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América Latina: gastar mejor, no más

La mayoría de los países de la región no han restaurado del todo su espacio fiscal, lo que reduce su capacidad de implementar políticas fiscales contra-cíclicas


Viernes 07 de Agosto de 2015 | 12:00:00 AM 

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Las medidas de política económica de América Latina para enfrentar la crisis financiera de 2008–2009 dieron como resultado un considerable aumento del gasto público y, al carecer de alguna estrategia de salida para estas medidas, la expansión fiscal devino permanente. Desde entonces, la mayoría de los países de la región no han restaurado del todo su espacio fiscal, lo que reduce su capacidad de implementar políticas fiscales contra-cíclicas para enfrentar eventuales choques adversos.

Hoy, con el ciclo de las materias primas llegando a su fin y la expectativa que las tasas de interés de Estados Unidos se eleven, el margen para implementar políticas fiscales se vuelve crítico. Al mismo tiempo, la región enfrenta importantes necesidades sociales y de infraestructura.

Aquí es, según los analistas, donde aparece el gran potencial de incrementar la eficiencia del gasto, que puede ayudar a contener o incluso reducir el gasto público a largo plazo, sin afectar el desarrollo social y económico. El aumento de la eficiencia puede conseguirse tanto mejorando la asignación del gasto entre distintos sectores como generando una mayor eficacia en cada sector.

Desde el Viejo Continente, la recuperación de la zona euro está afianzándose, pero las débiles perspectivas a mediano plazo exigen centrar la atención en cuatro aspectos clave: incrementar la demanda, sanear los balances de los bancos, acelerar las reformas estructurales y reforzar la gestión de gobierno, alertan varios medios especializados.

Si bien el desempleo sigue siendo elevado, el firme crecimiento del empleo y el aumento de los salarios reales han apuntalado un repunte del consumo, a lo que han contribuido las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) en aras de elevar la confianza y mejorar las condiciones financieras.

Así, el crecimiento en Alemania continúa siendo un poco superior a 1,5 %, en tanto que España se recupera con fuerza, Italia deja atrás tres años de recesión, y Francia, que ya lo hizo a comienzos de este año. Los factores que impulsan la recuperación son el abaratamiento del petróleo, una política monetaria más expansiva y el debilitamiento del euro, gracias a lo cual se prevé que el crecimiento en la zona de la moneda única aumentará moderadamente a 1,5 % este año y a 1,7 % en 2016.

Pero las perspectivas a mediano plazo son menos favorables. “Varios factores empañan las perspectivas de crecimiento para los próximos cinco años”, señaló Mahmood Pradhan, jefe de misión en la zona del euro. “Factores como el alto desempleo, sobre todo entre los jóvenes; una fuerte deuda empresarial, y un aumento de los préstamos en mora en el sistema bancario”. El lento avance de las reformas estructurales también ha sido perjudicial para el clima empresarial y ha reducido el crecimiento potencial. Como resultado, la zona del euro sigue siendo vulnerable a los shock.

Por último, el Banco Mundial recortó sus previsiones de crecimiento para el 2015 de los países en desarrollo de Asia oriental y para China, y advirtió de riesgos “significativos” por la incertidumbre global, incluyendo el impacto potencial de un fortalecimiento del dólar y mayores tasas de interés en Estados Unidos.

El organismo con sede en Washington espera que la región en desarrollo de Asia oriental y el Pacífico, que incluye a China, crezca 6,7 % tanto en 2015 como en 2016, frente a la expansión de 6,9 % que registró en 2014. Esa cifra es inferior a su pronóstico anterior de octubre de un crecimiento de 6,9 % para este año y de 6,8 % para el próximo. (Fuentes: PL, Europa Press y AFP)

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