Autor: Archivo JR Publicado: 29/03/2026 | 09:41 pm
La empresa mixta BioCubaCafé, primera de su tipo en el sistema forestal cubano, constituye una apuesta por la producción de café y otros, con un profundo compromiso con el desarrollo local, el país y la conservación de la montaña.
Lanzada en Santiago de Cuba en diciembre de 2023, la empresa “tiene una vinculación con más de 4 000 productores del oriente cubano y, de ellos, alrededor de 270 han sido certificados internacionalmente como productores orgánicos”, dijo a Opciones Roberto Rodríguez, del Departamento de Relaciones Internacionales, Colaboración Internacional y Sostenibilidad de BioCubaCafé.
Según explicó, se trata de caficultores, sobre todo de las provincias orientales de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo, que tienen una larga tradición en el cultivo del grano. “El café es una producción ancestral en Cuba y tenemos que aprovechar ese vínculo con los caficultores que cada vez se fortalece más”.
Acerca de recientes experiencias de utilización de la cáscara de café como materia prima para la elaboración de derivados diversos a partir de un proyecto de colaboración Cuba-Japón y su Agencia de Cooperación Internacional (JICA), Rodríguez consideró que todo lo que se hace y se investiga hoy a partir de subproductos del café “no solo representa una estrategia de cerrar el ciclo en la producción, que es el sueño ideal de cualquier grupo empresarial, sino que tiene como valor agregado la obtención de derivados a partir de lo que hoy son desechos del ciclo del café, que se pueden aprovechar favorablemente”.
A su juicio, de esa manera, la cáscara dejaría de ser un desecho y se convertiría en una materia prima. “Hoy, en general, lo que se hace con la cáscara es poco: algunos la utilizan como compost, pero muchos la queman, lo que deviene un crimen, sabiendo los grandes volúmenes de cáscara de café que hoy se desperdician en las despulpadoras de nuestro país”, destacó.
Hoy en Cuba, dijo, existen más de 200 de estas unidades distribuidas por todo el país y la posibilidad de emplear la cáscara para obtener derivados “abre una nueva oportunidad para nuestro país, que está buscando la soberanía alimentaria, cerrar ciclos y la creación de nuevos productos”.
La cáscara del aromático grano es de gran utilidad no solo para hacer harinas o infusiones, sino que contiene también elementos químicos muy importantes, que se emplean en la industria farmacéutica y cosmética, subrayó.
Para Rodríguez, se pueden hacer nuevos estudios e investigaciones en colaboración con las universidades y con la industria farmacéutica cubana. La peptina de la cáscara, comentó, se puede aprovechar en la fabricación de las cápsulas duras para medicamentos, como un elemento importante. Están también los polifenoles y los biofenoles, que pueden ser de utilidad en la producción de fármacos.
Se trata, reiteró, de una oportunidad para abrir nuevas líneas investigativas de desarrollo y seguir empoderando a nuestros productores para que aprovechen más los derivados del café cuando se acaba la cosecha.
“La cosecha no termina con la zafra cafetalera, sino con todo el aprovechamiento que se les puede dar a estos derivados en función del desarrollo de las comunidades cafetaleras de la montaña de nuestro país”, enfatizó.
Al decir de especialistas, la empresa mixta BioCubaCafé se distingue por su concepción innovadora, al distanciarse de la producción convencional del grano, apostando por un producto limpio, potenciando la preservación del patrimonio cafetalero cubano y del entorno y promoviendo la responsabilidad social. A su vez, fomenta buenas prácticas agrícolas y la asimilación de los resultados de la ciencia para mejorar el rendimiento de los cafetales y la calidad del café.
En 2025, la empresa no logró alcanzar todas las cifras productivas previstas, sin embargo, se obtuvieron resultados favorables en el aumento de los porcentajes de acopio y la incorporación de nuevos productores a las entregas de café. Un mérito resulto la obtención del premio a la Innovación Tecnológica en la feria Expocaribe, realizada en Santiago de Cuba.
Otro tanto positivo fue la salida al mercado de dos nuevos productos: el Santiago 510 y el Guantánamo 155, un café 100 por ciento cubano, un homenaje a esas provincias del oriente del archipiélago. No menos importante resultó el apoyo brindado por la empresa a la recuperación de viviendas de los trabajadores damnificados por el huracán Melissa, en octubre pasado, y de las instalaciones del sector que sufrieron afectaciones diversas.
En el actual año, la meta es consolidar lo logrado y preparar con tiempo la plataforma logística que permita enfrentar con éxito la venidera campaña cafetalera. Una estabilidad en la cadena productiva beneficiará a todos los actores que participan en ella.








