La metrología es vital para alcanzar los necesarios niveles de competitividad y credibilidad que exige el mercado de hoy. “Normas para un mundo más seguro” no es solo el lema que las organizaciones líderes en la materia idearon para celebrar este año el Día de la Normalización en todo el planeta. Es también la máxima que resume las amplias soluciones de aceptación y reconocimiento que ofrecen las normas internacionales para prevenir y responder a las amenazas de todo tipo que penden sobre la existencia humana y material.
Y es que las normas internacionales son utilizadas, tanto nacional como regionalmente, para satisfacer las necesidades regulatorias del mercado y la sociedad, al contribuir a la promoción de las buenas prácticas y las nuevas tecnologías, y evitar, incluso, nuevas barreras al comercio.
Son miles las normas internacionales, dirigidas esencialmente a garantizar la calidad y la seguridad en productos, sistemas y en la cadena de suministro global, en tecnologías médicas y telemedicina, en la medición de los efectos de la radiación nuclear o en las emisiones electromagnéticas en el cuerpo humano, así como en el monitoreo del tráfico ilícito de material radiactivo.
También son aplicables en las comunicaciones efectivas, utilizadas en casos de desastres naturales o situaciones de emergencia, en la seguridad informática y protección de la integridad de redes de comunicaciones fijas y móviles y hasta en la tecnología biométrica para identificar a las personas y proteger el acceso a áreas sensibles.
Para aquellas tecnologías como las relacionadas con la electricidad, la electrónica y otras afines, se aprueban tanto normas específicas de productos como de sistemas, y prevén garantía de seguridad lo mismo en la construcción y transportación que en los domicilios y centros laborales, en la inocuidad de los alimentos y su calidad, la protección de choferes y pasajeros, los circuitos de alarmas y emergencias contra intrusos e incendios, entre otros.
La modernidad y el avance tecnológico han impuesto normas en la esfera de la seguridad informática para combatir el crimen con el uso de esos medios, incluida la piratería.
En estas regulaciones intervienen la Organización Internacional de Normalización (ISO por sus siglas en inglés), la Comisión Electrotécnica Internacional y la Unión Internacional de Telecomunicaciones, que integran toda una red para entrelazar intereses y exigencias de las industrias, los gobiernos, las academias y la sociedad en general, en materia de calidad y seguridad.
CUBA: UN PASO ADELANTE EN LA CALIDAD
Como un hecho muy relevante para el país se inscribe la adopción en lo que va de año de más de 15 normas internacionales referentes a la calidad y seguridad de la producción y la exportación de equipos médicos, de instalaciones eléctricas en edificaciones y en las tecnologías de la información, en particular en la elaboración de softwares, así como en la importación de juguetes.
Según reconoció René Fernández Infante, director de Normalización de la Oficina Nacional de Normalización (ONN), ello se integra en los propósitos de que todos los bienes y servicios que se produzcan y comercialicen en frontera, así como los destinados a las ventas en el exterior, y los que se adquieran en el mercado mundial, puedan certificarse con normas aceptadas y reconocidas mundialmente.
Representa además un evidente respaldo a la credibilidad y competitividad de los productos y servicios cubanos, teniendo en cuenta que dichas normas proveen una red valiosa de seguridad entre el mercado y la sociedad.
Más de 280 entidades cubanas tienen certificados sus sistemas de gestión de la calidad según las ISO 9001 del 2000 y cerca de un 50 % de las empresas están en proceso de ser avaladas como tal, y tres aplican la ISO 14 001 – 2004 en sus sistemas de gestión ambiental. Son estas la Unidad Empresarial de Base de Generación Eléctrica en Cayo Coco, Durero Caribe S.A. y el hotel Brisas Trinidad del Mar.
También la citada Unidad Generadora de Electricidad cuenta con su sistema de salud y seguridad en el trabajo evaluado según la ISO 18 001- 2001 y unos 60 laboratorios están acreditados.
Hoy son más de 670 000 las organizaciones empresariales en 154 países las que tienen certificados sus sistemas de gestión de la calidad, más de 90 000 en 127 países sus sistemas de gestión ambiental y superan las 11 000 en 82 naciones las que han certificado sus sistemas de salud y seguridad del trabajo, lo cual evidencia el impacto que tiene la acreditación de la calidad por terceros como sinónimo de calidad, confianza y seguridad en los bienes y servicios, y de las instalaciones. CALIDAD=CONTROL+MEDICION
Relevante resultado en cuanto a la evaluación de la conformidad, alcanzado a partir de un riguroso trabajo en el orden técnico, es la inclusión del Organo Nacional de Acreditación de la República de Cuba en el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo de las Américas y más recientemente, en el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo Internacional, del que solo forman parte 48 países.
Ello permite que un ensayo realizado por un laboratorio avalado por el Organo de acreditación cubano sea reconocido y aceptado por los firmantes de dicho acuerdo.
Precisamente, en el VI Simposio Internacional de Metrología 2005, efectuado recientemente en esta capital, la vicetitular del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), Lina Domínguez, enfatizó que la calidad de los productos y servicios, así como su mejoramiento continuo, solo es posible si en los correspondientes procesos se cuenta con los equipos de medición que posean la exactitud requerida y sean trazables hasta los patrones internacionales o nacionales reconocidos.
“Igualmente -explicó la Viceministra- los ensayos que permiten demostrar el cumplimiento de los requisitos especificados en las normas y demás documentos normativos deben ser competentes a partir de su realización en laboratorios debidamente acreditados y con reconocimiento internacional”.
Abundó en que para lograr calidad es necesario controlar y para controlar es imprescindible medir, puesto que “no hay calidad sin control y no hay control sin mediciones de calidad”.
También el desarrollo de las ciencias y las nuevas tecnologías está sustentado en un aseguramiento metrológico que propicie la adecuada exactitud de las mediciones realizadas y por ello es tan amplio el concepto de la metrología en sus aplicaciones legales, en lo concerniente al aseguramiento, la gestión y la mejora de la calidad, en la evaluación de la conformidad y en el progreso científico.
En Cuba los esfuerzos se encaminan a mantener y desarrollar el sistema metrológico nacional, que lo mismo permita proteger a los ciudadanos de las mediciones incorrectas que del uso de instrumentos de pesaje inapropiados, entre otras garantías.
La metrología, como ciencia de las mediciones, es fundamental para el desarrollo del comercio en condiciones de confianza, competencia y credibilidad, además de asegurar la calidad de las mediciones en sectores clave para la sociedad como la salud, la protección medioambiental, la seguridad técnica, los usos postales y fiscales, la protección al consumidor y otros campos de aplicación.








