“El principal logro del sistema metrológico cubano en estos 40 años ha sido poder, con la infraestructura a su alcance, desarrollar a partir de la experiencia acumulada y de la profesionalidad de su equipo de trabajo, métodos de medición y soluciones alternativas en la verificación y calibración de los instrumentos cada día más precisos, urgidos por el país”.
Con esta afirmación, Orlando Inastrilla Armayor, director del Instituto Nacional de Investigaciones en Metrología (INIMET), resumió los cuarenta años de labor de esa entidad, que no ha estado exenta de los efectos del bloqueo económico contra la Mayor de las Antillas, que al igual que el resto de las empresas e instituciones cubanas no pueden acceder a tecnología y equipamiento de avanzada por las constantes intromisiones estadounidenses tendentes a hacer fracasar cualquier intento por entorpecer el desarrollo del país.
Que Cuba cuente con un sistema metrológico nacional consolidado tiene entonces que ver, y mucho, con la preparación y capacidad técnico-profesional de su colectivo de directivos y trabajadores, puesta a prueba cada día en su gestión.
El INIMET tiene la misión de custodiar los patrones nacionales y de mayor exactitud del país y garantizar la trazabilidad desde las unidades de medidas según el Sistema Internacional de Unidades hasta los patrones secundarios que aseguran la exactitud de las mediciones realizadas por las diversas organizaciones económicas y científicas cubanas.
Además, desarrolla investigaciones aplicadas dirigidas al establecimiento de patrones nacionales y a la disminución de su incertidumbre, cubriendo el servicio de verificación y calibración a la industria nacional, teniendo en cuenta los campos de la Metrología científica, legal e industrial.
Funcionan en el orbe varios órganos regionales de Metrología en los que se agrupan los institutos nacionales de cada país. En el caso de Cuba, es miembro de la Cooperación Euroasiática para Instituciones Metrólogicas, (COOMET), en la que participan naciones de Europa del Este y de Asia.
Mediante COOMET, el país ha logrado el reconocimiento internacional de su sistema de gestión de la calidad y publicar las tablas de sus mejores capacidades de medición, elementos exigidos por el Buró Internacional de Pesas y Medidas, en el cual Cuba es miembro asociado y firmante desde 1999 del Acuerdo de Reconocimiento Mutuo entre instituciones nacionales de Metrología, lo que avala su competitividad y respalda su comercio exterior.
Por su ubicación geográfica, el país caribeño debía integrar el Sistema Interamericano de Metrología del cual fue excluido en la década de los años 80, a partir de maniobras de Estados Unidos que manipularon sus estatutos para imponer como condición ser miembro de la OEA, de la que la Mayor de las Antillas no forma parte.
“Por el prestigio de la Metrología cubana, países amigos en la región invitan a sus expertos a participar en los encuentros como reconocimiento a la experiencia y el know how acumulados, a pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo que obligan a tener que adquirir equipamiento en terceros países, pagando miles de dólares por encima de su costo original”, argumentó el directivo.
Se han sobrepuesto a trabas de todo tipo para demostrar la competitividad requerida internacionalmente en esta materia, que permita al país realizar transacciones comerciales con reconocimiento en cualquier parte del mundo. MARCO LEGAL
En Cuba se usan varios sistemas de medidas, por la influencia primero de España y luego de Estados Unidos, lo cual, por ejemplo, podría perjudicar en ocasiones las transacciones entre entidades nacionales.
A partir del Decreto Ley 62 sobre el Sistema Internacional de Unidades, aprobado en 1982, se inició el desuso gradual de las unidades que no pertenecían a dicho sistema y se dispuso un plazo de 20 años para el tránsito.
Si antes del triunfo revolucionario de 1959 solo se ejecutaban acciones aisladas de control metrológico esencialmente en las áreas relacionadas con el comercio, ya para el 6 de noviembre de 1964 se funda en el Ministerio de Industrias el primer Laboratorio de Metrología, que comienza a prestar servicios en las magnitudes de masa, longitud, presión y volumen.
Esa entidad pasó en 1973 al Instituto Cubano de Normalización, Metrología y Control de la Calidad, luego al Comité Estatal de Normalización, y en la actualidad es parte de la Oficina Nacional de Normalización del CITMA.
Ya en 1976 se potencian e incrementan las inversiones en equipos de medición para el aseguramiento de la Metrología Industrial; se fortalece el control estatal sobre los instrumentos que intervienen en las transacciones comerciales y en el servicio a la población para desarrollar la Metrología Legal, además de otras acciones vinculadas a la Metrología Científica y al establecimiento de los primeros patrones nacionales, los cuales se custodian y conservan en el INIMET.
Hoy, aún cuando hay oficinas para la Protección al consumidor (que el producto que se venda tenga todas las condiciones requeridas para satisfacer al cliente), se da igual tendencia que en el resto del mundo, encaminada al desarrollo de la Metrología social, tan relacionada con la vida moderna y para lo cual es imprescindible fomentar una cultura de la medición.
Durante 40 años el Instituto ha investigado sobre la Metrología aplicada como ciencia que estudia las mediciones y ha dedicado parte de su tiempo a disminuir las incertidumbres de los patrones nacionales de Metrología y a desarrollar nuevos métodos y procedimientos de medición que permitan crear una infraestructura de apoyo al mercado interno y a las operaciones del país con el exterior.
Entre 1998 y 2002 la Metrología cubana actualiza su funcionamiento, marcado por las tendencias de la globalización con condicionantes que imponen la necesidad de integrarse en organizaciones regionales e internacionales, el requerido aumento de la precisión de las mediciones y la exigencia de requisitos legales.
En Cuba se trabaja con muchas magnitudes importantes, entre estas las más asociadas al comercio, como son masa y volumen, aunque también son relevantes las de presión, físico-químicas, dimensionales, electricidad, tiempo y frecuencia, y electrónica, las cuales el Instituto desarrolla diariamente en la calibración y verificación de instrumentos de medición de la economía nacional, con órganos territoriales que garantizan ese servicio a todo lo largo del país.
EL INIMET tiene más de 900 clientes reconocidos en su base de datos y cuenta con alrededor de cien laboratorios acreditados en el país, la mitad corresponde a la verificación, y la otra a los de ensayo.
A las empresas les es vital el trabajo del INIMET, ya que se debe priorizar un aseguramiento metrológico confiable para lograr la selección adecuada de los métodos e instrumentos de medición, tener trazabilidad de las mediciones a patrones internacionales, entre otras que se requieren ejecutar apoyados en las instalaciones, la profesionalidad y experiencia del personal.
Otros servicios son la calibración y verificación de cerca de 300 tipos de instrumentos de medición y mediciones de alta exactitud en más de 11 magnitudes físicas.
A pesar de las limitaciones en equipamientos y la carencia de recursos financieros para adquirir patrones primarios, el INIMET hace considerables esfuerzos y gastos en la adquisición de medios a través de terceros países con un costo incrementado, para sustituir paulatinamente la técnica obsoleta.
Ofrecen adiestramientos teórico-prácticos en el campo de la Metrología y les satisface haber preparado a cientos de expertos, incluidos especialistas de México, Costa Rica, Colombia, Panamá, Belice, Venezuela, Turquía, Nicaragua, Barbados, Uruguay, entre otros.
Han realizado trabajos conjuntos con el Instituto Nacional de Metrología, Normalización y Calidad de Brasil, el Buró de Normalización de Jamica, el Centro Español de Metrología, el Instituto Nacional de Metrología de China, el Servicio Autónomo Nacional de Metrología de Venezuela, la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Instituto Mendeleev de Rusia, y sus especialistas han brindado servicios en Mexico, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú Chile y Bolivia.








