Sistemas electrónicos cada vez más ágiles y flexibles empleados en la tramitación de las importaciones y exportaciones comerciales de mercancías en el país, permiten que la Aduana cubana esté en la avanzada tecnológica del intercambio comercial en plaza y en frontera.
La Aduana Puerto Habana, la de mayor volumen de operaciones en el país al cierre de 2006 (concentra el 80 % de los contenedores que se manipulan en el territorio nacional), logra que en apenas 32 minutos se realice el despacho mercantil, un procedimiento que aún en otras naciones de la región requiere de hasta cinco días.
En el resto de las terminales aéreas o portuarias del archipiélago cubano, por lo general con un menor trasiego de cargas, ese proceso se completa en unos diez minutos, gracias a un acelerado y amplio proceso de informatización, que ha puesto a la Aduana cubana en condiciones de dar respuesta a las exigencias del comercio moderno, tanto en la facilitación del tráfico mercantil como de la transportación de pasajeros.
Al contar ya con el respaldo tecnológico consistente en potentes equipos y el ancho de banda requerido, todo está listo para aplicar el Teledespacho aduanal, mediante el cual se concentran en Ciudad de la Habana los servidores del despacho comercial que permita a los importadores realizar ese proceso de forma centralizada en la capital.
En la actualidad ya despachan por esa vía desde sus oficinas un total de 13 empresas y, para julio serán más de 30 hasta establecer en diciembre próximo, con carácter obligatorio, el despacho comercial por página WEB en Internet para las Agencias de Aduanas y en enero de 2008 se debe incorporar la totalidad de las empresas que realizan comercio exterior.
“Lo único que requiere la importadora para acceder al teledespacho es conexión a Internet y las mínimas condiciones de infraestructura informática para desarrollar el proceso sobre soporte electrónico”, explicó a Opciones, Dizzy Morales Rodríguez, inspector principal de Técnicas Aduaneras de la Aduana General de la República (AGR).
Como pasos inmediatos para modernizar y perfeccionar el trabajo aduanal en el flujo comercial se señala la digitalización de documentos tales como el Conocimiento de Embarque, la Guía Aérea, la Factura Comercial y los anexos a la Declaración de Mercancías, además de exigir a los organismos ramales que el envío y la recepción de los permisos y liberaciones emitidas se hagan de forma electrónica.
Se trata de un desarrollo que impone generalizar la informatización en la dinámica y operatoria de la banca y las telecomunicaciones, entre otras instituciones del país involucradas.
“Ello permitirá avanzar en la tramitación por INTERNET, no sólo de la Declaración de Mercancías sino también del resto de los documentos que se requieren para la formalización aduanera, agilizando el proceso de despacho y facilitando el control en la extracción de las cargas”, precisó el especialista.
Entre las ventajas de la digitalización, Morales señaló la simplificación de los trámites que realizan los importadores, el ahorro de recursos materiales y humanos, transporte, combustible y gestiones relacionadas con la documentación aduanera, una mejor planificación de las actividades y coordinación con el resto de las Entidades y Operadores Portuarios y Aeroportuarios, mayor agilidad y reducción del tiempo de despacho de las mercancías.
DE LA MANO FACILITACION Y CONTROL
En breve quedarán atrás los tiempos en que el importador conocía del arribo de su mercancía mucho después de su llegada e incluso, en ocasiones, a los 20 días cuando era notificado por la Aduana el abandono.
En la actualidad, desde mucho antes la entidad puede conocer datos de su carga transportada en buque o aeronave y, una vez que entra al país, la Aduana ya pudiera tener autorizada su extracción a partir de la información adelantada ofrecida por las importadoras en la confección de la Declaración de Mercancías. Esa práctica posibilita que solo en caso de requerir reconocimiento físico sea retenida la carga, aunque esto no ocurre como regla sino como excepción puesto que en los llamados canales de selectividad, más del 90% de la mercancía con destino a la Isla pudiera estar autorizada para entrar al país, es decir clasifica en el canal verde (de cada 100 productos que se presentan, 90 pueden estar listos para su extracción tan pronto arriben al país).
Solo entre un tres o un cuatro por ciento de la carga requiere examen documental (canal naranja), mientras que un seis por ciento pasa por el canal rojo en el que se añade la revisión física de la cual se liberan las mercancías escaneadas por el equipo de Rayos X para contenedores instalado en la Aduana Puerto Habana hace dos años para todo lo que se exporta y los tránsitos en la terminal marítimo-portuaria . ANTECEDENTES
Desde comienzos de los años 90 del siglo pasado, cuando la Aduana implementó el despacho mercantil automatizado y se aplicó el sistema SIDUNEA, se comprobó que al no ser propio, suprimía las posibilidades de desarrollo al comercio.
Es por ello que se decide en 1997 crear un grupo multidisciplinario con especialistas de todas las áreas de trabajo aduanal más varios egresados en Informática del Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría” (ISPJAE) para elaborar un sistema automatizado propio para el despacho comercial de la aduana.
Se concibió a partir de tres formas de despacho mercantil: la que se realiza por el inspector (quien debe incluso teclear la declaración de mercancías); la del soporte electrónico que en un principio era con el uso de disquette y la más actual y novedosa del teledespacho. Desde el primero de enero de 2001 se implanta el sistema SADEM que da paso al SUA (Sistema Unico de Aduana) para hacer el despacho mediante la WEB, lo cual ofrece más ventajas en la confección y procesamiento electrónico de la declaración de mercancías.
EL MANIFIESTO Y SUS PROYECCIONES
“El propósito es agilizar y facilitar el tráfico de mercancías, así como controlar la entrada y salida de los contenedores; la estadía por la no devolución en tiempo de ese medio de transportación vacío y la selección automatizada de las cargas contenerizadas que deben ser sometidas al control aduanero y la revisión radiológica, subrayó Abel Martín Pérez, inspector principal de Técnicas Aduaneras.
Esto último permitirá la certificación por la Aduana de que la carga y el contenedor no tienen drogas, armas ni explosivos, cumpliendo así con las exigencias del Marco Normativo de la Organización Mundial de Aduanas, facilitando a su vez los trámites de importación en el país destinatario.
Al referirse al Manifiesto de carga en formato electrónico, Martín precisó que se trata de un documento que, según las exigencias de la Organización Marítima Internacional, la Organización de la Aviación Civil Internacional y demás instituciones relacionadas con el comercio y aduanas, permite la implementación de lo que se conoce como información anticipada para cuando la mercancía llegue a su destino, ya esté autorizada su manipulación.
También el Manifiesto Electrónico se relaciona con el análisis de riesgo al proporcionar información adelantada y permitir una mejor selección sobre cuáles serían las cargas objetos del control e inspección, según los criterios de selectividad y de acuerdo con cada tipo de operación y perfiles de riesgo predefinidos.
Desde 2005 se aplica el Manifiesto de carga en formato electrónico en la vía marítima previa coordinación con las líneas navieras y desde este año comenzó su implementación en la vía aérea. El envío del Manifiesto Marítimo de Carga de (Importación, Tránsito, Trasbordo) se realiza en formato EDIFACT para todos los puertos del país, mientras el Manifiesto Aéreo de Carga de Importación y Tránsitos de Entrada en formato XML (Extended Markup Language) está en vigor para todos los aeropuertos del país desde el primero de marzo de 2007, previo acuerdo con las aerolíneas, según informó el especialista.








