“Cuba tiene una posición relevante en la normalización internacional y regional, mucho más allá de lo que le corresponde por su tamaño, gracias a la reconocida calificación y profesionalidad de sus técnicos y directivos”, afirmó Pablo Benia Salvadore, vicepresidente de la Comisión Panamericana de Normas Técnicas (COPANT) y director del Instituto Uruguayo de Normalización.
El funcionario, quien asistió en La Habana a un seminario sobre la declaración de conformidad del proveedor para las empresas cubanas, organizado por la Oficina Nacional de Normalización (ONN), encomió la participación de la nación caribeña en lo referente a la actividad de certificación y aseguramiento de la calidad.
Benia se refirió a las normas técnicas que actúan como facilitadoras del comercio, al permitir el acceso a otros mercados y la libre circulación de productos y servicios, en una región como Latinoamérica, donde también en materia normalizadora se apuesta por la integración.
El experto ofreció un seminario sobre La normalización como herramienta de la competitividad y compartió sus experiencias, con una presentación del ingeniero cubano René Fernández Infante, director de Normalización de la ONN, quien expuso novedades en la materia, de gran interés y valor técnico.
Representantes del empresariado nacional de los diferentes sectores intervinieron en el encuentro profesional e intercambiaron con el ingeniero Benia, poseedor de una vasta experiencia en temas de elaboración de normas y calidad para los reglamentos del Estado como herramienta de gestión a favor del comercio regional.
Interrogado por la prensa, el visitante uruguayo rememoró sus primeros contactos con la actividad normalizadora cubana, en 1971, y luego en 1989 con los directivos y especialistas del Comité Estatal de Normalización, para la incorporación del país a la Comisión Panamericana de Normas Técnicas durante una asamblea en Montevideo.
En poco tiempo, Cuba tomó una posición de liderazgo dentro de ese organismo y en 1991, La Habana servía de sede a importantes reuniones auspiciadas por ISO y la Asociación Española de Normalización para promover la aplicación de las normas 9000 de esa familia en toda Latinoamérica.
Ya en 1995 se realizaban asambleas generales de la COPANT en la mayor isla antillana, la cual demostraba su posibilidad de transferir experiencias al resto de la comunidad regional y global, por su posición relevante en la normalización internacional, puesta de manifiesto incluso en su activa participación tanto en la OMC, como en la ISO o en COPANT, una presencia mundial que la hace ser uno de los organismos de referencia en el continente.
Sobre el papel de las normas en los planes de integración regional, el mencionado especialista reconoció que es prácticamente imposible hablar de mercados comunes sin normas afines, pues se hace imprescindible tener las mismas exigencias para los productos y servicios si de comercio se trata.
“Es una decisión de los gobiernos y ministros de Economía el reducir los aranceles pero una vez que se reduzcan y prevalezcan normas diferentes en el intercambio mercantil, comienzan escollos muy difíciles de eliminar por las diferencias de requerimientos a los productos”, puntualizó Benia.
Señaló que un proceso de integración requiere unificación de normas, normas comunes o, al menos, que no sean contradictorias. Ejemplificó con el MERCOSUR (Mercado Común del Sur), donde se realiza un trabajo muy arduo con ese propósito unificador, a pesar de ser cuatro países con una historia y etnología bastante comunes.
“Para integrarnos en un sentido más amplio en Latinoamérica donde hay muchas similitudes pero también una amplia diversidad cultural, y por supuesto, productiva, comercial y tecnológica, el esfuerzo en la normalización se hace más arduo”, explicó.
A nivel de MERCOSUR se concretan alianzas internas entre los organismos nacionales ciento por ciento, para hacer entrar en esquemas de reconocimiento mutuo las certificaciones, tener procedimientos consensuados de acreditación y, de alguna manera, lograr su independencia en esa materia.
Se trata de generar sus propios sistemas de certificación y registro de estas para evitar que la exigencia de avales y acreditaciones se convierta en una traba al comercio, sino se dispone de esos procedimientos de reconocimiento mutuo.
Sobre el nivel normativo de adopción en el MERCOSUR, se refirió a la prioridad en la aplicación de las normas internacionales ISO con una participación cada vez más activa en ese organismo para que las normas técnicas funcionen, no como barreras, sino como facilitadoras del comercio. “En segundo término utilizamos las normas COPANT -panamericanas- o las de los países de la región, en el caso de no existir las internacionales, para justamente a través de los procesos de normalización evitar los obstáculos técnicos al comercio, que subsisten a pesar de nuestra actuación”, comentó.
Destacó la necesidad de generar un mercado común que no se base solo en la eliminación del arancel sino en normas iguales, armonizadas y de reconocimiento en la evaluación de la conformidad, ya sea la certificación, acreditación de laboratorios o la metrología.
Pablo J. Benia es ingeniero químico y director del Instituto Uruguayo de Normas Técnicas (UNIT) desde 1976, vicepresidente de la Comisión Panamericana de Normas Técnicas (COPANT), director regional del Proyecto UNIT-BID-MERCOSUR “Acceso a los Mercados y la Integración a través de la Normalización Técnica” iniciado en 2004, además de vicepresidente de la Asociación MERCOSUR de Normalización (AMN) desde su creación en 1991 en Montevideo, a la fecha.
En la actualidad es también miembro del Consejo Directivo del Organismo Uruguayo de Acreditación (OUA) y del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Calidad, así como delegado de la Asociación MERCOSUR de Normalización (AMN) ante el MERCOSUR Business Forum (MEBF).
Ha sido representante de UNIT en todas las Asambleas Anuales de la International Organization for Standardization (ISO) desde la realizada en Praga en 1988 a la fecha, representante de UNIT en las Reuniones de la Comisión Internacional de Electrotecnia (IEC), promotor y Responsable del Programa COPANT-OEA “Red Latinoamericana de Información sobre Normas y Reglamentos Técnicos” (1990 a 1992) y ha publicado artículos en revistas de varios países latinoamericanos, de COPANT e ISO y representado a esas instituciones ante varios organismos regionales e internacionales (ALADI, CEPAL, ALAF, ALICA, CIER, FAO, IEC, SELA).








