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23 de Mayo  2026 

Ojalá que llueva café en el llano

La Primera Plenaria Nacional sobre el tema se realizó en la central provincia de Sancti Spíritus, que se destaca por convertir en buenos cafetales potreros plagados de marabú


Miércoles 26 de Febrero de 2020 | 01:00:00 AM 

Autor

Raquel Sierra

Hace algunos años, el cantante Juan Luis Guerra clamaba por que lloviera café en el campo. En Cuba, hoy, podría parafrasearse la canción del dominicano y pedir para que llueva café en el llano, como respuesta al programa de desarrollo de este cultivo, lejos de las habituales zonas montañosas.

El fin de esta experiencia es incrementar las producciones para insertarse en la estrategia económica del país de reducir importaciones y, a la vez, aumentar las ventas al exterior, según reiteró en varias ocasiones Elexis Legrá, director de café y cacao, del Ministerio de la Agricultura.

Cuba importa anualmente unas 8 000 toneladas de café, lo que implica la erogación de unos 30 millones de dólares. Las máximas autoridades del país han indicado incrementar la producción de café Robusta en el llano para sustituir importaciones y continuar fortaleciendo en las montañas el cultivo de café Arábico, de alta calidad, para crecer en las exportaciones.

A su vez, se hace un llamado acerca de la necesidad de trabajar con indicadores de eficiencia favorables, con un papel protagónico de los productores en los rendimientos que se alcancen en cada espacio dedicado a este cultivo.

Según dijo el directivo, la provincia de Sancti Spíritus -que sirvió de sede al encuentro de productores-. se destaca en los últimos cuatro años por la conformación de magníficos cafetales mediante la aplicación correcta de las tecnologías de cultivo y los modelos que desarrolla el Instituto Agroforestal de Cuba con la Academia de Ciencias de Vietnam, que han permitido alcanzar rendimientos superiores a una tonelada por hectárea.

El programa de siembra de café en el llano se inició en 2014 con poco más de 380 hectáreas. Al cierre de 2019 existían casi 1 600 hectáreas y para el 2030 se proyecta tener sembradas 7 163 hectáreas y un acopio de 3 780 toneladas de café oro (limpio y listo para tostar).

En el pasado calendario, cuando se plantaron 355 hectáreas, se registraron incumplimientos en La Habana (de 30 hectáreas previstas, solo se sembró una) y en Las Tunas (cinco de 17 planificadas).

Según señaló Legrá en el primer encuentro nacional, los acopios de café requieren implementar la infraestructura que haga posible la compra en puntos de recepción creados a tales efectos. 

Al cierre de 2019, se acopiaron en el país 50,6 toneladas, pero no tuvo su base en los contratos con las empresas agroforestales, por lo que es preciso que estas estructuras comiencen a jugar el papel que les corresponde en el programa y contraten con quienes posean café, acopien esas producciones y las vendan a las procesadoras mediante la empresa.

De acuerdo con el Director, generalmente a los productores les falta familiarizarse con los procesos de comercialización del café, por lo que “es aquí donde se requieren las principales acciones organizativas y de capacitación para controlar el programa de café en el llano. Al respecto, se adelantó que entre las acciones previstas para mediados de 2020 se programa un proceso de capacitación a partir de las procesadoras para ordenar el acopio, algo que desconoce buena parte de quienes integran el movimiento, consistente con la novedad del programa para no pocos productores del cultivo.

La estrategia de desarrollo del cultivo en el llano se conoció en el encuentro al cual asistieron productores de las diferentes provincias. Esa contempla la concentración de áreas con posibilidades de aplicar tecnologías y beneficiar con riego en nueve polos productivos, entre esos, Contramaestre, zonas de las empresas agroforestales de Camagüey, Matanzas, Mayabeque, Las Tunas y Ciego de Ávila.

En algunos de estos polos, ya se experimenta el riego con la tecnología de pivote central y se trabaja con productores en pequeñas parcelas, aplicando los métodos del proyecto Cuba-Vietnam, con posibilidades de extenderlo a todas las provincias del país en la segunda etapa (2021-2025).

Por otra parte, se realizaron estudios de las áreas con posibilidades de riego, a la vez que se programa un proyecto de colaboración -en fase de aprobación-, para 2 500 hectáreas: 1 000 en Matanzas, 500 en Villa Clara, 800 en Mayabeque y 200 en La Habana.

Para 2020, este programa prevé alcanzar 107 toneladas de café oro: Artemisa, Mayabeque,  Pinar del Río y Villa Clara, 10 toneladas; Matanzas, 20; Isla de la Juventud, 30; La Habana, cuatro; Sancti Spíritus y Camagüey, cinco; Cienfuegos y Granma, tres. En la etapa, se ha proyectado sembrar 342,5 hectáreas, así como garantizar una eficiente campaña de viveros, lo que representaría llenar cinco millones de bolsas para plantar mil hectáreas de café en el llano en 2021.

Para ese periodo, dijo Legrá se estima existan 700 hectáreas de café en producción, lo que garantizaría la cifra de 175 toneladas de café, con los rendimientos actuales de 0,25 toneladas por hectáreas. Se requiere organizar el contrato productor a productor a partir del mes de agosto para asegurar el acopio en 2021.

Según destacó el Directivo, el balance de área la provincia de Artemisa tiene 128 hectáreas de café y debe llegar a 631 hectáreas en 2030, lo que reportaría 348 toneladas de café, en tanto La Habana, que hoy tiene 63 hectáreas debe llegar a 347 hectáreas y 204 toneladas del grano.  En el caso de la provincia de Mayabeque tiene 264 hectáreas y debe llegar a 1 233, convirtiéndose en la segunda del país en el programa de este cultivo, y alcanzar un acopio superior a las 800 toneladas.

De acuerdo con el Directivo, hoy, en Cuba, apenas cinco empresas llegan a 1 000 toneladas de café y ya estas provincias, en el año 2030, deben incorporarse en ese rango, mientras que Matanzas también superará la cota de las 1 000 hectáreas.

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