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10 de Junio  2026 

Estertores económicos en Gran Bretaña

Antes de la Segunda Guerra Mundial, esa nación del Viejo continente era la potencia dominante, pero desde inicios del siglo XXI enfrenta uno de sus peores momentos económicos


Jueves 17 de Mayo de 2012 | 12:00:00 AM 

Autor

Hedelberto López Blanch

Mientras el mundo mira con preocupación los graves problemas económicos por los que atraviesan los 17 países integrantes de la zona euro, algunos de los 27 miembros de la Unión Europea (UE), como Gran Bretaña, se encuentran en situación poco halagüeña.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, esa nación del Viejo continente era la potencia dominante y la libra esterlina marcaba el derrotero a seguir como moneda de cambio internacional hasta que fue destronada por el dólar.  Desde inicios del siglo XXI , dicho país enfrenta uno de sus peores momentos económicos.

El 10 de mayo último, más de 400 000 empleados, entre ellos 20 000 policías, además de personal de inmigración, de penitenciarías, sanitarios y de los ministerios, convergieron en una huelga de 24 horas para expresar el descontento nacional por los cambios en las jubilaciones que les obligaría a trabajar más años y cobrar menos tras la jubilación.

El paro influyó en  las labores de tribunales, oficinas de búsqueda de empleo, aeropuertos y hasta al Parlamento.

El Gobierno conservador de David Cameron insiste en continuar el plan de austeridad, en esta ocasión dirigido a apretar más el cinturón en el sistema de pensiones que incluye aumentar las contribuciones de los empleados para sufragar ese rubro y elevar la edad de retiro de 65 a 67 años.

Para Gail Cartmail, secretario general del sindicato Unite, del sector público, la huelga puso de manifiesto el "alto nivel de descontento que hay entre los trabajadores por la insistencia del Gobierno para que los empleados del sector público trabajen más, paguen más (a su fondo de pensiones) y reciban menos cuando se jubilen".

La reforma pensionaria está en el programa de austeridad que el gobierno de coalición formado por conservadores y liberal-demócratas se empezó a aplicar en octubre de 2010 y  plantea reducir el déficit presupuestario, que en marzo pasado alcanzó  6,4 % del Producto Interno Bruto (PIB).

La respuesta de Cameron, ofrecida por medio de su ministro de Gabinete, Francis Maude, ha sido edulcorada pero tajante: "Nuestras reformas aseguran que las pensiones del sector público sigan siendo de las mejores y que se puedan mantener en el futuro. A los empleados públicos se les pide que trabajen un poco más y paguen un poco más. La huelga no tiene sentido y el Gobierno seguirá adelante con la reforma".

Lo cierto es que, contra viento y marea, los conservadores ingleses continuarán instrumentando las más rancias leyes neoliberales con la consecuente disminución del poder adquisitivo y el nivel de vida de la población.

Debe recordarse que, a principios de noviembre de 2010, solo días antes de anunciarse los recortes, más de 50 000 jóvenes ocuparon las calles de la capital y la policíalos reprimió con violencia.

A finales de ese mes se sucedieron numerosas manifestaciones organizadas por los sindicatos que se extendieron por varias semanas. En esa ocasión, el portavoz del Partido Laborista en la oposición, calificó las medidas impuestas como "injustas e insensatas".

Para agosto de 2011, en Londres, Birmingham, Manchester y otras ciudades, tuvieron lugar grandes disturbios populares, con enorme participación de estudiantes, a quienes las fuerzas policiales  castigaron con dureza bajo la acusación de revueltas delincuenciales.

También en noviembre del pasado año se sucedieron demostraciones y huelgas, entre esas una que reunió a 2 000 000 de personas después de que el ministro de Finanzas, George Osborne, señaló que los británicos tendrían que hacer frente a seis años de austeridad, y admitió que el país estaba al borde de la recesión (ya ocurrió) con expectativas reducidas de crecimiento.

Los paros masivos han detenido las actividades en escuelas, hospitales, industrias, comercios, puertos, aeropuertos y casi todos los servicios y han sido  catalogados por los medios de comunicación como los más importantes ocurridos en el país desde 1926.

Peros, ¿quién no protestaría cuando dejaron cesantes a 710 000 trabajadores de la administración pública; elevaron la edad de jubilación hasta los 67 años y rebajaron el importe de esos pagos; aumentaron en 3 % la contribución de los funcionarios a la Seguridad Social lo que reducirá sus salarios entre 1 500 y 2 000 dólares al año.

Se adiciona la congelación de los salarios públicos que no podrán elevarse más de 1 % en los próximos tres años.

El cobro de las pensiones disminuirá pues se calculará por los salarios devengados durante toda la vida laboral y no por los últimos recibidos que son más elevados.

Como excusa, Osborne indicó que el costo de las pensiones del sector público resulta insostenible ya que las personas tienen una esperanza de vida superior a décadas pasadas. 

Mientras, el precio de entrada a los centros de altos estudios se triplica pues pasa de un tope de 2 390 libras a 9 000 libras (14 000 dólares), cifra que no puede pagar 50 % de los estudiantes pues no encuentran trabajo y dependen de sus familiares para mantenerse en las aulas.

El secretario general de Unite, Cartmail, explicó que los miembros del sindicato aseguran que el gobierno recorta sus pensiones como forma de reducir el déficit presupuestario provocado por la codicia de una elite de la City, o sea, los banqueros.

No dejan de tener razón los obreros pues, recientemente, el Sunday Times, significó que a pesar de la crisis, las 1 000 personas más ricas del Reino Unido acumulan en total una fortuna de 414 000 millones de libras esterlinas (492 000 millones de euros). La cifra representa un aumento de 4,7 %  respecto a 2010. 

En Gran Bretaña el desempleo alcanza casi 9 % de la población económicamente activa (22 % entre los jóvenes), mientras la deuda pública sobrepasa  160 000 millones de dólares la cual se agrava con los dos últimos trimestres de recesión declarada y las medidas de austeridad que impiden elevar los índices de consumo de la población.

La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), informó que la economía se contrajo  0,2 % durante los tres primeros meses de 2012, tras una contracción de 0,3 % a finales de 2011. Ahora ha entrado en una recesión de doble caída, la primera desde 1970.

Por tal motivo, la economía está completamente lineal al mostrar un crecimiento cero durante 12 meses, y se une, en una recesión oficial, a países como Grecia, Portugal, Eslovenia, Italia, Países Bajos, Bélgica y España. 

Hace un año y medio, el premio Nobel de Economía, el estadounidense Joseph Stiglitz, en declaraciones al diario inglés The Independent pronosticó el fracaso que conllevaría la aplicación de los recortes presupuestarios en esa nación europea y predijo que las acciones provocarían una recesión profunda y afectaría a millones de personas.

Las tesis neoliberales que han llevado al mundo al borde de la ruina, enfatizó, son las mismas que la derecha internacional aplica como medicina a la economía estadounidense y a la europea, en crisis.

El Gobierno conservador de David Cameron ha encendido la mecha de la explosión económico-social lo que augura la proliferación de huelgas y revueltas en los próximos meses.

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