Inversiones en sector agropecuario apuntan al desarrollo
Se trata de uno de los programas inversionistas más abarcadores de los últimos tiempos, dentro de la estrategia del país de invertir en este sector
No detener el desarrollo es una premisa que defiende hoy Cuba, pese a los obstáculos de carácter financiero y energético que enfrenta la economía cubana y las zancadillas que dirigidas a asfixiar al país, no deja de poner, ni por un instante, la política hostil de la administración estadounidense.
Aunque importantes inversiones ven desacelerado su ritmo, demoras en la entrada al país de equipamientos tecnológicos y en los movimientos de tierra, debido a las restricciones con el combustible, no se renuncia a las que se ejecutan en el sector agropecuario, toda vez que tributan a la sustitución de importaciones, la seguridad biológica y alimentaria, la producción de alimentos y la protección del medio ambiente.
El déficit energético ha provocado que algunas obras se hayan parado y otras, ralentizado. Pero cuando nos recuperemos en el mes de octubre y podamos tener mayor disponibilidad de combustible, hay que trabajar intensamente para recuperar lo que hemos dejado de hacer en estos días, dijo el primer vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa, en reciente encuentro de análisis de los proyectos en marcha en La Habana.
Las millonarias inversiones ponen a prueba la capacidad de organizarse, planificar y negociar con diferentes instituciones nacionales -e incluso internacionales, en el caso de los créditos-, entre las que se encuentran empresas constructoras y de materiales de construcción, así como los ministerios de Industrias; de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente; de la Construcción y el grupo BioCubaFarma.
De manera general, las acciones en curso se concentran en construcción civil, montaje de equipamiento tecnológico, viales, terminación de exteriores. Determinados atrasos han estado asociados a inestabilidad en la entrada de recursos materiales y hormigón y con la fuerza de trabajo, así como problemas en los créditos. En algunos casos específicos la paralización se debe a estudios de cimientos y estructuras y emisión de licencias.
Esmeregildo Martínez, delegado provincial del sector, sostuvo que se cuenta con la fuerza laboral y muchos de los recursos requeridos están a pie de obra y se hacen gestiones con la industria nacional para complementar aquellos surtidos deficitarios con la mirada puesta en terminar las previstas para el aniversario de la ciudad y otras, en el primer trimestre de 2020.
Inversiones, apuesta al futuro
Sin embargo, la capital cubana es solo un pequeño nicho de las inversiones que desarrolla el sector agropecuario a lo largo del archipiélago. En la más occidental de las provincias cubanas, se trabaja en secaderos de arroz, dada la urgencia del país de incrementar su capacidad de almacenamiento. Una de las dos plantas tiene posibilidades de procesar siete toneladas por hora.
Otra de las inversiones en ese territorio es la planta de gasificación de cáscara de arroz, enclavada en la Unidad Empresarial de Base Industrial Enrique Troncoso, en el municipio de Los Palacios. Con puesta en marcha proyectada para octubre, ahorraría cada año unas 240 toneladas de diésel en el secado del cereal, debido a la generación de toda la energía demandada, mediante el empleo de la cascarilla de arroz resultante del proceso fabril. Un valor añadido es el positivo impacto medioambiental que reportará. Según se prevé, la ceniza proveniente de la quema de la cascarilla sería utilizada como sustrato para las semillas.
En 10 obras fundamentales se trabaja en Sancti Spíritus para responder al llamado del país de priorizar inversiones que tributen al desarrollo, la eficiencia, la exportación y la sustitución de importaciones; ámbitos donde se insertan producciones determinantes como arroz, tabaco, miel, carne y conservas.
Por ejemplo, las inversiones en la Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro, incluyen obras que ampliarán las capacidades de secado y almacenamiento del cereal, aportarán ahorro de combustible, precisión en el pesaje y más eficiencia.
El programa inversionista de este sector en Sancti Spíritus comprende también la escogida de tabaco tapado de Jíquima, un matadero en la Empresa Pecuaria Venegas, línea de envasado de minidosis de miel -lo que daría mayor valor agregado y posibilitaría abastecer al turismo-, minindustria en Yaguajay y la pavimentación de la zona de aterrizaje y despegue en la pista de aviación agrícola de Peralejo, en La Sierpe.
Inversión extranjera
La política sectorial para la inversión foránea en el sector agropecuario cubano persigue promover proyectos integrales agroindustriales que incrementen las producciones de alimentos, fomenten el desarrollo sostenible y eleven la eficiencia, calidad y competitividad de las diferentes formas productivas de gestión que operan en este sector, con el objetivo de sustituir importaciones de alimentos e incrementar y diversificar las exportaciones.
La inversión extranjera se dirigirá fundamentalmente a las producciones de frutas, hortalizas, vegetales, granos y cereales, de ganado, cerdos, aves, alimento animal y leche, así como a proyectos integrales que incluyan el manejo intensivo de la producción forestal con carácter comercial.
Algunos proyectos que responden a estas estrategias están en fase de negociaciones con contrapartes extranjeras interesadas para ajustar detalles que permitirían dar pasos hacia negocios mutuamente ventajosos, como demanda la economía cubana.