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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Rigor en las cooperativas no agropecuarias

Esta nueva figura económica opera hasta el momento en los sectores de la construcción, transporte, recogida de materias primas y los mercados agropecuarios 

La creación en Cuba de las cooperativas no agropecuarias, iniciada el 1ro. de julio último, aunque resulta un proceso aún joven como para sacar conclusiones, si es posible señalar algunos rasgos y fenómenos producidos, según explicaron varias autoridades en el programa radiotelevisivo Mesa Redonda.

Grisel Tristá, jefa de grupo de la Comisión Permanente de implementación y desarrollo de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, comentó que su funcionamiento cumplimenta el lineamientos 2 y 25.

Tristá subrayó el carácter experimental de la consumación de esta figura económica, que permitirá luego de un tiempo generalizar la experiencia a otras esferas. A juicio de la Directiva, el desempeño actual está marcado por el orden, la disciplina y el rigor.

El funcionamiento de estas organizaciones va acompañado, además, de un régimen jurídico especial.

La Especialista explicó en qué consiste una cooperativa desde el punto de vista conceptual. "Es una organización con personalidad jurídica y patrimonio independiente, que se organiza con fines económicos y sociales". Constituidas voluntariamente, a partir de la decisión de los socios que las integran, estarán encaminadas a la producción y la prestación de servicios.

Se trata de una forma de gestión eminentemente democrática, pues se sustenta en el trabajo aportado por sus miembros, quienes eligen a un presidente mediante el voto directo y secreto, y este a su vez deberá rendir cuentas ante la asamblea general, órgano superior de la cooperativa.

Como  modalidad socialista de propiedad colectiva, las utilidades generadas  se distribuyen entre los integrantes en virtud de la contribución de cada cual, tanto en cantidad como en calidad, aspectos que quedarán pactados y aprobados en los estatutos de la organización, que tiene que ser capaz de cubrir con sus ingresos los gastos en los cuales incurra, y además pagará tributo. 

Según Tristá, en estos momentos hay dos vías para crear una cooperativa no agropecuaria. Una es cuando las personas naturales proponen asociarse entre sí, con el objetivo de crear una organización de este tipo, para lo cual deben cumplir los requisitos establecidos jurídicamente, por ejemplo, ser ciudadanos cubanos, mayores de 18 años y estar aptos para desarrollar esa actividad, entre otros.

La otra, cuando se decide que determinadas organizaciones administradas estatalmente, pasen a gestionarse a modo de cooperativa. Ello tiene lugar fundamentalmente en actividades con un alto impacto en la población y son ineficientes.

"Es importante resaltar que aquí no se da transmisión de propiedad, lo que cambia es la forma de gestión. La propiedad de los inmuebles y de los medios siguen siendo del Estado, que los pone en arrendamiento, a partir de contratos entre la cooperativa y quienes administran los locales", destacó la Directiva.

La propuesta inicial comprende el proyecto económico, financiero, organizativo y de funcionamiento de la organización, la actividad que desarrollará, con qué cuenta para empezar y qué capital de trabajo inicial necesitan.

Dicha proposición se eleva, mediante los gobiernos locales y los organismos que rectoran cada sector, hasta la Comisión de Implementación, donde será evaluada, y de allí pasa al Consejo de Ministros para su definitivo análisis y aprobación. Esta instancia no sanciona la cooperativa en cuestión, sino la actividad que se va a gestionar de esa manera y sus principios de funcionamiento. 

"Comienza un proceso de negociación entre los proponentes y todas las instituciones estatales con las cuales van a tener relaciones, en particular con el órgano rector facultado para autorizar su creación".

En este momento se detallan las características del posible objeto social, de las instalaciones donde se podrá desarrollar, de los suministros que podrán demandar; y además se gesta el proyecto de estatuto: qué se considera como requisito para mantenerse siendo socio, qué se va a entender como indisciplina.

Al culminar las negociaciones, se aprueba la resolución que da vida a la cooperativa, y a partir de entonces comienza a efectuarse el aporte monetario de los socios ante las instituciones bancarias, y se ejecuta el acto de constitución con escritura pública ante notario.

De las 124 entidades de este tipo que se encuentran en marcha, hay 12 en el sector de la construcción, 99 relacionadas con la actividad comercial (sobre todo en los mercados agropecuarios), dos que operan en la recuperación de materias primas, y 11 en el área de transporte.

Se encuentran aprobadas otras 71, que,  por ejemplo, en la rama del comercio y la gastronomía, se amplía a servicios de lavandería,  salones de belleza, restaurantes, cafeterías y centros nocturnos. En el sector industrial se mantiene la recogida de desechos sólidos, más una extensión hacia la fabricación y reparación de muebles, las confecciones textiles, forja y herrería.

Se proyectan, asimismo, 17 entidades dedicadas a la ornitología. Habrá una en cada provincia con el fin de producir y comercializar aves ornamentales, más una cooperativa nacional, la cual además tendrá la facultad de importar y exportar.

Eduardo Rodríguez, viceministro de Transporte, explicó que, de las 11 que funcionan en el sector, cinco se encargan de la transportación de pasajeros, y las otras seis prestan servicios auxiliares: mecánica ligera, engrase, fregado, ponchera y otras.

Las de transporte, debido a la naturaleza del trabajo que realizan,  pueden tener o no un encargo estatal, es decir, todos aquellos servicios que están obligadas a prestar en interés del Estado, en función pública, cumpliendo una serie de condiciones establecidas en la licencia de operación, ejemplo, los taxis ruteros.

Las cinco organizaciones para la transportación de pasajeros surgieron a partir de entidades estatales, que desarrollaban ese servicio antes, y ahora como cooperativas tienen que darle continuidad. Teniendo en cuenta su encargo estatal, estas no tienen potestad para modificar el precio que se cobra, las rutas, horarios y paradas.  

Rodríguez se refirió a algunas irregularidades detectadas, como la sobrecarga de los vehículos. "La mayoría de estas dificultades no son nuevas en la cooperativa, sino que se venían produciendo desde antes y no habíamos sido capaces de resolverlas. En todos los casos tenemos un mal de fondo: la capacidad de transportación no satisface la gran demanda de este servicio", destacó.

De cara a estas deficiencias, un grupo de trabajo evalúa las acciones pertinentes en cada caso. Además, se ha ampliado la divulgación y se realizan mejoras al equipamiento. Es preciso de igual modo intensificar la inspección y el control, así como optimizar la gestión de los suministros. "Nuestra perspectiva es continuar incentivando la creación de cooperativas, no solo en La Habana, Artemi-sa y Mayabeque (donde se ubican las actuales), sino en el resto del país", afirmó.

José Carballosa, viceministro de la Construcción, dio a conocer que en este órgano se creó un grupo de trabajo multidisciplinario, que incluyó elementos jurídicos, económicos, y de organización y perfeccionamiento empresarial, buscan- do capacitar a los cuadros para estos nuevos escenarios. 

El Directivo señaló una tendencia a la concentración geográfica de las cooperativas en el sector, pues de un total de 12 en funcionamiento, 10 se ubican en La Habana, una en Artemisa y otra en Sancti Spíritus. No obstante, debido a sus características territoriales, la magnitud de su población y fortaleza constructiva, se espera que Cienfue-gos, Villa Clara, Camagüey y Holguín alcancen un crecimiento en este sentido.

Las entidades ya constituidas en esta rama se distinguen por haber surgido a partir de la unión de trabajadores por cuenta propia, quienes, según comentó Carballosa, ven las ventajas de una forma colectiva de trabajo, los beneficios fiscales, junto a una mejor coordinación de las tareas.

Otras 12 cooperativas constructivas se hallan en proceso de creación, más 46 en diferentes mo- mentos de preparación, según informó el Viceministro.

Entre las dificultades detectadas figura la cuestión de los suministros. En tal sentido trascendió que no habrá abastecimiento especial para las organizaciones de este tipo, puesto que tienen igualdad de condiciones respecto a la empresa estatal tradicional.

"Nos enfrentamos a un cambio en la estructura empresarial del Ministerio de la Construcción, porque tenemos una diversidad de actores a partir del modelo de gestión: trabajadores por cuenta propia, cooperativas, empresas estatales y asociaciones económicas internacio- nales. Eso, evidentemente, hace que el inversionista elija qué le conviene más a la hora de hacer su obra, según el costo, el tiempo y la calidad", destacó Carballosa.

Por su parte, Francisco Mayobre, vicepresidente del Banco Central de Cuba, explicó que cuando se crea una nueva forma jurídica en la economía, con personalidad propia, el banco le da acceso a todos los servicios que normalmente presta: operatividad de cuenta, financiamiento.

Una vez que la cooperativa está aprobada, dentro de un término de 60 días los socios tienen que ir al banco y depositar el aporte inicial, lo cual se realiza mediante un representante que se nombre, o en caso contrario, con la presencia de todos los integrantes.

Dicha primera contribución se puede conformar por el aporte de los miembros, junto al financiamiento que puede ofrecer el banco. "Como hay una voluntad estatal de desarrollar este sector, esas condiciones crediticias han tenido cierta flexibilización, e igualmente el presupuesto del Estado está interviniendo para, en caso de que no estén todas las garantías del crédito, asumir ese financiamiento para que comience la cooperativa".

Las cooperativas podrán operar, a su elección, en cualquiera de los bancos que cuentan con red de oficinas. Estos son el Banco de Crédito y Comercio (BANDEC), el Banco Popular de Ahorro y el Banco Metropolitano. El único requisito aquí es que debe ser en el municipio donde tendrá su asentamiento legal la organización. 

Asimismo, tendrán la posibilidad de utilizar todos los tipos de cuenta que oferta el sistema bancario; y podrán efectuar en pesos cubanos o en pesos convertibles, según la forma en que desarrolle su actividad. El 73 % de las organizaciones constituidas ya han recibido financiamiento.

"Este también es un proceso de aprendizaje para los bancarios. Hemos visto que no todas las cooperativas son iguales, pensamos que  según se ex-tiendan, eso obligará a hacer análisis a la medida, e ir adecuando los procesos. Pero la voluntad es facilitar el acceso a los servicios bancarios, a los financiamientos, y que puedan desarrollar su actividad", concluyó Mayobre.