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Semanario Económico y Financiero de Cuba

A mí me gusta mi Palacio

Hay que querer mucho a un centro de trabajo para decir complacida y con toda firmeza: “a mí me gusta mi Palacio”

Hay que querer mucho a un centro de trabajo para decir complacida y con toda firmeza: “a mí me gusta mi Palacio”, como lo hizo en esta entrevista Silvia Agüero Betancourt, del  Departamento de Oficiales de Salas para Eventos.

Aunque en la conversación habló primero  sobre la preparación intensa y rigurosa recibida hace 38 años para comenzar su labor en el Palacio de Convenciones de La Habana, un recuerdo que considera gratificante y del cual refiere: “hicimos cosas que ahora no se hacen, pero en aquellos años fue una satisfacción muy grande y aún lo sigue siendo”, afirma emocionada.

Según su opinión, un Oficial de Sala en aquel momento se consideraba una persona muy confiable,  con disciplina férrea  y “nos manteníamos estoicamente haciendo todas las cosas que hacían falta, porque así fuimos entrenadas”.

Para tales funciones es indispensable tener amplios y diversos conocimientos, pero sobre todo saber qué se  puede hablar con quienes se desempeñan en responsabilidades relevantes, en especial en el  ámbito político, por eso es imprescindible que “se confíe en la persona y que cada una sepa bien lo que debe hacer, claro, eso se consolida con el tiempo”, asegura.

Con sobriedad y estilo elegante conduce el diálogo y expresa  cuan realizada se siente en este trabajo al cual se ha “entregado a fondo” y que tanto le gusta, porque ha podido adquirir saberes de diversas materias y conocer a numerosas celebridades internacionales y también a las personas más importantes del país, “cosas que nunca pensé que me podrían suceder”, señala.

Pero la posibilidad de estar cerca del Comandante en Jefe, Fidel Castro, “para mí ha sido siempre algo muy grande y cuando me pongo a pensar en que ya no lo veo entrando a la presidencia, prefiero imaginar que está como en otro lugar viendo las reuniones”.

En su opinión es un trabajo muy agradable en el cual ha podido hasta participar en eventos de otros países y aprovechar el idioma inglés, en el cual se graduó de Licenciatura en la Universidad de La Habana, aunque llegó al Palacio en septiembre de 1981, para asumir otras funciones que considera también muy bonitas.

Explica cómo en este desempeño hay que tener en cuenta muchos detalles, sobre todo los módulos de la documentación de cada evento, los preparativos antes de que comience, “tenemos que estar al tanto del funcionamiento de todo lo que lleva la sala, los técnicos de electrónica, los intérpretes, servicios de agua en la presidencia y el seguimiento de las sesiones”.

Según le han comentado algunas personas creen que ese trabajo es solo estar sentada en la sala cuando comienza el evento, pero no es así porque el Oficial de Sala participa en la preparación con más de un mes de antelación, incluida las reuniones del Comité Organizador, porque debe conocer todo lo que ocurre en torno a cada evento.

Al referirse a sus inicios recuerda que estaba buscando trabajo y le agradó este porque desde jovencita se sintió atraída por los encuentros internacionales que promovían la solidaridad entre países y movimientos que perseguían objetivos e ideales comunes y en estos asuntos Silvia ha estado muy complacida en este Palacio, sede de incontables encuentros e intercambios de los más diversos temas.

Reconoce que le atraen los encuentros relacionados con la cultura artística y hasta hubo una época en que participaba en todos los de la Unión de Escritores y Artistas y en otro de enseñanza artística:  ”un evento maravilloso y también los de los periodistas, todos  esos temas me emocionaban mucho”.

Otros momentos de los cuales conserva recuerdos interesantes han sido la Cumbre de Países No Alineados o la de los estados del Caribe, porque “tienen características diferentes y se conocen a muchas personalidades y Jefes de Estado, cancilleres, expertos. Son eventos de una estructura diferente”.

Aunque confirma que todos le han aportado mucho y la han inducido a estudiar mediante la búsqueda de información  previamente, ya que según dice “aquí se supone que venga lo más representativo de la cultura o la ciencia o del tema sobre el que sea el evento”.