La importancia del asesoramiento al sistema empresarial en la confección de la cartera de oportunidades de negocios ante la potencialidad de la inversión extranjera, ocupó a los participantes en el balance anual de la dirección territorial del centro de la Cámara de Comercio de la República de Cuba (CCRC).
En esa tarea la provincia villaclareña muestra experiencias, aseveró Mario Carbonell, al frente de la institución en la localidad, luego del seguimiento a los proyectos de las empresas Avícola Santa Clara, Porcina Villa Clara y Confitera Caibarién, aprobados junto a otros siete del propio territorio incluidos en la relación de los 246 que conforman hoy la cartera de negocios del país.
Los representantes de entidades de Sancti Spíritus, Villa Clara y Cienfuegos expusieron en la cita los avances en sus producciones y ofertas, muchas competitivas, pero sin resultados comerciales al exterior y carentes de financiamiento, como los casos de Saref y el Inpud, y la Empresa Química, líder en trabajos de pirotecnia que implica incluso a la Empresa Forestal Integral proveedora del carbón volado, sin definiciones para la negociación foránea.
María Elena Alejo Arguiñao, delegada del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) en la zona centro oeste, alertó en torno a la necesidad de priorizar los 27 proyectos aprobados para el territorio, evitar el desgaste en otras acciones, y la actualización de las propuestas luego de un estudio que implique la definición del mercado, las fortalezas y las factibilidades económicas y tecnológicas.
La Cámara de Comercio de la República de Cuba, explicó Omar de León Fernández Jiménez, secretario general de la institución, asume un rol protagónico en la promoción de forma integral de las oportunidades para la inversión extranjera, sobre objetivos identificados con las necesidades y prioridades de la nación en su estrategia de desarrollo.
Incentivar su correcta instrumentación se corresponde con el reconocimiento del país al papel activo de esas negociaciones en lo económico y social a mediano y largo plazos para propiciar el acceso a tecnologías de avanzada, métodos gerenciales, diversificación y ampliación de los mercados de exportación, sustitución de importaciones, aporte de financiamiento externo y capital de trabajo, así como generar nuevas fuentes de empleo.
Durante una conferencia introductoria se conoció que el estatus actual de la cooperación extranjera en Cuba es mayoritaria al sector de turismo con un 42 % de participación, energía y minería (13 %), industrial (10 %), alimentaria (7 %), construcción (6 %) y azúcar y derivados, comunicaciones, transporte, y la agricultura, cada uno entre 4 % y 2 %.








