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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Oleohidráulica Cienfuegos apuesta por la sustitución de importaciones

Todos los cilindros y mangueras que usa la maquinaria tradicional, proveniente del extinto campo socialista, los fabrican allí, así como la de otros equipos que han entrado posteriormente al país

Fiel al objeto social de producir piezas de repuesto, la Empresa Oleohidráulica Cienfuegos continúa apostando por la sustitución de importaciones, con lo cual ahorra divisas a la economía nacional. Todos los cilindros y mangueras que usa la maquinaria tradicional, proveniente del extinto campo socialista, los fabrican allí, así como la de otros equipos que han entrado posteriormente al país. Si en 2010 la empresa hacía de 20 a 25 000 unidades físicas de estos componentes, ahora alcanza las 125 000 unidades.

“Esto es posible gracias a un proceso inversionista que nos ha permitido cambiar la tecnología, y ello se traduce en mayor sustitución de importaciones, porque los clientes o compran nuestros productos o los importan, con un costo muy superior”, expresa Jesús Peña Ríos, director de Proyección Estratégica en la citada entidad.

Sin embargo, pudiera producir mucho más, pero se ve limitada por ciertas trabas en el complejo entramado económico nacional. “En Cuba ya no hay fábricas de equipos, aunque sí se hacen implementos agrícolas. Debido a la forma en que se contratan las tecnologías, es difícil meterse en ese mundo. Muchas veces el contrato establece que el suministro sea único, entonces las entidades están obligadas a comprarles las piezas de repuesto al mismo proveedor.

“Esto entraña problemas para la empresa nacional, al no poder introducir sus producciones en este mercado, las frena. Al mismo tiempo, trae el problema de la diversidad de tecnología, pues si compra a la marca Volvo, por ejemplo, hay que adquirir las piezas de Volvo, si a Fiat, de Fiat, y así sucesivamente, lo cual complica mucho el tema del mantenimiento, que es el gran problema que tienen los equipos en Cuba. La mayoría de las empresas aquí no tiene en cuenta la importancia del mantenimiento y no le ponen todo el financiamiento”, explica el directivo.

A la larga, abunda, el proceso resulta más costoso para el país. Tal situación los ha llevado a reunirse con casi todos los organismos para tratar las potencialidades de la empresa, a partir de las mejoras introducidas, de fabricar los componentes que necesitan.

“Avances hemos tenido. Un ejemplo claro son las casas de mangueras, administradas por Somec. Hasta 2015, ellos importaban los racores y las tuberías, ahora ya no, ahora nos los compran, no solo vendemos mangueras sino también los racores. Es cierto que los financiamientos nos han impuesto un límite, pero en Cuba se siguen importando productos que se pueden sustituir.

“¿Razones?, todo es muy complejo: si una entidad tiene necesidad de un producto no puede esperar a un año para tenerlo, esa es una de las problemáticas. Lo otro es que hay empresarios y dirigentes de organismos con una mente importadora, piensan que es mejor traer del exterior que comprar en el país. A veces, es cierto, la industria nacional no cumple todos los parámetros de calidad, pero hay que ponerle dinero, hacer que tenga la calidad. Y si no vamos probando nuestro producto y exigiendo que tenga los parámetros que queremos, nunca tendremos producción nacional”, subraya Peña Ríos.

La idea, aclara, no es que las entidades hipotequen sus recursos financieros a la industria nacional, sino que confíen y destinen una parte para dar los primeros pasos, máxime si tienen el incentivo de que los costos resultan menores. “Un cilindro de las combinadas Case, por ejemplo, cuesta como promedio 1 000 CUC en el mercado internacional, mientras el nuestro, -que lo hemos fabricado para zafras anteriores en Santiago de Cuba- tienen un costo promedio de 600 CUC. Es decir, casi con la mitad del dinero que utilizan para importar pueden tener el producto”.

A pesar de los escollos, Olehidráulica Cienfuegos continúa apostando por sustituir importaciones. A partir de 2015, comenzó a desarrollar la gama de gatos hidráulicos de botella, comercializados de forma mayorista y con buena aceptación. También han proyectado otros artículos que esperan demanda: plataformas elevadoras, traspaletas para el transporte de cargas en la red minorista, plataformas niveladoras para el desembarco en almacén, dos equipos que se utilizan en los talleres automotrices, grúas pescantes, prensas. “nuestra política es seguir desarrollándolas y cuando las entidades tengan el recurso para adquirirlas, comenzar el proceso productivo”, añade Peña Rios.

Mirando hacia la inversión extranjera

Según comenta el directivo, en el caso de los equipos sucede algo similar. Cuba presenta un gran problema con los equipos de izaje: grúas, carros cestos, plataforma para los camiones. Pero el tema es más complejo y por eso decidieron abrirse a la inversión extranjera y realizar una asociación económica con una empresa internacional consolidada, para la producción de tales equipos. Ya se aprobaron las directivas de negocios y trabajan en la conformación del expediente para su análisis y aprobación en el Ministerio del Comercio Exterior y para la Inversión Extranjera (Mincex).

“Los componentes los fabricamos nosotros. De la parte extranjera traeríamos solo las estructuras, aquí sería el montaje y la terminación. Esto conllevaría un significativo grado de participación de la industria cubana, y a medida que avance introduciríamos más estructura. Desde luego, todo ese proceso lleva implícito la demanda interna, que está condicionado con el financiamiento con que cuenta el país, así que tendremos que ir retrasando la puesta en marcha de este proyecto hasta que haya los recursos para comprar estos equipos. (Tomado del periódico 5 de Septiembre)