Autor: Internet Publicado: 21/06/2021 | 09:35 pm
Elevar las producciones y la calidad de los rubros tradicionales e incorporar otros en correspondencia con sus potencialidades e incentivados por la Tarea Ordenamiento, son premisas en la Empresa Pesquera Industrial La Coloma (Epicol), localizada a unos 25 kilómetros del centro de la ciudad cabecera pinareña.
Para las exportaciones tienen identificadas cinco especialidades: langosta, masa de cobo, pepino de mar, pescado entero eviscerado y tenca HG, según explica Yordan Nogueira Tapia, director adjunto de la entidad. Esos rubros se comercializan en el mercado de frontera e internacional y tienen significativa demanda.
Informó que se ejecutan contratos con diversas entidades del país, entre las que sobresalen las Empresas Mixta Minera del Caribe Santa Lucía (Emincar S.A.) y la Agroforestal Costa Sur, de Artemisa, respectivamente, aunque los mayores volúmenes recaen en naciones del continente europeo y asiático.
Epicol concentra alrededor del 45 % del total de la denominada reina del Caribe vendida en el país y principal renglón exportable del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria. La langosta entera cruda, fresca, Blanch, precocinada, mitades precocinadas y masa cabeza y pata son algunas de las variedades de comercialización del crustáceo.
Entre las proyecciones inmediatas está un vivero de langosta viva para lo cual tienen la entidad ejecutora y los ocupa la búsqueda de los recursos materiales necesarios. La concreción de tal propósito les permitirá procesar dos toneladas diarias del crustáceo, en correspondencia con las exigencias del cliente y de un mercado cada vez más competitivo.
Los ocupan, también, dos proyectos de inversión extranjera para aumentar los niveles de expendio al exterior, a partir de darle valor agregado a las producciones. Uno de ellos es la planta procesadora de atún que sustituirá la importación de unas 5 000 toneladas en conserva de túnidos.
El segundo es la fabricación de quitina, a partir del esqueleto de la langosta. Al respecto, Nogueira Tapia comentó que concluyeron los estudios de factibilidad, asesorados por entidades científicas vueltabajeras y ambos proyectos deben concretarse durante el año en curso.
Otro de los quehaceres está relacionado con la instalación de dos embolsadoras de langosta y una clasificadora, las cuales elevarían la productividad, disminuirían el tiempo de entrada a la congelación y elevaría los indicadores de calidad.
Estos fines productivos son asumidos con el estricto cumplimiento de los planes previstos de captura de las diversas especies marítimas. Al adentrarse en el período de veda de la langosta, hasta el primero de julio, se acometen el mantenimiento y reparación de las 61 embarcaciones destinadas a este propósito, así como de las artes de pesca, los siete centros de acopio, al tiempo que se amplían las capacidades de los jaulones.
Se montan tres centros de acopio que tienen entre sus beneficios un mejor confort para la estadía de estos hombres de sol y salitre, la durabilidad y la posibilidad de su desmontaje para la preservación ante un evento meteorológico.
También se realizan los muestreos biológicos para constatar las manifestaciones reproductivas y población de la reina del Caribe, indicadores que repercuten de manera directa en la extracción de la especie tras el levante de veda y a partir del cumplimento de las medidas exigidas tanto en talla como en el peso para evitar perjuicios a la especie.
Miguel Martínez Montano, director de Operaciones Pesqueras, precisó que este año prevén capturar 2 232 toneladas de langosta, 800 de bonito y 989 de escamas. En menor cuantía arribaran a tierra el cobo, pepinos de mar, ostión y cangrejo blanco, todos con fines exportables, pues algunos de ellos, alcanzan precios que en oportunidades igualan o superan a la langosta.
No menos importantes son los conformados, dirigidos al mercado interno: croquetas, picadillos, embutidos, medallones y hamburguesas, elaborados a base de pescado. Todos tienen gran demanda en las pescaderías. Este encadenamiento productivo se asume con las compras a la Empresa PESCARIO (tenca, claria y tilapia), así como al sector no estatal, que en los meses venideros aportará aproximadamente 75 toneladas de peces de agua dulce y mar.
Contrato similar se adopta con el Combinado Lácteo vueltabajero que le aporta la pasta de soya como extensor cárnico para hamburguesas y chorizos y preservar los niveles de proteínas.
Para realizar todas estas producciones Epicol cuenta con una planta procesadora, considerada una de las más modernas de Latinoamérica y capacidad industrial de 24 toneladas diarias. En función de cuanto allí se elabora, se trabaja en la puesta en marcha de un túnel de congelación que elevará las capacidades cotidianas de almacenamiento.
Cada producto concebido cumple las exigencias contractuales, según legislaciones y regulaciones vigentes, y en consonancia con los requisitos del sistema de gestión de la inocuidad y calidad demandados en mercados competitivos y rígidos, así como en las evaluaciones a nivel de laboratorio de los indicadores de microbiológicos, físicos y químicos, en correspondencia con las normas internacionales.








