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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Economía cubana: Alcanzar crecimiento con garantías para el desarrollo y sin aumentar el endeudamiento externo

El Plan de la Economía cubana para 2019 tiene entre sus principales premisas incrementar y diversificar las exportaciones, así como hacer más eficientes los procesos inversionistas

 

Con un crecimiento del 1,2 % cerró la economía de la Mayor de las Antillas el año 2018. Así lo explicó Alejandro Gil Fernández, ministro de Economía y Planificación, en el contexto de las sesiones del II Período ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

Acotó que ese es un resultado meritorio si se tienen en cuenta los daños ocasionados al país por fenómenos meteorológicos como el huracán Irma y la tormenta subtropical Alberto sobre sectores como la agricultura y el turismo, el contexto económico regional y global, así como el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero que impone Estados Unidos a Cuba.

Las actividades que mayores contribuciones hicieron a esa tasa de crecimiento, por su favorable desempeño, fueron el transporte, las comunicaciones, la industria manufacturera, el comercio, salud pública, cultura y deporte, indicó Gil Fernández.

“Estimamos -dijo- que al finalizar 2018 la actividad inversionista se cumpla en el entorno del 85 %. En cuanto al transporte de cargas se alcanzó el 90,1 % de lo planificado lo cual obedece a que no se lograron los niveles de actividad previstos; en lo referido a la transportación de pasajeros se crece en un 7,8 % respecto al año anterior, aunque todavía no se satisface la demanda”.

Sobre la circulación mercantil minorista, o sea, la venta de bienes y servicios a la población, se mantiene en los niveles planificados, si bien muestra ligeros crecimientos en determinados renglones. Eso tampoco es sinónimo de una satisfacción total de lo que precisan los cubanos, acotó.

Al respecto de la actividad turística puntualizó que la Isla culminó el calendario 2018 con unos 4 750 000 visitantes, cifra a la que no se arribó, pero este sector no exhibe decrecimientos. Se aprecian mejorías en indicadores como el número de turistas y los ingresos.

Remarcó el Ministro de Economía y Planificación que existe un grupo de programas priorizados en la nación que sobresalen por sus resultados favorables y tributan a la tasa de crecimiento económico: la continuación de la ejecución del programa de recuperación y desarrollo del ferrocarril, la inversión en la terminal multipropósito de Santiago de Cuba, la ampliación de las líneas telefónicas y los servicios de acceso a internet para la población y la culminación e inicio de las operaciones de varios hoteles.

Puntualizó que se cumplen los niveles de producción física de  tabaco, langosta, camaron y ron. También se alcanzan saldos positivos y comportamientos favorables en las exportaciones de esos rubros.

Igualmente -añadió- se cumplieron las producciones fundamentales que tributan al balance de alimentos, por ejemplo el arroz, los frijoles y la carne de cerdo. En servicios como el abasto de agua potable sobresale la colocación de 188 kilómetros de redes y fueron beneficiadas 274 300 personas con nuevas prestaciones, también se realizaron mejoras en el servicio de alcantarillado, entre otros.

El plan de construcción de viviendas también resultó cumplido al cierre de 2018, se edificaron
29 235 viviendas que forman parte del plan estatal, mientras, por esfuerzo propio se levantaron 10 873 nuevas casas.

A la Tarea Vida se le ha dado una notable atención, pues la economía no puede crecer afectando al medio ambiente, remarcó Alejandro Gil Fernández y afirmó que continúa el avance de las obras de infraestructura de la Zona Especial de Desarrollo (ZED) Mariel, al tiempo que el programa de envases y embalajes prosigue su crecimiento gradual dentro de la industria nacional.

“Los resultados en 2018, si bien no se logró cumplir el plan del 2 % de crecimiento inicialmente previsto, demuestran que se avanza en varios programas importantes e imprescindibles para el desarrollo del país y se cumplen niveles de actividades de alto impacto en la población, todo eso sin incrementar el endeudamiento”, consideró el Ministro.

Plan 2019: realista y objetivo

Afirmó Alejandro Gil Fernández que entre los propósitos fundamentales con los que se emite el Plan de la Economía cubana para 2019, el cual debe caracterizarse por ser realista y cumplible, se encuentran “el principio de que los gastos se ajusten a los recursos disponibles y a la vez garanticen crecimiento y desarrollo potenciando la utilización de las reservas internas sin incrementar el endeudamiento externo del país; asegurar un proceso inversionista eficiente, capaz de cubrir con sus rendimientos los financiamientos otorgados y que también respalden los programas priorizados de la nación.

“Eso significa garantizar que las inversiones que se realicen en el sector productivo se amorticen con su propio rendimiento, lo cual es imprescindible para el buen desenvolvimiento de la economía y todavía es ese un aspecto que no resolvemos”, puntualizó.         

Igualmente se cuentan entre los objetivos a materializar con el Plan para 2019 incrementar los ingresos por concepto de exportaciones y asegurar su cobro, así potenciar la industria nacional para sustituir importaciones y en función de un mayor aprovechamiento de las capacidades productivas existentes en el país.

“De ese modo debemos ser capaces de elaborar productos competitivos en cuanto a precios y calidad frente a los artículos importados, de manera que podamos satisfacer oportunamente la demanda de la población”, enfatizó Gil Fernández.   

Lograr niveles más altos de encadenamientos productivos de la economía en general, fundamentalmente de las entidades exportadoras y de la inversión extranjera directa, con la industria nacional; garantizar los índices de actividad que tributen al desarrollo; además de respaldar el abastecimiento de los principales productos priorizados y una mayor presencia en la circulación mercantil minorista de los llamados productos de línea económica, o sea, aquellos con más elevada demanda, completan las metas a obtener a partir del Plan para 2019.

Todos esos elementos se sintetizan en seis líneas de trabajo claves, especificó el Ministro de Economía y Planificación, quien destacó que el Plan dispone de recursos para respaldar una tasa de crecimiento de la economía en el entorno del
1,5 %, lo cual se logra, según el diseño trazado, sin incrementar el endeudamiento, ni detener el desarrollo y empleando nuestros propios recursos.

En esa cifra de crecimiento -detalló- deberán incidir notablemente renglones incluidos en el sector primario de la economía como la agricultura, la ganadería y la silvicultura, la industria azucarera, la construcción, el comercio, así como el transporte y las comunicaciones.

Exportaciones y sustitución de importaciones

Al referirse a las exportaciones, Gil Fernández dijo que se prevé un crecimiento del 2,2 % con respecto al plan de 2018 y de un 6 % en relación con el estimado. Mientras, las importaciones muestran un ascenso en comparación con el estimado de 2018 y se disminuye en 11,2 % si se contrasta con el plan de ese mismo año.

Entre alimentos, combustible y lo destinado a las inversiones, la Mayor de las Antillas importa unos 5 000 millones de dólares, lo que equivales al 60 % del total de las importaciones del país, señaló el Ministro.

La toma de créditos externos concebida por el plan es inferior al pago de deudas con el objetivo de no incrementar los niveles de endeudamiento externo del país, que ya es alto según reconoció Gil Fernández. Eso -agregó- genera tensiones y afecta el desarrollo armónico de la economía.  

“En 2019 vamos a tomar menos créditos que la deuda que estamos planificando pagar, si bien no es toda la que tenemos, pues hay un nivel de deuda que no podremos pagar, lo cual afecta el desempeño de la economía e incide en que no se alcancen más altas tasas de crecimiento”, indicó.

El plan concebido para 2019 tiene equilibrio macroeconómico, financiero y en sus cuentas corrientes, expresó y habló también de la sustitución de importaciones.

Sobre esa línea de trabajo estratégica expuso que el plan de 2019 tiene incorporados 160 millones de dólares, cifra todavía insuficiente, pero que se traduce en un importante ahorro por concepto de artículos y bienes que se han identificado puedan sustituirse mediante la producción nacional, aunque hay potencial para hacer mucho más.

Inversiones

Por otro lado, afirmó el titular, se planifican para 2019 un valor total de inversiones que está un 20 % por encima del estimado de 2018. Sin embargo, dijo que todavía existe una tasa de acumulación con respecto al PIB en el entorno del 11 %; “para encontrar una dinámica superior de crecimiento económico es preciso reducir esa brecha de inversión, aumentar gradualmente la tasa de inversión de la economía y ampliar las capacidades productivas internas   que satisfagan tanto las demandas de la población como las del turismo, pues eso es lo que genera desarrollo”, subrayó.

El plan de inversiones respalda la capacidad constructiva y los balances materiales del país, no exento de tensiones, en producciones de cemento, áridos y acero. Asimismo, el presupuesto del Estado financia inversiones superiores a las de 2018, fundamentalmente en infraestructuras.

Es clave para el año que recién comienza cumplir con  eficiencia los procesos inversionistas. En ese sentido, argumentó Alejandro Gil Fernández, se priorizarán los análisis de los estudios de postinversión, al tiempo que se fortalecerá el control de la ejecución y explotación de las inversiones.

De acuerdo con el titular, en el Plan de la Economía la inversión foránea alcanza una participación del 6,2 % respecto a la inversión total.   

Serán respaldados 11 programas priorizados, entre estos el del desarrollo del turismo, el del mantenimiento y recuperación de las capacidades de almacenamiento de combustible, el de las fuentes renovables de energías y la informatización de la sociedad, el alimentario, el biofarmacéutico y de producción de medicamentos, así como el de la ZED Mariel .

Entre las inversiones priorizadas en 2019 y que incidirán directamente en el desarrollo de la nación y la calidad de vida de los cubanos resaltó el Ministro nuevas habitaciones para el turismo, dos fábricas de cemento, los parques eólicos Herradura 1 y 2, la bioeléctrica Ciro Redondo, la fábrica de petrocasas, reparación de equipos ferroviarios y reparación de talleres, la modernización de la Antillana de Acero, el programa de la vivienda, el desarrollo de la infraestructura hidráulica, entre otros.  

Un Presupuesto que demanda mayor rigor y eficiencia

Al intervenir en el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Lina Orlinda Pedraza Rodríguez, ministra de Finanzas y Precios, informó que el Presupuesto del Estado planifica gastos corrientes para la actividad presupuestada en el país en un nivel superior a los 38 700 millones de pesos, que representa el 64 % del total de estos gastos.

“Lo cual, dijo, es expresión financiera de la voluntad política de que el Presupuesto de la nación favorezca el sostenimiento de los servicios básicos de la población y la materialización efectiva de las políticas sociales a favor de las cubanas y cubanos, sin distinción alguna.”

El Presupuesto del Estado para el año 2019 es eminentemente social, está compatibilizado con los niveles de actividad planteados en el plan de la economía y garantiza la sostenibilidad de las políticas públicas en bien de nuestro pueblo, que se instrumentan en la actualización del modelo económico.

Para financiar la mayor parte de los gastos del Presupuesto se planifica recaudar ingresos superiores a los 60 000 millones de pesos, con un crecimiento del 4 %, el cual se sustenta en movilizar las reservas de eficiencia en la economía, incrementar al máximo la disciplina en el pago oportuno de los impuestos por todos los contribuyentes, sin subestimar ningún tributo y potenciar las acciones preventivas, educativas y de control fiscal por parte de la Oficina Nacional de Administración Tributaria, en coordinación con los órganos de control y los gobiernos locales.

El incremento de los ingresos brutos cuenta con una participación del sector estatal en un 85 %, ratificando su papel principal en la economía. Los aportes de las formas de gestión no estatal crecen un 16 % y representan un 13,3 % en el total de ingresos.

Como resultado del balance de ingresos y gastos, el déficit fiscal proyectado es de 6 187 millones de pesos, el cual decrece un 31 % respecto al estimado para el 2018 y representa el 6,1 % del Producto Interno Bruto (PIB) a precios corrientes.

La Cuenta Corriente del Presupuesto alcanza un déficit de 1 130 millones de pesos y decrece un
22 % respecto al cierre estimado del 2018.  La demanda financiera del Presupuesto del Estado supera los 10 120 millones de pesos, como resultado de sumar al Déficit Fiscal, la amortización de las deudas con vencimiento en el año y serán financiadas con la emisión de Bonos Soberanos.

Para el cumplimiento riguroso y eficiente de esas cifras se demandará de todas las estructuras de dirección y la participación de los trabajadores para la movilización de las reservas de eficiencia, que garanticen el principio socialista de la distribución de la riqueza justa y equitativa, unido a un mayor control y racionalidad en el uso y destino del gasto presupuestario.

Aún en  la compleja coyuntura actual marcada por las tensiones financieras y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos a nuestro país, se garantiza la sostenibilidad de los servicios sociales básicos, destinando a la salud pública, educación y asistencia social el 51 % de los gastos corrientes de la actividad presupuestada.

Señala el informe presentado a los parlamentarios que se respaldan otras políticas públicas que impactan de manera decisiva en la vida de la población, entre las que se destaca el otorgamiento de subsidios para la compra de materiales de la construcción a personas con escasos recursos financieros que necesitan emprender acciones en sus viviendas.

Se continúa financiando la recuperación de los daños ocasionados por eventos climatológicos de años anteriores, fundamentalmente en la reparación o reconstrucción de viviendas y entidades estatales.

A la salud pública y a la asistencia social se destinan más de 10 600 millones de pesos, que permiten la atención universal, gratuita y de calidad a toda la población cubana, y garantiza la prestación de 226 millones de consultas médicas, cobertura a 1 380 000 ingresos hospitalarios, e incluye el consumo de los medicamentos, el funcionamiento de los servicios de estomatología y el desarrollo de salas especializadas (con particular atención al programa materno-infantil, entre otros).

El cumplimiento de las medidas para enfrentar el envejecimiento poblacional y cuidar de los adultos mayores, se proyectan, entre otros, los recursos para atender a las personas de la tercera edad que asisten a casas de abuelos y hogares de ancianos.

Al sector educacional se le asignan más de 9 100 millones de pesos y se proyectan 1 780 millones de pesos de gastos en la cultura y el deporte, que permitirán realizar las ofertas artístico–culturales en los municipios y provincias del país, la transmisión de más de 616 000 horas por radio y televisión y el funcionamiento de cerca de 5 100 instalaciones deportivas.

Para financiar los gastos de la Seguridad Social se destinarán por el Presupuesto del Estado una cifra superior a los 6 600 millones de pesos, que representa un 8 % de crecimiento, con lo que se garantizan las pensiones a más de 1 600 000 personas y otras prestaciones, incluyendo los beneficios de la maternidad.

El desempeño de los Organismos de la Administración Central del Estado y de los Órganos Locales del Poder Popular, así como las actividades de la defensa y del orden interior quedan asegurados en el Presupuesto.

Se financian, además, en las diferentes ramas y sectores, los gastos para las actividades y acciones comprendidas en la Tarea Vida y en las actividades de ciencia, tecnología e innovación.

Explicó además la Titular que en el sector empresarial, se asignarán recursos para garantizar las exportaciones y las producciones que sustituyen importaciones, en correspondencia con los niveles de actividad considerados en el Plan de la Economía.

Con el objetivo de perfeccionar las asignaciones presupuestarias, sobre la base de no incluir en el Presupuesto gastos que no son de naturaleza fiscal como efecto de la dualidad cambiaria, se identificó una selección de producciones exportables y de sustitución de importaciones, que recibirán parcialmente los recursos financieros mediante operaciones cambiarias, lo que impacta favorablemente en el resultado presupuestario del año 2019.

También en trabajo coordinado con un grupo de organizaciones superiores de dirección empresarial se proyecta una reducción de gastos a financiar por el Presupuesto, a partir de potenciar mayor racionalidad y eficiencia, que contribuya a ese propósito y a eliminar la inadecuada práctica de planificar con reservas.

Los bienes y servicios que se ofertan dentro de la canasta familiar normada a precios subsidiados, demandan 3 600 millones de pesos para las empresas que los comercializan, en el interés de no afectar sus resultados económicos y financieros (los productos fundamentales que se incluyen en este financiamiento son los cárnicos, leche, azúcar, pan, arroz, granos, huevos, así como los combustibles domésticos).

“Para asegurar un proceso inversionista eficiente y que respalde los programas priorizados, el Presupuesto asigna una cifra superior a 4 000 millones de pesos a los principales programas sociales e inversiones, entre los que se encuentran: construcción, conservación y rehabilitación de viviendas (incluye a los damnificados por huracanes), las fuentes renovables de energía, el programa de desarrollo de los trasvases, las obras viales y otras obras de infraestructura”, subrayó.

En los presupuestos locales se proyecta un resultado positivo y se mantiene la tendencia al crecimiento sostenido, en lo que inciden las medidas que se aplicarán para fortalecer y perfeccionar la operatoria de estos, entre las que se encuentran, ceder los ingresos por la venta de productos industriales que comercializan las empresas minoristas de comercio, adecuar a las características de los territorios el límite de los ingresos participativos que reciben desde el Presupuesto Central y flexibilizar su asignación desde la provincia a los municipios.

Todas las provincias planifican superávit para el próximo año, con la excepción de la provincia Guantánamo que proyecta un déficit inferior al año que concluye.

Dentro de estos presupuestos se incluyen las actividades sociales y productivas del Plan Turquino, que abarca 11 provincias y constituye un programa integral de desarrollo en las zonas montañosas para mejorar las condiciones de vida de sus pobladores y garantizar que la atención a la salud, educación y otros servicios básicos estén presentes en estas comunidades.

En cuanto a la recaudación de ingresos, el sector estatal genera el 85 % de estas, como validación de la prevalencia de la propiedad estatal socialista sobre los medios fundamentales de producción y se reafirma la solidez y capacidad recaudatoria del sistema tributario, al participar en un 74 % del total de los ingresos planificados.

Los ingresos resultantes de la utilidad empresarial ascienden a un 21 % y superan los 12 000 millones de pesos. Y, según puntualizó la Ministra, se debe continuar perfilando la planificación y la obtención de utilidades para que estas, en lugar de responder a la aplicación de altos precios, entre otras causas, sean fruto de la creación de más producciones y servicios.

Se estudian las medidas para evitar que por deficiencia de planificación se obtengan sobrecumplimientos excesivos en las utilidades no sustentadas en mayor creación de valores, lo cual será aplicado a partir del año 2019.

Los impuestos por la venta de bienes y servicios crecen ligeramente un 1,3 %, en correspondencia con los niveles y estructura de la circulación mayorista y minorista aprobada en el Plan de la Economía; y representan el 50 % de los ingresos tributarios y el 37 % de los ingresos totales.

Los ingresos planificados por la Contribución Territorial para el Desarrollo Local ascienden a
1 358 millones de pesos y proyectan un crecimiento del 15 %. Se mantendrá la gestión y aplicación de estos recursos financieros, considerando el 50 % para decisiones de los gobiernos locales, dirigidas a crear fuentes generadoras de ingresos y empleos, prioritariamente, que respalden el desarrollo local e integral de los municipios (a la provincia de La Habana y al municipio especial Isla de la Juventud se les autoriza el ciento por ciento, en función de programas y acciones ya aprobadas).

Los aportes de las formas de gestión no estatal, complemento de la economía, crecen un 16 % y participan en un 13 % de los ingresos totales; estos se concentran en el Impuesto sobre Ingresos Personales, y para este año se incluirá la presentación de la Declaración jurada para la liquidación anual de este tributo por los productores individuales del sector agropecuario.

Se implementa el cobro del Impuesto sobre los Ingresos Personales a los atletas que se contratan en el exterior y a los marinos y otro personal contratado que se enrola para el trabajo en buques extranjeros, en conformidad con las políticas aprobadas.

Para el año 2019 se extiende a las provincias Artemisa, Mayabeque y Matanzas la aplicación del Impuesto por la Ociosidad de las Tierras, como continuidad de su implementación.