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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Frutas, por una producción sostenible y una alimentación sana

Sesionaron en La Habana el evento internacional de Fruticultura 2017, que agrupó al V Simposio Internacional de Fruticultura Tropical y, por primera vez con sede en Cuba, al IX Simposio Internacional de la Piña

Escuchar y conocer las experiencias y buenas prácticas de otros, siempre da la posibilidad de repensar, rectificar, innovar y perfeccionar el hacer propio. Esa oportunidad la tuvieron por estos días directivos, investigadores y agricultores vinculados al mundo de las frutas.

Con el lema Por una Fruticultura competitiva y sostenible, sesionaron en La Habana el evento internacional de Fruticultura 2017, que agrupó al V Simposio Internacional de Fruticultura Tropical y, por primera vez con sede en Cuba, al IX Simposio Internacional de la Piña.

El encuentro, organizado por el Instituto de Investigaciones de Fruticultura Tropical y el Grupo Empresarial Agrícola del Ministerio de la Agricultura de Cuba, reunió a unos 370 delegados de países como Brasil, Canadá, Chile, Colombia, México, Estados Unidos, Francia y Reino Unido, entre otros.

Entre los temas analizados estuvieron la sostenibilidad y competitividad de la agroindustria frutícola, el enfoque multidisciplinario a las cadenas de valor que emprende el país anfitrión, la vigilancia fitosanitaria, los recursos genéticos, mejoramiento de frutales, la administración resiliente de los agroecosistemas frutícolas y el manejo de plagas, entre esas, las de alto impacto para la citricultura y que han tenido un impacto muy negativo en no pocos países productores.

Las frutas y la alimentación sana

La seguridad alimentaria y nutricional se entrelaza con las frutas directamente, las cuales aportan nutrientes y antioxidantes, destacó en su conferencia La fruticultura: su contribución a la seguridad alimentaria y nutricional y al desarrollo sostenible, la oficial de Agricultura de la oficina subregional para Mesoamérica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), RaixaLlauger.

De acuerdo con Llauger, uno de los grandes desafíos de la FAO es la implementación de metodologías para cuantificar pérdidas y desperdicios de alimento, lo cual permitirá a nivel de país realizar campañas de sensibilización. En ello, dijo, trabajan actualmente, países como Argentina, República Dominicana, México, Costa Rica, Cuba y Brasil.

 Desde la mirada de FAO, agregó, atraviesa uno de los ejes fundamentales, una alimentación sana y saludable, decisiva para reducir la malnutrición en todas sus formas, y un elemento fundamental para disminuir las tasas de sobrepeso y obesidad.

La reina de las frutas

Un importante espacio tuvo el evento dedicado a la reina de las frutas. Especialistas de varias naciones se refirieron a innovaciones en el cultivo de la variedad Queen, en Sudáfrica, como resultado de las cuales han podido extender el período de producción y aumentar la población de los campos de piñas; la producción de esa fruta en Brasil y los impactos del cambio climático y los manejos para incrementar la bioproductividad.

En el caso de los expertos cubanos, compartieron con sus colegas de otras naciones los resultados de la introducción de la variedad MD2.

Sostén desde la ciencia

El Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical (IIFT) ha contribuido al éxito de la piña de la Empresa Agroindustrial Ceballos en el mercado externo. “Hemos aportado nuestro granito de arena al incremento de las exportaciones de la variedad MD2, que exporta unas 1 200 toneladas al mercado europeo, donde alcanza muy buenos precios”, dijo en agosto pasado Guillermo Almenares Garlobo, director del Instituto.

Ese producto, de probada calidad, obtuvo Medalla de Oro en la edición de la Feria Internacional de La Habana de 2014.

Introducida desde Costa Rica hace unos años, esa variedad ha demostrado una alta adaptabilidad a las condiciones de los suelos y el clima de Cuba. Grande, cilíndrica y con muy buen sabor, esa fruta carece del picor que ha caracterizado a las piñas que tradicionalmente se cosechan en el país.   Se exporta fundamentalmente a España e Italia, a la vez que se incursiona en otros mercados.

Antes caracterizada como exportadora de cítricos –se comercializaban tradicionalmente como frutas frescas, que han cedido paulatinamente su espacio a los jugos simples, concentrados y congelados-,  Cuba se adentra también en las exportaciones de  mango y aguacate, aunque sin alcanzar los niveles esperados.

A juicio de Almenares Garlobo, el país está rescatando su experiencia en la exportación de frutales, lo que responde a la política de incrementar las ventas de productos cubanos en los mercados internacionales.

Multiplicar las frutas

La Isla promueve también la presencia de frutos frescos nacionales en el  turismo. “Se está trabajando asimismo para satisfacer las demandas del sector turístico, aunque las mayores producciones se obtienen durante la llamada etapa baja de esta industria. Para ello, se realizan modificaciones tecnológicas en la producción de este demandado cítrico de manera que puedan obtenerse producciones significativas en los momentos de la temporada alta”.

“En este empeño, al Instituto le corresponde llevar a cabo las mejoras tecnológicas, capacitar a agricultores que se especializarán en este cultivo con destino al turismo”, precisó, a la vez que reconoció que la producción de cítricos sufrió una considerable contracción, que provoca un encarecimiento en el mercado interno.  “Se espera que a partir del incremento de las producciones aumente la presencia en el mercado, y con esto, se reduzcan los precios de venta minoritas, pero hoy todavía las cosechas con bajas”, dijo el directivo del IIFT.

De acuerdo con Almenares, se necesita tiempo para seguir sembrando,  pues los cítricos no son como las hortalizas que pueden cosecharse a los  pocos meses. “Se necesitan tres años para que las plantas  pasen de su etapa juvenil a productiva e incluso, en ese lapso la plantación puede enfermarse y debe eliminarse cuando todavía no se ha recogido ni un limón ni una naranja. Producir cítricos en el escenario actual es complicado pero no renunciamos a eso”, destacó.

Solucionar las dificultades tecnológicas y las lagunas cognoscitivas que se presenten en estos cultivos deviene entonces otra de las prioridades de la institución investigativa.

Un punto y aparte

La producción frutícola está también abocada a otro problema, el cambio climático. “El cítrico, entre otros frutales, es más susceptible al clima que, por ejemplo, el mango y el aguacate. Por características fisiológicas de la planta, para que florezca necesita de un período de estrés hídrico, después demanda abundante agua. Normalmente, las plantaciones florecían entre febrero y abril, porque en esos meses se producían lluvias, pero eso ha cambiado y hay un corrimiento en el clima, que provoca que el calentamiento productivo de los árboles sea contrario a lo estudiado y a lo que se había hecho hasta ahora.

“El Instituto ejecuta proyectos relacionados con el comportamiento de los cítricos y los frutales ante el cambio climático, mediante los cuales se estudia qué está sucediendo para, a partir de esos conocimientos, proponer cómo manejar las plantaciones para adaptarlas a las variaciones del clima, manejar los patrones de riego y obtener cultivares más resistentes a la sequía, entre otros”, explicó.

Ciego de Ávila, ejemplificó, ha sido muy golpeada por la sequía -43 meses hasta agosto pasado-,  y el manto freático bajó tanto en algunas zonas,  que fue preciso suspender las labores de riego para garantizar el agua de la población.

“El cambio climático nos está llamando desde el campo de la ciencia a generar conocimientos que permitan adaptarnos a eso e imponernos con la inteligencia humana.”