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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Codex Alimentarius, sello de confiabilidad en el mercado de alimentos

Con la propuesta de establecer la conmemoración de un Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, recientemente se efectuó en Roma el 41º período de Sesiones de la Comisión de ese organismo intergubernamental

La adopción de varios documentos como el referido a la revisión de la Norma General para el Etiquetado de los Alimentos preenvasados con marcaje de fecha, y la relacionada con los niveles máximos de metil mercurio en pescados, cuenta entre los resultados más notorios del 41º período de Sesiones de la Comisión del Codex Alimentarius, que recientemente se efectuó en Roma.

El amplio análisis a instancias de ese organismo intergubernamental posibilitó la aceptación de la lista aprobada de Aditivos Alimentarios permitidos en la norma general, así como los nuevos trabajos que se emprenderán para disponer de un  Código de prácticas sobre orientaciones para la gestión de crisis o brotes microbiológicos transmitidos por alimentos, entre otros relevantes asuntos, relacionados con la salud de las personas.

En particular, las temáticas incluyeron el programa de medidas para frenar el uso de plaguicidas y la prevalencia de contaminantes, además de la alineación de los aditivos alimenticios y el etiquetado de los productos, el código de práctica sobre dioxinas, y los niveles máximos de cadmio en el chocolate y de plomo en los alimentos en general.

También se evaluaron los límites máximos de residuos para medicamentos veterinarios y plaguicidas, y hubo orientación sobre el control de la histamina en el código de prácticas para el pescado y los productos del mar.

Sobresalió entre los temas debatidos, el rechazo a la introducción de otros factores ilegítimos en las normas del Codex, los cuales pueden perjudicar la base científica del análisis de riesgos en alimentos y crear obstáculos injustificados al comercio. 

Hubo consenso en la reunión en cuanto a someter a consulta de la próxima 73ª Asamblea General de las Naciones Unidas, la propuesta de establecer la conmemoración de un Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos.

La cita en la capital italiana fue convocada por la Comisión del  Codex Alimentarius y las oficinas conjuntas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el interés de cubrir una agenda de 21 temas, entre estos los más importantes dedicados a la aprobación de las normas y textos afines en inocuidad de los alimentos para el actual período.

Se incluyó en el programa el debate y aprobación de las nuevas metas que serán emprendidas según la prioridad que los Estados miembros conceden a los riesgos por inocuidad y otros elementos de estrategia en el funcionamiento interno del Consejo directivo y de la Comisión del Codex que influyen en el comercio internacional de alimentos de todas las naciones.

Participaron en el encuentro representantes de 121 estados miembros (lo integran 188 países), más una estructura regional (la Unión Europea), así como observadores de 84 agrupaciones intergubernamentales y Organizaciones No Gubernamentales (ONGs).

Al 41º período de Sesiones de la Comisión del Codex Alimentarius asistió una delegación cubana, presidida por Nancy Fernández, directora general de la Oficina Nacional de Normalización (ONN) y  Punto focal del Codex / Citma (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente), además de funcionarios y directivos de los ministerios de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), de Salud Pública (Minsap), de la Agricultura (Minag) y de la Industria Alimentaria (Minal).

Se confirmó en la reunión la celebración de la próxima Conferencia Mundial sobre Inocuidad de los Alimentos que sesionará en el año 2019.

Coraza a favor de la salud alimentaria

De acuerdo con la FAO, el Codex Alimentarius que significa Código de alimentación, es la compilación de todas las normas, códigos de comportamientos, directrices y recomendaciones de la Comisión del Codex Alimentarius, que a su vez es el más alto organismo internacional en materia de normas de alimentación.

La Comisión es una entidad subsidiaria de la FAO y de la OMS y, el Código se creó para proteger la salud de los consumidores, garantizar comportamientos correctos en el mercado mundial de los alimentos y coordinar todos los trabajos internacionales sobre las normas en esta rama.

El mercado internacional de la alimentación se estima anualmente en más de 400 billones de dólares. Las normas de alimentación uniformadas universalmente tienen la ventaja de proteger a los consumidores de los comestibles no seguros y de permitir a los productores, manufactureros y comerciantes el acceso a los mercados eliminando obstáculos artificiales para el comercio que no están basados en las tarifas.

Las normas del Código se basan en sólidos presupuestos científicos y están aceptadas como puntos de referencia pues a partir de estas se evalúan medidas y reglamentos nacionales en el ámbito de los Acuerdos de mercado de la Ronda de Uruguay.

La importancia del Código de Alimentación para resguardar la salud de las personas fue subrayada en 1985 en la resolución 39/85 de las Naciones Unidas mediante la cual se adoptaron directrices sobre las políticas de protección al consumidor.

Estas directrices advierten de que “los Gobiernos deberían tener en cuenta la necesidad de todos los consumidores de acceder a alimentos seguros y deberían respaldar y, en la medida de lo posible, adoptar las normas del Codex Alimentarius”.

En noviembre de 1961 la XI Conferencia de la FAO aprobó una resolución para establecer la Comisión del Codex Alimentarius y en mayo de 1963 la XVI Asamblea Mundial de la Salud (OMS), adoptó los estatutos de la Comisión del Codex Alimentarius.

La mencionada institución del Codex Alimentarius es un organismo intergubernamental abierto a todos los países que son miembros o miembros asociados de la FAO y de la OMS. Cuenta en la actualidad con más de 160 naciones, que representan alrededor del 98 % de la población mundial.

La entidad se reúne cada dos años en sesiones de trabajo a las que asisten delegaciones de los países conformadas en ocasiones por representantes de la industria, asociaciones de consumidores e institutos académicos, además de representantes del gobierno y varias ONGs en categoría de observadores.

Uno de los propósitos principales del Código es la preparación de las normas de alimentación. El Código adopta las normas, directrices y códigos de comportamiento recomendados internacionalmente, después de someterlos a la consideración de todos los países miembros del Codex.

El Codex Alimentarius contiene más de 200 normas (estas generalmente son normas o recomendaciones para el etiquetado de los alimentos, el empleo de aditivos, sustancias contaminantes, métodos de análisis y pruebas, higiene alimentaria, nutrición y alimentos para dietas especiales, importación de alimentos y sistemas de inspección y certificación en la exportación de alimentos, residuos de medicamentos veterinarios y de plaguicidas).

Un número cada vez mayor de países está alineando sus normas en materia de alimentación a las del Codex, sobre todo en lo referido a los aditivos, sustancias contaminantes y residuos.

Los tratados de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (SPS) y sobre los Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) instan a la armonización internacional de las normas de alimentación sobre la base de las aprobadas por el Codex.