"La zona euro está al borde de una posible tercera recesión con un alto desempleo, caída del crecimiento y un riesgo real en el descenso de los precios", vaticinó el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, unas horas después de que los líderes del Grupo de los 20 (G-20) se comprometieran a impulsar un paquete de 800 medidas para lograr un crecimiento de 2,1 % por encima de las previsiones hasta 2018. Alcanzar este objetivo supondría inyectar más de dos billones de dólares a la economía global y crear millones de puestos de trabajo.
Cameron explicó que los países emergentes que lideraron la recuperación económica en un inicio, están ahora frenando su crecimiento y destacó que la falta de crecimiento en la eurozona ya ha impactado al sector de las manufacturas y las exportaciones en Reino Unido, aunque continúa siendo la economía de más rápido crecimiento en el grupo de los países más industrializados (G-7).
Se supo además que la economía de Japón entró en recesión luego de que su Producto Interno Bruto cayera 1,6 % anualizado en el tercer trimestre del año. La baja, que sorprendió a los especialistas, pues se esperaba una expansión de 2%, se sumó a la caída de 7,3 % del segundo trimestre, fue de 0,4 % en relación al segundo cuarto.
Los analistas afirman que el aumento de tres puntos del impuesto a las ventas, que entró en vigor el 1ro. de abril último, tuvo una repercusión más amplia de lo que se esperaba. Tras la difusión de los datos económicos, el primer ministro Shinzo Abe anuncia hoy la posposición de la segunda alza, de dos puntos al impuesto a las ventas, programada para octubre de 2015.
Entre tanto, el primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, aseguró que las sanciones impuestas por la Unión Europea a Rusia debido a la crisis en Ucrania no benefician a nadie. "Nuestra economía ha perdido debido a las sanciones probablemente unas decenas de miles de dólares, pero según los cálculos de nuestros economistas, la economía europea, solo con la renuncia a contratos con Rusia y las medidas restrictivas, ha perdido este año 40 000 millones de euros y perderá el año próximo 50 000 millones", concluyó Medvedev .
La UE, que en su conjunto es el primer socio comercial de Rusia, adoptó después de la anexión de Crimea en marzo, una batería de sanciones contra Moscú, que afectan desde el verano a los poderosos bancos públicos, privados de financiación, y al sector petrolero, vital para el país.
Finalmente, la caída de los precios del petróleo indica que el crecimiento de la economía mundial no es lo suficientemente rápido, lo que traerá consecuencias negativas sobre los países "problemáticos" de la eurozona y para Estados Unidos, según vaticinó la revista estadounidense Business Insider. El fenómeno puede causar una reacción negativa en cadena en la economía mundial e impactar en las empresas multinacionales, explicando que esta se traduce en un debilitamiento de las monedas de los principales países exportadores.
La recesión en esas naciones -prosiguió la publicación- tendrá consecuencias importantes para los exportadores europeos y empeorará la situación de las economías "problemáticas" de la eurozona. El efecto negativo afectará, además, a las compañías multinacionales líderes, y en consecuencia, ya desde el comienzo del primer trimestre de 2015, los inversores deberán tener cuidado con la posible caída de las acciones estadounidenses.(Fuentes: AFP, informador.com.mx y Prensa Latina)








