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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Moderniza Cuba producción apícola

Cuba ejecuta un programa de inversiones en su apicultura hasta 2015, para modernizar la cadena productiva en esa rama -incluidos los laboratorios-, ascendente a 10 millones de dólares

El director del Centro de Investigaciones Apícolas (CIAPI), Adolfo Pérez, al intervenir en el IV Congreso Cubano de Apicultura y el III Encuentro Latinoamericano de Apicultores, inaugurados en el Palacio de Convenciones, se refirió a la actualidad y perspectivas de esa actividad, que data desde hace 250 años, cuando fueron introducidas las abejas en la Isla.

Según Pérez, las principales acciones emprendidas para transformar esta rama pueden agruparse en tres grandes bloques: la flora melífera, las abejas y el apicultor.

Las principales plantas melíferas en el país las constituyen, entre otras, la campanilla blanca y morada, el bejuco indio, piñón florido, el romerillo de costa, el mangle prieto y el soplillo, la vegetación que forma los bosques semicaducifolios de premontaña y los que se hallan detrás de los manglares.

”Lo anterior quiere decir que más de 98 % del potencial melífero del país proviene de plantas silvestres”, afirmó Pérez. De acuerdo con especialistas, no es posible hacer apicultura industrial intensiva con productores aficionados, frente a los desafíos que impone el cambio climático, la creciente demanda de inocuidad de las producciones y las exigencias del mercado.

Se trabaja en perfeccionar los conocimientos que debe disponer el apicultor, para asegurar su profesionalidad, mientras se diseña esta especialidad para impartir todo el saber que permita abordar los retos actuales.

Cuba produjo más de 6 600 toneladas de miel en 2011, con el concurso de 1 500 productores y unas 160 000 colmenas. El país se propone alcanzar en 2015 no menos de 10 000 toneladas de ese rubro, a partir de 200 000 colmenas, y lograr para esa fecha 30 tipos diferentes de productos.

Son objetivos estratégicos completar el parque de colmenas, asegurar su crecimiento y propiciar el incremento del valor agregado con la producción de mieles ecológicas y específicas, así como las mezclas de miel con el resto de los productos de las colmenas.