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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Muestran desarrollo de las aplicaciones nucleares en Cuba

La Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada (Aenta) es clave para la colaboración de Cuba con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA)

La Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada (Aenta) es clave para la colaboración de Cuba con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), a partir de la gestión de proyectos y de ofrecer servicios científico- tecnológicos, además de productos de alto valor agregado relacionados con esta esfera, las fuentes renovables de energía y otras acciones que contribuyen al avance sostenible del país.

El desarrollo, promoción y uso pacífico de las aplicaciones nucleares centran el quehacer de esa institución que evalúa sistemáticamente el impacto de la cooperación científica con la Federación de Rusia y de un sistema integrado de gestión de proyectos, así como la producción de radiofármacos para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades consideradas entre las primeras causas de muerte en la Mayor de las Antillas.

En su más reciente fórum de base, por ejemplo, se presentaron trabajos sobre las  condiciones actuales de la Aenta y el sistema de calidad; Recnuc: una plataforma para dar visibilidad y Comunicación al Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nuclear en América Latina y el Caribe (Arcal), tareas de Cuba y se expusieron múltiples estudios e investigaciones en medicina nuclear.

Eleonaivys Parsons Lafargue, comunicadora de la Aenta y miembro de la Red de Comunicadores Nucleares (Recnuc), informó que en el encuentro se distinguió a un grupo de jóvenes especialistas del Instituto de Cibernética Matemática y Física (Icimaf), de los centros de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear (Ceaden) y de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía (Cubaenergía), quienes presentaron relevantes resultados científicos.

La especialista señaló que el apoyo del OIEA ha sido fundamental en el impulso a las capacidades para la mejora del medioambiente y la seguridad alimentaria en la región, gracias a la implementación de varias acciones como el suministro de herramientas, entrenamiento y envío de misiones de expertos, que han permitido fortalecer planes y programas de desarrollo, así como la formulación y evaluación de políticas en los países participantes.

Recordó que en un reciente taller para evaluar la cooperación técnica entre Cuba y el OIEA se presentó el marco programático nacional del período 2018-2023 en el que se convoca a los especialistas a desplegar programas de colaboración en asuntos prioritarios como seguridad alimentaria, salud humana, medio ambiente, protección radiológica y fuentes renovables, entre otros.

También se aprovechó la cita para mostrar la cartera de proyectos de la nación caribeña durante el ciclo 2018-2019, entre los que sobresale: el Fortalecimiento de la infraestructura nacional para tratamiento de residuales líquidos industriales con radiotrazadores del Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones (CPHR); la Promoción de alimentos inocuos por medio de la mitigación de contaminantes en frutas para el consumo humano por el Centro de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear (Ceaden) y el Fortalecimiento de capacidades para la evaluación preclínica y clínica de radiofármacos, acorde con las buenas prácticas, del Centro de Isotopos (Centis).

Exaltó Parsons Lafargue la importancia de la ejecución de estos planes de colaboración técnica entre la Isla y el OIEA, en pos de favorecer y fortalecer al país en los diferentes ejes temáticos para su desarrollo sostenible.

Cuba y el OIEA en buena compañía

La primera reunión del proyecto Fortalecimiento en la región de los sistemas de vigilancia en obras hidráulicas, mediante el empleo de las técnicas nucleares para estimar el impacto de sedimentación como riesgo ambiental y social sesionó recientemente en La Habana, Cuba, auspiciada por el OIEA, en coordinación con la Aenta y el Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones (CPHR).

Según Marta A. Contreras Izquierdo, directora de Organización y Capital Humano de la Aenta, el evento fue una de las actividades del proyecto RLA5076 del Acuerdo Regional de Cooperación para cuyo propósito es fusionar tres técnicas nucleares como herramientas para evaluar la sostenibilidad de los recursos hídricos y la pérdida de suelos por degradación.

Entre las técnicas a aplicar señaló la de falluot radionucleidos (FRN) que evalúa los radionúcleos naturales del suelo, y el uso de compuestos específicos de los isótopos estables para definir el origen del terreno que se mueve.

José Luis Peralta Vital, especialista de CPHR y jefe del proyecto, expresó que unos de los resultados de este consiste en una metodología que permitirá integrar estas técnicas nucleares y utilizarlas como herramientas para evaluar la sedimentación de los suelos.

También  argumentó sobre la confección de guías de medidas para la conservación de los suelos, y los planes de monitoreo que apoyarán a entidades del Ministerio de la Agricultura y del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

Participaron en el encuentro representantes de todos los países que forman parte del proyecto: República Dominicana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Venezuela y Cuba. Por el OIEA, en la coordinación estuvo Magali Zapata Cazier, oficial adiestradora.

Técnicas nucleares en la agricultura

El uso de isótopos ambientales como trazadores del movimiento de suelos, la determinación de la dinámica de nitrógeno en embalses, el análisis elemental de suelos, la obtención de nuevas variedades agrícolas y la irradiación de frutas con fines sanitarios con el empleo de radiaciones ionizantes, son resultados de investigaciones expuestas en recientes foros sobre técnicas nucleares en la agricultura.

Las estrategias para una mayor integración y complementariedad entre los centros de estudios y algunos resultados del Grupo de Investigación para la Aplicación de las Técnicas Nucleares en la Agricultura (Giatna), son reconocidas en múltiples eventos efectuados en esta Isla antillana.

En estos se destaca además el uso de técnicas nucleares e isotópicas para una mayor eficiencia en el manejo del agua y el suelo en la agricultura, vinculadas a estrategias de adaptación y mitigación al cambio climático, así como sobresalen investigaciones relacionadas con la Dinámica del nitrógeno en un embalse cubano, primeros acercamientos desde una perspectiva de isótopos estables, del Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (CEAC).

La agenda de Arcal     

El Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (Arcal) surgió en 1984, a partir de una iniciativa de 10 países de la zona y actualmente está integrado por 21 Estados miembros del OIEA.

Con el apoyo del OIEA, el acuerdo Arcal es un instrumento eficaz para la cooperación técnica en las temáticas de seguridad alimentaria, salud humana, medio ambiente, energía, seguridad radiológica y tecnologías con radiaciones.

Sus principales resultados están en la formación de recursos humanos, transferencia de tecnología, consolidación de redes de colaboración y conservación del conocimiento nuclear, lo cual se expresa en 163 proyectos regionales ejecutados, más de 40 millones de dólares estadounidenses en creación de capacidades e infraestructura, más de 370 cursos, más de 15 500 profesionales entrenados y más de 150 misiones de expertos.

En el área de la salud humana, las técnicas nucleares han permitido realizar más de 3 000 000 de diagnósticos y más de 40 000 tratamientos de radioterapia a enfermos de cáncer por año.