Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Volando con alas propias

Hace más de 10 años Cubaenergía lleva a cabo acciones que impulsan el conocimiento en energía para el desarrollo local, y así acompañar a los gobiernos territoriales en la solución de sus problemas en este sentido 

Todas las actividades humanas demandan energía. Ya sea generada a partir del petróleo o de las fuentes renovables, esta constituye un factor imprescindible para el desarrollo de la industria, la agricultura, el transporte, los servicios, la construcción… El papel de la energía va desde el funcionamiento mismo del país, hasta la sencillez de llegar a casa y encender la luz.

De hecho una de las dimensiones de la actual crisis mundial pasa por la cuestión energética, lo cual se evidencia en la volatilidad del precio de los combustibles y en la inoperancia de un sistema de consumo derrochador, que liquida progresivamente los recursos del planeta.

En tales circunstancias, para Cuba constituye una prioridad gestionar con eficiencia su energía. Esta meta va más allá del ahorro cotidiano: implica potenciar medios novedosos de generación, coordinar procesos, además de  integrar a todos los ciudadanos en la sostenibilidad de nuestro proyecto social.

Elementos como estos sirven de plataforma al trabajo desempeñado por el Centro de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía (Cubaenergía). Alois Arencibia y Barbarita Valdés, especialistas de la institución, conversaron con OPCIONES acerca de cómo se labora en varios municipios del país con el objetivo de alcanzar planes de gestión energética, dentro de las estrategias de desarrollo local. 

Desde abajo

El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) señaló la necesidad de un mayor protagonismo en los territorios, es decir, la descentralización de ciertas funciones que pasarían a las autoridades locales, lo cual conllevaría aumentar su capacidad de decisión frente a situaciones específicas de su área.

Hace más de 10 años Cubaenergía lleva a cabo acciones para fomentar el conocimiento en energía para el desarrollo local, y acompañar a los gobiernos territoriales en la solución de sus problemáticas en este sentido.

Según cuenta Arencibia, se trataba de impulsar la cultura energética sostenible, la gestión de proyectos y organizar el capital intelectual en la temática. La Red Nacional de Gestión del Conocimiento en Energía (Redenerg) fue una de las formas en que se materializaron tales acciones.

Los especialistas parten de que el desarrollo humano es un proceso, a su vez también resultado de otros múltiples procesos de producción y reproducción de la vida material, intelectual, espiritual y política.

Otra premisa es que todos los procesos demandan energía, esta constituye un eje transversal del desarrollo y un objetivo central del mismo, al igual que la producción, la alimentación, la salud y otros.

Por tanto, la gestión energética es un instrumento del desarrollo, y si cambia el modelo de desarrollo es preciso transformar también el modelo de gestión energética. Si bien al principio la red tenía alcance provincial, entre 2007 y 2008 se empieza a mirar hacia el espacio más pequeño, para articular las acciones de "abajo" hacia "arriba".

Así surgió el concepto de Nodo Municipal de Energía (NOME), implementado en Jatibonico, Fomento (Sancti Spíritus), Placetas (Villa Clara) y Aguada de Pasajeros (Cienfuegos). En estos territorios existía una labor previa con el Centro de Desarrollo Local y Comunitario (CEDEL), y ya habían elaborado programas en esa dirección. Como parte de esa estrategia de desarrollo local, entraría a jugar entonces la temática energética.

"Ahí fue donde empezamos a ver la importancia de trabajar con los gobiernos y consejos populares, encontramos otra lógica en las relaciones. Antes habíamos trabajado con entidades ministeriales, pero cada cual enfocado en su sector: energía, medioambiente y educación, principalmente", explica Arencibia.

Una vez en la localidad, se inicia un proceso de sensibilización y capacitación. Aunque son los presidentes del gobierno a nivel municipal quienes deben incorporarse en primer lugar, y más tarde el Consejo de la Administración, luego el diálogo se amplía mediante la realización de talleres.

Aquí participan representantes municipales del Ministerio de Economía y Planificación, de Planificación Física, salud pública, cultura, la universidad, la agricultura, e incluso los mismos productores, hasta quedar conformado un equipo de trabajo.

 La metodología

Dado que se trata de impulsar la iniciativa y la autogestión local, era imposible llegar a los municipios y decirles lo que tenían que hacer. Entonces la propuesta política y pedagógica de la Educación Popular resultó muy pertinente. En el 2011 se confeccionó una metodología para ampliar la experiencia de Placetas (que ya había creado su propia estrategia de desarrollo) a Jagüey Grande y Aguada de Pasajeros.

Valdés comenta cómo la puesta en práctica de la misma permite a los actores locales exponer sus criterios y conocimientos de la realidad donde viven. "No llegamos con un concepto definido, a imponerles nuestras ideas, sino que lo construyen ellos mismos, y eso los motiva bastante. Muchos dicen que por primera vez cuentan con ellos para hacer algo en el municipio, sin que vengan a impartirles una conferencia, o decirles 'esto se hace así'".

Los especialistas de Cubaenergía vendrían a ser entonces facilitadores del trabajo grupal. Ellos van encauzando el debate, las experiencias, la formulación de los problemas, la proyección de escenarios ideales, de manera que exista una conciencia de su estado actual y de las potencialidades. Dejando claras la línea de partida y las metas, se traza entre todos el posible camino. 

La participación, el diálogo y la elaboración en colectivo devienen cuestiones primordiales. De esta manera se busca sistematizar las nociones sobre energía en el territorio, sus nexos con otras aristas del desarrollo, recopilar información sobre el tema, y diagnosticar la situación en que se encuentran.

Luego, partiendo de las propias reflexiones de los actores locales, queda redactado un primer documento del cual partirá el municipio para realizar su labor en este sentido. El año pasado se obtuvieron, adjuntos a la estrategia de desarrollo local, los programas energéticos municipales de Aguada de Pasajeros y Jagüey Grande.

"Es en la práctica, durante la implementación de los resultados del taller, donde a la larga se percibe el empoderamiento de los sujetos y la mejoría. A partir del programa ellos podrán cuestionarse entonces qué ha pasado, hasta qué punto lo que estaban planteándose era irreal, o si lo que están diseñando se queda corto y pueden lograr un alcance mayor", subraya Arencibia. 

El hecho de contar ya con una metodología básica, creada por un equipo local sobre la práctica, constituye de por sí un paso clave. "El desarrollo de la gestión energética va a ser toda la vida, estamos hablando de la fase de arrancada de ese proceso. Es un primer programa cuya mayor virtud radica en incorporar esta temática a los espacios municipales", apunta el especialista.

Finalmente, el Consejo de la Administración y la Asamblea Municipal estudian y hacen recomendaciones sobre la propuesta, pues son estas instituciones de gobierno las que deben aprobar el programa. Más adelante se encargarán de velar por su implementación, controlarlo y mantenerlo actualizado, con lo cual empieza otro ciclo de  trabajo.

Modelando el futuro

En el país hay un modelo de gestión energética centralizado y vertical, que reduce la participación en estos procesos de las instancias municipales. Su actividad en tal sentido se limita a consumir, por un lado, y por otro a fiscalizar los planes de energía de las entidades del territorio, en concordancia con las políticas nacionales de ahorro y eficiencia.

Las autoridades territoriales no pueden redistribuir el excedente que no se utilizó, ni para realizar cualquier ajuste.

"Poco a poco se ha llegado a la conclusión de que ese no es un modelo factible para la estrategia de desarrollo local. El municipio debe controlar la electricidad, esta no es una práctica errada, pero hay que ampliar el modelo muchísimo más, enriquecerlo, transformarlo, para hacer sostenible ese espacio, y después articular sus intereses con los nacionales", sostiene Arencibia.

Según explica el especialista, en el caso de las energías renovables ya van cambiando algunas concepciones, pues estas implican la participación de muchas personas en el proceso tecnológico, mientras que la generación tradicional involucra a un pequeño grupo como gestores, y el resto solo son demandantes.

"Cuando hablamos de fuentes renovables de energía, nos referimos a algo que puede estar en el techo o en el patio de la casa. Entonces la persona se convierte en un generador de su propio abastecimiento energético, y eso cambia su mentalidad,  porque puede incorporar soluciones, formar parte del proceso, valorar otras perspectivas que antes no tenía".

Por poner otro ejemplo, un productor porcino que cuente con biodigestores para el manejo de residuales, puede obtener más biogás del que necesita y comenzar a suministrarles voluntariamente a los vecinos. "Los sujetos se organizan, empieza a haber una economía solidaria entre ellos, es una forma distinta de ver el desarrollo".

Tal como señala Arencibia, las estrategias territoriales significan que puede coordinar algunos espacios productivos sin comprometer la electricidad del país. 

"La idea es que los municipios se conviertan en actores del progreso nacional, con recursos, con potestad, con posibilidades de aportar, con conocimientos para demandar, y así poder ser parte del avance del país".

Precisamente, la definición de desarrollo local puede entenderse desde dos perspectivas fundamentales. El desarrollo en la localidad ocurre cuando el  territorio resulta beneficiario de la riqueza social en general, y recibe el impacto positivo de los recursos aportados por el Estado.

Por otra parte, el desarrollo de la localidad implica la organización de sus habitantes, la movilización de fuerzas endógenas puestas en sinergia para generar políticas y concretar proyectos. Identificar sus potencialidades y recursos naturales, sistematizar sus objetivos y conocimientos, les permite fortalecer su identidad y su cultura, así como relacionarse con otras localidades y niveles de dirección del país.

"Esta visión del desarrollo es la que nosotros estamos apoyando, porque así el territorio puede reconocer y explotar todas sus posibilidades de ser próspero y sustentable", acotó Arencibia.

Actualmente

Aunque los especialistas deben regresar al nodo central de Cubaenergía, en La Habana, el proceso de acompañamiento continúa y las relaciones se van complejizando en el tiempo.

"También facilitamos la conexión de ellos con su territorio. Todas las soluciones no tienen que venir de la capital, muchas veces los más importantes expertos están en esas provincias. En un tiempo, muchos de estos municipios tendrán más que enseñarnos a nosotros que nosotros a ellos", anota Arencibia. 

Hoy se han incorporado a esta labor Mantua (Pinar del Río), Santa Cruz del Norte (Mayabeque) y Manicaragua (Villa Clara), donde está comenzando el proceso para crear sus programas energéticos.

En Aguada de Pasajeros, Placetas y Jagüey Grande continúa el trabajo mediante la evaluación de los resultados de un año. También se dan acciones para identificar elementos de política, en aras de transformar las instituciones que traban el avance. "Esos factores hay que identificarlos para realmente poder plantear cambios.

Cubaenergía trabaja actualmente en el eje energético del Programa de Desarrollo Local (PRODEL), financiado por la Agencia Suiza de Colaboración (COSUDE). Esto debe dotar de estrategias a 20 municipios del país, lo cual puede lograrse en un plazo relativamente corto, a partir del perfeccionamiento metodológico.

En Placetas, donde primero se aplicó la herramienta, fue posible diagnosticar el vertimiento de desechos orgánicos generados por la producción intensiva de ganado porcino y vacuno, y se consideró aprovecharlos mediante biodigestores. Además, se elaboraron proyectos de fabricación de pienso con secado solar.

La gestión local forma parte del quehacer en la comisión de Energía y Medio Ambiente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, cuyos diputados han participado en talleres y recorridos por los municipios. 

Durante las sesiones de la VII Legislatura, efectuadas en diciembre último, se acordó mantener los intercambios sobre la sostenibilidad y el desarrollo local, como un espacio de diálogo abierto con los actores del territorio, efectivo y oportuno en el proceso de actualización del modelo económico y social cubano. 

También se propuso capacitar y mantener actualizada sobre estos temas a la comisión, así como generalizar en todos los municipios del país, como una buena práctica, la necesidad de contar con un programa de sostenibilidad energética, dentro de la estrategia de desarrollo local.

A juicio de Arencibia, es preciso entender como recursos municipales, desde las fuentes renovables de energía, hasta el conocimiento de los pobladores y los pequeños talleres que puede tener cualquiera en su casa. "Si todo eso se aprovecha, y se le otorga la relevancia que tiene, en poco tiempo el país podría estar transitando hacia la sostenibilidad energética de su desarrollo".