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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Bavaria, buenas intenciones

Las cervezas Bavaria, Hollandia, 8.6 y Claro; la bebida energizante Tigón y la malta Hollandia ocupan un lugar en el corazón de cubanas y cubanos y un espacio preferencial en el mercado nacional

Las cervezas Bavaria, Hollandia, 8.6 y Claro; la bebida energizante Tigón y la malta Hollandia ocupan un lugar en el corazón de cubanas y cubanos y un espacio preferencial en el mercado nacional. Con esas cartas de presentación, nuevamente asiste a la Feria Internacional de La Habana la empresa holandesa Bavaria.

La feria, destaca Arnoud van Schaik, gerente de exportaciones, siempre es un momento para mostrar los productos y reforzar la intención de Bavaria de continuar trabajando con sus socios en la Isla para contribuir con el país.  “Estamos más que interesados en permanecer en Cuba a largo plazo”, ratificó.

Bavaria, dijo, cuenta en la actualidad con seis cervecerías, hemos adquirido otras y construido una nueva planta, además de la malta de cebada que producimos para el mundo -producto en el que nos ubicamos entre los primeros 10 productores mundiales-, y la feria es una buena oportunidad para explicar que esta no es nuestra única marca, sino que podemos elaborar cualquier tipo de cerveza, claras u oscuras, tanto de pequeña como alta graduación de alcohol,  analcohólicas, incluidas las artesanales, refrescos y bebidas energizantes, aunque nos estamos enfocando en Tigón, las cervezas y la malta Bavaria.

Los productos de la empresa están en las cadenas de tiendas de CIMEX, TRD y comercializadoras como ITH.

El ejecutivo ilustra la amplia gama de posibilidades: “desde una cerveza Claro para los días de calor del Trópico, hasta una de mayor cuerpo, con sabor acaramelado y con cierto toque a chocolate, la 8.6, apropiada para climas fríos”.  El año pasado presentamos en el mercado la cerveza de barril, como parte de un proyecto que nos tomará algún tiempo.

Entre las cualidades de la cerveza Bavaria destacan que es la única fábrica en Holanda que tiene su propia fuente de agua mineral, a lo que se une la larga experiencia y tradición en la producción, la calidad de las materias primas y las amplias inversiones realizadas en la industria que los ubican entre las plantas más modernas de Europa y les ha permitido alcanzar el nivel que tienen hoy. “Uno de los desafíos es explicarles a los clientes que es verdaderamente una cerveza de calidad”, afirmó.

El interés en el mercado cubano se evidencia también en la adaptación de la receta de la malta Hollandia al gusto de cubanas y cubanos. “Se hizo todo un estudio, vino un maestro cervecero desde Holanda, hasta concebir un sabor, se hicieron catas a ciegas, incluida una  con la cadena de tiendas CIMEX. El resultado fue un producto con gran aceptación, con una demanda creciente y, al igual que con el resto de los surtidos, una presencia estable en el mercado, a lo largo de todo el país”, puntualizó.

Echar raíces

Hace seis años, se produjo un vuelco de la presencia en suelo cubano de esta empresa familiar, con una tradición que se extiende ya por siete generaciones. “En los últimos dos años, la comercialización ha sido bastante estable, no queremos crecer tanto, sino ver más hacia adelante”.

En el futuro, si se dan las condiciones, queremos producir aquí, porque creemos que es la mejor manera de participar en el mercado cubano por largo tiempo, reiteró el gerente de exportaciones de Bavaria.