigadores y profesores, cursos, maestrías, publicaciones y reuniones

AMA es la principal organizadora de esta convención desde hace más de 20 años y el acuerdo con sus colegas mexicanos abarca a todas sus instituciones, entre estas Geografía Tropical, Ecología y Sistemática, Geodesia y Astronomía, Meteorología, Ciencias del Mar, Museo de Historia Natural y Acuario Nacional de Cuba.