La fábrica de Manzanillo entregará este año 160 000 unidades. La actualización de toda su tecnología la ubican hoy en la media de las industrias de ese tipo en el mundo Autor: Adriana Gómez Publicado: 21/06/2021 | 09:20 pm
Próxima a cumplir el plan de producción anual con cifra record de 160 000 baterías, la Empresa de Acumuladores XX Aniversario, de Manzanillo, única de su tipo en el país, se encuentra en un buen momento fabril, a lo cual suma la certificación este año de su sistema de gestión de calidad por la norma internacional ISO 9001.
La entidad incumplía el programa desde 1999, cuando comenzó a transitar por un período de depresión que tocó fondo en 2007, al fabricar solo 46 700 baterías, situación agravada sobre todo por no contar en tiempo y forma con la materia prima indispensable.
Su director general, el ingeniero Leonardo Boza Robleda, explicó que la fábrica "ha venido recuperándose gradualmente y hoy trabajamos con la posibilidad real de satisfacer el plan anual, resultado que no alcanzamos en los últimos 12 años".
Destacó que tal mejoría es fruto del apoyo recibido del Grupo Empresarial UNECAMOTO, al cual pertenecen, y del Ministerio de la Industria Sideromecánica, "y por supuesto, de todos los integrantes de nuestro colectivo laboral, factor clave en lo que hemos hecho".
Precisó que los 356 trabajadores de esta empresa, entre ellos 66 técnicos de nivel superior, "personas con muchos años de experiencia, gran preparación técnica y enorme sentido de pertenencia por su fábrica, han sido elemento esencial, determinante en el resultado y que nos ha permitido luchar y aspirar a la materialización de lo planificado".
Saltan a la vista la armonía productiva y la tradicional higiene en sus áreas, incluidos baños y las taquillas de los trabajadores.
El comedor ofrece alimentación balanceada y económica, con diversidad de platos, para quienes que laboran de día, de noche y en la madrugada. Esa área tiene un sistema de pago en dependencia de la calidad de las comidas la cual se evalúa mediante encuestas, lo que contribuye a lograr un servicio.
Esto afianza aún más la permanencia de los miembros de este colectivo, quienes sabedores de las limitaciones económicas que enfrenta el país, valoran justamente cuanto se hace por asegurar mejores condiciones de vida y de trabajo.
Cubrir 60 % del mercado
Los resultados, y muy especialmente en el acápite de productividad, han contribuido a elevar el salario medio de la empresa de 467 pesos el pasado año, a 527 pesos en la actualidad.
La mencionada industria manzanillera, construida en 1978 a un costo superior a los 30 millones de dólares (equipada con la más moderna tecnología), en los últimos años ha realizado la renovación de sus líneas fabriles, que hoy aseguran capacidad para entregar 220 000 baterías por año.
Como parte de la recuperación productiva de esta planta -en 2008, fabricaron 81 000 unidades; en 2009 fueron 87 000, y el pasado año, 130 000-, tras el éxito del presente período se proponen lograr el año entrante otras 170 000 baterías, para satisfacer alrededor de 60 % de la demanda del mercado cubano.
Boza Robleda considera "que es mejor seguir creciendo de manera gradual; que sea un ascenso sólido, junto con el sistema de gestión de calidad de la empresa, y lograr además certificar el producto: dos procesos distintos, con el mismo propósito de respaldar entregas óptimas y con más seguridad a los clientes".
CUBAT en tiendas
El director de la XX Aniversario, señaló que, gracias al mejoramiento de la producción, además de sus ventas tradicionales a entidades del azúcar y la defensa, atienden una gama más amplia de clientes, con ventas importantes a los ministerios de Transporte y Agricultura; también en menor volumen al MINSAP y a los Grupos Electrógenos de todo el país.
Informó que a partir de este mes, y como inicio de una etapa importante, comienzan a producir y comercializar baterías para la cadena nacional de tiendas de CIMEX y SASA, "una vieja aspiración, comentó, que hasta ahora no habíamos podido satisfacer, la cual iniciamos con un buen plan y continuaremos el próximo año.
"Esto último, dijo, es un gran reto para nuestra empresa porque se trata de un mercado muy directo y exigente, donde se probará la excelencia de nuestras baterías, que han sido aseguradas precisamente este año por el sistema de gestión de la calidad".
Sobre la posible insatisfacciones de clientes por deficiencias de las baterías cubanas, Boza Robleda afirmó que el nivel de reclamaciones está hoy por debajo de los estándares concebidos (menos de 2 %), "aunque siempre hay quejas, reconoció, pero considerablemente menos".
Recordó que años atrás se produjo un momento crítico cuando se intentó utilizar asfalto como sellante para sustituir la importación de resina epóxica, "aplicación que pudo ser exitosa, expuso, pero requería un control muy estricto en la producción del asfalto y por tanto no se logró nuestro propósito".
Con la marca comercial CUBAT para el mercado cubano, actualmente hacen aquí toda la gama de baterías de arranque de 12 voltios, para aplicaciones automotrices que van desde 45 amperes/hora(Ah) hasta las más grandes de 200 Ah, aunque todavía no producen para motocicletas, ni de ningún otro tipo especial.
Inversiones
Desde el año 2000 se desarrolló un proceso de inversiones que permitió actualizar toda la tecnología de la empresa, equipamiento que asegura un mayor nivel de calidad en todo el proceso y de presencia del producto, pues incluso se pueden ofertar revestidos en combinación de diversos colores.
En esta industria se confeccionan unidades con cubierta de polipropileno (conocidas como baterías plásticas), modelo que ha marcado un cardinal avance en la competitividad del producto, respaldado con una magnífica relación calidad-precio, según especialistas.
El ingeniero Boza Robleda considera que en lo referido a tecnología su entidad está actualmente en la media de las industrias de ese tipo en el mundo. No obstante, perfilan nuevas expectativas y proyectos para continuar aumentando e incorporar otras líneas de trabajo a sus talleres.
La reconocida industria manzanillera fue de las primeras del SIME en incorporarse al sistema de perfeccionamiento empresarial, proceso que perdieron durante la etapa de depresión productiva. Sin embargo, hace dos años, volvieron a integrarse al sistema que potencia, sin dudas, el desarrollo de esta empresa socialista.








