Cuba cuenta con un cuerpo de competentes inspectores para asumir la clasificación de embarcaciones de todo tipo. Estos especialistas forman parte del Registro Cubano de Buques (RCB), entidad única de su tipo en el país y pionera en Latinoamérica.
La referida organización, perteneciente al Ministerio de Transporte, ha logrado mantener permanente desarrollo de su personal técnico y de los servicios que ofrece, fundamentado en la actualización de la base documental propia.
Su director general, Miguel Pineda López, explicó que la entidad, además de encargarse de todos los trabajos inherentes a la división marítima, también asume la industrial, vinculada con la aprobación, homologación certificación de medios de izados y también se ocupa del desarrollo de los servicios en Sistemas de Gestión y la de ingeniería civil que realizan todas las inspecciones que garantizan la seguridad de las obras hidrotécnicas.
Fundada en enero de 1982, el RCB ha permitido al país dejar de erogar millones de dólares, al no tener que contratar los referidos servicios a entidades extranjeras de ese tipo, mercado casi exclusivo de países desarrollados donde prevalece la competencia entre las sociedades clasificadoras, actividad vinculada con círculos financieros poderosos.
Por clasificación se entiende la aprobación del proyecto constructivo de la embarcación de acuerdo con reglas establecidas, confeccionadas a partir de los requisitos de la Organización Marítima Internacional (OMI), de las investigaciones científico técnicas y la práctica internacional, la supervisión de la construcción o reparación de medios técnicos y las inspecciones vinculadas con el cumplimiento de las normas establecidas en relación con la seguridad marítima.
El directivo precisó que las organizaciones clasificadoras necesitan de un conocimineto de su personal, fundamentalmente preparados en la rama técnica vinculada a la navegación marítima, asi como la existencia y mantenimiento de un cuerpo de reglas de clasificación actualizada, acorde con las exigencias internacionales de la actividad marítima de estos tiempos.
RIGOR TÉCNICO
Pineda López indicó que por el rigor técnico y desarrollo alcanzados, el Registro Cubano ha podido establecer convenios de colaboración (mutuo reconocimiento de sus especialistas) con otras sociedades clasificadoras prestigiosas como Lloyd Register (Reino Unido), el Buró Veritas (Francia), el Germanischer Lloyd (Alemania), y los registros vietnamita, indio, polaco y ucraniano; además del INSB (Grecia); PMDS e IBS, ambos de Panamá; el Buró de Argentina y los registros Marítimo y Fluvial de Rusia.
Con estas sociedades clasificadoras mantiene intercambios de información, participa en investigaciones científico-técnicas, desarrolla sistemas de gestión y coordina trabajos y procedimientos relacionados con la seguridad de la navegación en todo el mundo.
Tales intercambios ofrecen las herramientas teóricas y experiencias para poder elaborar sus propios estándares técnicos, reglas de carácter internacional aplicables en cualquier país o por cualquier armador, para ser reconocidas por diferentes agencias de seguro.
El titular de RCB informó que forman parte también de la Asociación Internacional de Órganos de Supervisión Técnica y Clasificación de Buques, organización que se vincula con organis-mos internacionales como la OMI y la Comisión de la ONU vinculada con la seguridad para la navegación mundial, "lo cual, nos da más fuerza y propicia la actualización de la documentación en función de cómo se van moviendo en el planeta los convenios internacionales de la actividad marítima".
Esta agrupación cuenta actualmente con 177 trabajadores, de ellos unos 90 especialistas del nivel superior, quienes participan en los servicios básicos de la entidad: certificación, clasificación y los llamados gubernamentales, estos últimos relacionados con las inspecciones efectuadas para verificar si las embarcaciones cumplen las prescripciones establecidas por la Organización Marítima Internacional, a nombre de las banderas de Cuba, Panamá, Jamaica y Unión de Comoros.
Con casa matriz en la capital cubana, sus representantes se encuentran activos en los principales puertos del país: Ciudad de la Habana, Mariel, Batabanó, Gerona, Matanzas, Cienfuegos, Nuevitas, Puerto Padre, Moa, Manzanillo y Santiago de Cuba. Proyectos del ALBA
Primera empresa estatal con un sistema de gestión de la calidad certificado desde 1996, por la Norma ISO 9001 (actualmente por la NC ISO 9001-2008), el RCB ha extendido su actividad más allá del territorio nacional, concentrando su competencia en garantizar la seguridad de la navegación y de la vida humana en el mar.
También fue la primera entidad del MITRANS que obtuvo, en 2002, el Premio Nacional de Innovación Tecnológica, por la evaluación de la seguridad de las obras hidrotécnicas del país. Según expertos, los resultados que hoy distinguen a RCB son fruto del esfuerzo sostenido de su personal sistemáticamente calificado y actualizado, lo que le ha ganado prestigio internacional.
Pineda López añadió que actualmente tienen presencia en las labores de mantenimiento de las principales instalaciones portuarias cubanas, en su dragado y en el desarrollo del Polo Petroquímico de Cienfuegos.
Adelantó que ya trabajan en un nuevo proyecto de entidad certificadora que abarque a todos los países integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en aspectos referidos a la actividad marítima, la industrial, y de servicios de sistemas de gestión. No obstante, el Registro Cubano de Buques se ha visto afectado por el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos contra Cuba desde hace casi 50 años, pues esta política de Washington limita las posibilidades de ampliación y aceptación de RCB en el sector marítimo mundial, controlado por las grandes potencias asociadas a los intereses estadounidenses.
AMPLIO DESEMPEÑO
Romilio Carralero, director de la división marítima, expuso que mantienen bajo supervisión unas 7 700 embarcaciones, que incluyen barcos de travesía internacional, cabotaje, de pesca y particulares, entre otras.
Comentó que en el sector de las construcciones, sus expertos atienden y supervisan aproximadamente 95 % de las obras que se ejecutan en el país, y también lo han hecho en otras realizadas en el extranjero, a la vez que proyectan insertarse de lleno en nuevos proyectos del ALBA.
José Carlos Ramírez, director de desarrollo, refirió que la entidad se expande de sus límites tradicionales, pues ya están presentes en el transporte ferroviario y automotor, con el objetivo de implantar sistemas de trabajo basados en controlar, supervisar y contribuir a elevar a planos adecuados la percepción del servicio en el sector.
Aseguró que todos los medios de izaje de los puertos y astilleros del país deben ser supervisados y certificados por el RCB, y destacó el desarrollo de esta entidad clasificadora en la implementación de sistema de gestión de calidad, de protección del medio ambiente y de seguridad y salud en el trabajo.
"Hoy somos, expresó, una de las principales casas consultoras del país, incluso fuimos la primera entidad totalmente nacional, en llevar la certificación del sistema de gestión de la calidad, a un hotel (Melia Paradisus Varadero) de las principales cadenas hoteleras presentes en el país.
"Trabajamos además con Barceló, Iberostar y Sirenis; así como con empresas de la Industria Básica, centros educacionales y del propio Ministerio del Transporte", acotó. El especialista aclaró que además son miembros de la Cámara de Comercio de la República de Cuba y del Instituto Panamericano de Ingeniería Naval (IPIN), y que cuentan con el respaldo de la Empresa de Seguros Internacionales de Cuba (ESICUBA) y otras casas aseguradoras.
Podemos afirmar que el RCB se muestra como una entidad que, a pesar de su complejo objeto empresarial, prestigia al país y contribuye a demostrar que una empresa estatal socialista en perfeccionamiento empresarial, garantiza adecuadamente el cumplimiento de su función social y aporta además seguridad a los clientes y partes interesadas, beneficios económicos y estratégicos al país.








