Miércoles
28 de Enero  2026 

Medidas que son incentivos

Con el empeño de continuar apostando por el desarrollo económico y social del país, en la pasada Feria Internacional de La Habana, en noviembre de 2025, se dieron a conocer varias decisiones del Gobierno dirigidas a fomentar los negocios con inversión extranjera en territorio nacional


Miércoles 28 de Enero de 2026 | 09:11:56 PM 

Autor

Raciel Guanche Ledesma

Con el empeño de continuar apostando por el desarrollo económico y social del país, en la pasada Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025), en noviembre de 2025, fueron informadas varias decisiones del Gobierno dirigidas a fomentar los negocios con inversión extranjera en territorio nacional. Este trascendental anuncio fue hecho por el vice primer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga.

Como parte del 8vo. Foro de Inversiones, concebido dentro del amplio programa de FIHAV 2025, el titular del sector realizó una intervención detallada en la que destacó, en primera instancia, que Cuba se transforma proponiéndose impulsar nuevas ventanas para atraer inversiones al país.

Recordó que los principios de las nuevas medidas ya están contenidas desde hace algún tiempo en el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. «Se busca crear bases de mayor solidez para lograr un entorno de negocios más dinámico», apuntó.

Asimismo, Pérez-Oliva Fraga argumentó que entre los objetivos inmediatos del país está elevar la producción nacional y los ingresos externos. En ese sentido, recalcó que se apuesta por la inversión extranjera como uno de los componentes fundamentales del desarrollo y por la participación de todos los actores de la economía.

El entramado cubano hoy es diverso, con mayor articulación del tejido empresarial. El Vice Primer Ministro ejemplificó su composición: por actores estatales, no estatales e inversores extranjeros. En el caso de estos últimos, dijo, se encuentran activos (hasta noviembre de 2025) en el país 376 (de 40 naciones), 56 en la Zona Especial de Desarrollo Mariel. A ello añadió que, a pesar de las presiones externas y limitaciones, hasta noviembre de 2025 se habían aprobado 32 nuevos negocios (de 13 países).

Pero en la perspectiva de nuestro país las nuevas decisiones anunciadas llevarán a dinamizar, además, la captación de divisas, así como ampliar capacidades y agilizar operaciones.

 ¿En qué consisten las nuevas decisiones?

Según explicó, una de las primeras decisiones está vinculada con un nuevo esquema financiero diferenciado, que ofrece a los inversores más autonomía, con posibilidad de que realicen operaciones en divisas y moneda nacional. De igual forma, comentó que se abre espacio para el comercio electrónico con pagos desde el exterior.
Como otras de las novedades, refirió la posibilidad de cuentas bancarias en el exterior para ingresos externos, y tarifas en divisas más competitivas.
Uno de los avances más significativos también se encuentra en la agilización y flexibilización en los procesos. Destacó la simplificación de documentos, por ejemplo, con la sustitución de los estudios técnico-económicos por un Plan de Negocios. En el caso de la agilidad institucional, refirió que ahora se acortan los plazos de evaluación por los organismos (de 15 a siete días).
De importante destacó igualmente las novedades sobre la contratación y remuneración de la fuerza laboral. El objetivo, dijo, es proporcionar mayor flexibilidad a las modalidades de inversión extranjera y reducir la fluctuación laboral e incrementar la protección de los recursos humanos.
En los modelos de gestión, explicó que la empleadora participa en la selección, pero la contratación posterior puede ser directa. En cuanto a las remuneraciones, argumentó que podrán realizarse gratificaciones en divisas con cargo a utilidades, mediante pagos bancarizados.

 Nuevas facilidades y modelos de negocios

Otras facilidades en el campo operativo se abren para la inversión extranjera. En ese sentido, el Vice Primer Ministro anunció la comercialización mayorista de producciones a cualquier actor económico con capacidad de pago, así como acceso a combustible en divisas, incluyendo su importación directa cuando sea necesario.

Las nuevas posibilidades también establecen nuevos modelos de negocios. Poner a disposición de un inversionista extranjero un área o una instalación existente que se encuentre subutilizada es una de esas ventanas novedosas que se abren. Pérez-Oliva Fraga precisó que el desarrollo de esa actividad sería por un tiempo determinado, donde obtenga beneficios por su explotación. Al concluir el plazo acordado, recalcó, se revierte la instalación al Estado cubano.

Otro de los propósitos que se hace efectivo es la participación mayor, según anunció, del capital foráneo en el sector bancario-financiero, beneficiando a todos los actores económicos, así como la posibilidad de creación de nuevas zonas especiales de desarrollo con objetivos específicos: desarrollos inmobiliarios, parques científico-tecnológicos u otros a estimular.

Todas estas decisiones responden, explicó el titular del sector, a intereses nacionales específicos: incrementar la producción de alimentos, aumentar las exportaciones y sustituir importaciones y las actividades intensivas en conocimientos.

En varios momentos de su intervención, Pérez-Oliva Fraga reiteró que todas las disposiciones dadas a conocer este martes encuentran un sustento legal en la Constitución de la República, los Lineamientos y la Conceptualización de nuestro modelo económico, por lo que no socavan ni comprometen, en primer orden, la soberanía nacional.

Como otro asunto de relevancia se refirió a las operaciones SWAP, un instrumento selectivo para generar divisas y ordenar obligaciones. Pero... ¿de qué se trata? Estas operaciones de intercambio para Cuba tienen particular importancia, en la ruta del trabajo conjunto y de expansión para solucionar, además, deudas que se han venido acumulando a lo largo del tiempo por la insuficiencia de divisas que el país ha afrontado.

Lo que se permite ahora son swaps para intercambiar obligaciones por la cesión temporal del rendimiento de activos. En ese sentido, se priorizan operaciones que generen divisas frescas o reduzcan deuda que permita acceder a nuevos financiamientos. Los swaps deben estar vinculados, dijo el Ministro, con inversiones sostenibles.

Las decisiones también incluyen un impulso selectivo a negocios inmobiliarios, destacó. La parte extranjera proporciona financiamiento para ejecutar inversiones, mientras que los negocios deben generar ingresos en divisas al país.

En el camino de continuar avanzando hacia el desarrollo y la sostenibilidad, aseguró, quedan desafíos como el de lograr para la inversión extranjera un entorno más moderno, ágil y confiable. «Para eso también son estas nuevas decisiones, que se proponen continuar modernizando la economía y generando un ambiente más propicio para los negocios», añadió.

Cuba sigue trabajando, reiteró, por avanzar hacia un marco regulatorio para la inversión extranjera en el sector no estatal, por lograr medidas de protección de la industria nacional y una mayor presencia de los cubanos residentes en el exterior como inversionistas. Sobre ese último punto, expresó que «no hay nada que lo impida, algo que debe quedar muy claro».

Una cosa sí es cierta, Cuba continúa abierta a nuevas formas de inversión, cooperación y creación de valor, con la decisión de superar bloqueos externos y obstáculos internos. «Queremos, refirió Pérez-Oliva Fraga, que más socios apuesten por nuestro futuro y crezcan junto con nosotros participando en proyectos mutuamente beneficiosos».

 

Comparte esta noticia

Deje su comentario

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.