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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Los frutales en el punto de mira de la agricultura

Una misión del Ministerio de la Agricultura visitó Colombia para conocer  las experiencias de ese país en la producción y comercialización

Cuba destina gran cantidad de recursos a la producción de frutales, con la mirada puesta en la sustitución de importaciones, el mercado en frontera -por el creciente turismo- y para ofrecer a la población más jugos y frutas naturales.

Hace cerca de un año se firmó un proyecto de colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), mediante el cual se obtuvo un fondo de  4, 6 millones de dólares estadounidenses, aproximadamente seis millones de dólares canadienses.

Ese financiamiento se ejecuta ya con el propósito de  articular a los actores de las cadenas productivas, buscando eficiencia y calidad para mejorar su desempeño, así como la sectorialidad a nivel local, señaló Maruchi Alonso Esquivel, directora de la Oficina de Coordinación Nacional de Cadenas Agroalimentarias. 

“Durante todo el 2018 hemos trabajado en diagnosticar los problemas en las cadenas del mango, la guayaba y la frutabomba, de las cinco más importantes del país.

“Primero identificamos cuáles eran sus brechas a nivel territorial y después se hizo  una planificación estratégica para el 2030, con las posibles soluciones que conduzcan a mejorar la  eficiencia.  A partir de ahí,  los mismos beneficiarios de los territorios  formulan propuestas que el proyecto financia.

“No es un plan solo de inversión para comprar recursos a los productores y que mejoren su desempeño, sino  que incluye el fortalecimiento de las capacidades de los beneficiarios,  tanto gerenciales como estéticas.

“Hemos realizado  intercambios de experiencia en países de la región que hoy trabajan los encadenamientos productivos, sobre todo en el frutícola, para saber qué  están haciendo y cómo se puede adaptar el sector público con el privado;  la asociación entre los mismos productores,  las transformaciones a pequeña y gran escala activa y cómo se hace la comercialización, teniendo en cuenta  que Cuba proyecta sustituir importaciones y exportar.

“Las misiones de  intercambio han sido a  España, República  Dominicana y Costa Rica, con fuerte programa de frutales,  y ahora en Colombia, por todo los encadenamientos  productivos que aquí se hacen y pueden ser de interés para Cuba.

 “El objetivo primordial de esta visita a Colombia es explorar los nichos de mercados, ver los encadenamientos, las relaciones  entre el sector público y privado y cómo se establecen los  gremios, la organización de la producción, muy distinta y  que quizá en el futuro se  pueda ordenar por  asociaciones de productores de frutales,  de ganaderos, entre otras, y no de la manera en que ahora están constituidas.

“Nos llama la atención  cómo la Cámara de Comercio  de este país abre todo un portafolio de servicios integrales  a los empresarios, con lo cual fortalece la gestión corporativa del sector productivo, en función de la eficiencia y de que accedan a un paquete de servicios que le permite asesoramiento y acompañamiento a las pequeñas empresas o a productores privados”.

La delegación cubana la integraron  representantes de las cadenas productivas a nivel local de la provincia de Artemisa, del Ministerio de la Agricultura en Santiago de Cuba, especialistas de centros de investigación en temas de industria, servicios técnicos,  cultivos,  beneficios y transformación de las cadenas productivas,  así como  Arsenio González,  director de la División Tecnológica de frutales del Grupo Empresarial Agrícola del Ministerio de la Agricultura; y Aymara Hernández, oficial de Proyecto del PNUD.

González calificó de positivas las prácticas observadas en la nación sudamericana, particularmente la relativa a  la especialización que realizan de los productores, que pudiera  ponerse en práctica en la Isla. Para ello, se hicieron contactos con el gremio, que  en abril venidero prevé una visita a la Mayor de las Antillas y viceversa.

“Tenemos experiencias excelentes -dijo- como las de la Empresa Agroindustrial Ceballos, que trabaja asociada con los productores en dependencia de los mercados a los que destina sus mercancías para la exportación. Ese es un modelo  de implementación en otras entidades del país  para que los cooperativistas y campesinos reciban asesoramiento tecnológico  y capacitación acerca de la  calidad de los productos y su comercialización de forma segura. También se garantiza que,  cuando no esté en producción, la gran industria suministre  materia prima a las mini industrias para que sigan  su proceso y beneficien a la población.

“Este modelo se llevará a la  empresa Victoria de Girón, que realiza  grandes producciones, y luego podrá asociarse a las cooperativas que tiene  en su alrededor.

“Está en estudio la puesta en marcha de varios polos productivos:  uno en Pinar del Río, en la empresa Trincozo, otro en Victoria de Girón, en Contramaestre, en este último se prepara una asociación con una empresa italiana que producirá  jugos para la exportación y  el consumo interno de las provincias orientales”.

Como fruto de esta misión comercial a Colombia se invitó a  ASOHOFTUCOL a la primera Convención Internacional de Alimentos, espacio donde confluyen varios simposios de las diferentes ramas agrícolas, los frutales, los cítricos, el arroz, las viandas, las hortalizas y asisten  empresas de todo el país e instituciones científicas. En este entorno se disertará  sobre  la función de los gremios en el sector agropecuario como modelo de asociación  de los productores y acerca del sistema del fondo de fomento  que se crea como ley y ayuda para reinvertir en las producciones agropecuarias del  grupo.