El B-20, B-30 y B-60 resultan los tres clones de boniato que desarrollan en Cienfuegos. Autor: Tomada de Facebook Publicado: 10/06/2026 | 10:08 am
En la finca Punta La Cueva, ubicada en la provincia de Cienfuegos, tiene lugar un experimento innovador que busca mejorar la producción de boniato en el país.
Bajo la dirección del máster en Ciencias Alfredo Morales, experto del Instituto de Investigación de Viandas Tropicales, desarrollan clones de boniato en tres tipos principales: B-20, B-30 y B-60, este último el que ha mostrado el mejor comportamiento frente a las condiciones climáticas y del suelo locales.
El estudio incluye siete prototipos, donde los clones cuatro y seis sobresalen con un rendimiento que supera las 25 toneladas por hectárea, cifra estimulante para el incremento de la producción agrícola en Cuba.
Además, las nuevas variedades de boniato presentan bulbos que superan los 200 gramos en apenas 120 días desde la siembra, que se traducen en calidad óptima para el consumo humano, agrega ACN en su sitio web.
Entre las ventajas más significativas destaca su resistencia al Tetuán (Cylas formicarius Fab.), una de las plagas más dañinas para el cultivo de boniato en Cuba; también demuestran una notable tolerancia a la sequía, resisten más de 10 días sin agua y se mantienen lozanos.

Foto: Tomada de ACN.
Emilio Bermúdez, propietario de la finca y principal anfitrión del proyecto, informó que tras la divulgación inicial del estudio, agricultores de casi todas las provincias cubanas expresaron su interés en obtener los clones para sus propias producciones.
Resaltó la visita de representantes del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), quienes están implementando bancos de semilla y han establecido sembrados de las nuevas variedades en la serranía del municipio de Cumanayagua.
Igualmente, productores de la cooperativa Luis Pérez Lozano y otros municipios como Abreus acudieron a Punta La Cueva para adquirir los clones y aprovechar la tecnología desarrollada en la finca, que funciona como aula anexa de la Universidad de Cienfuegos (UCF).
Un dato importante del proyecto es que las variedades no requieren fertilizantes químicos, pues se nutren, en modo exclusivo, de materia orgánica producida en la finca agroecológica, lo que contribuye a prácticas agrícolas más sostenibles.
El experimento no solo representa un avance en la producción de boniato, sino que también contribuye a la estrategia nacional para el autoabastecimiento alimentario, puesto que los clones se entregan de manera gratuita a productores y entidades estatales para fomentar su uso masivo.








