Autor: Archivo JR Publicado: 04/03/2026 | 08:54 am
El Parque Científico Tecnológico (PCT) de La Habana arriba a su sexto aniversario con 128 proyectos de investigación, desarrollo e innovación gestionados desde su creación, de los cuales 40 concluyeron su ciclo y entregaron soluciones que hoy funcionan en sectores estatales y empresariales.
Esta plataforma, ubicada en el entorno de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), ha sido concebida como un espacio para acelerar resultados de alto impacto, especialmente en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación.
Rafael Torralbas Ezpeleta, presidente del PCT, explicó que el desempeño alcanzado en 2025 permitió sobrecumplir los objetivos previstos y consolidar indicadores históricos en materia de proyectos, empresas incubadas, exportación de servicios y encadenamientos con el sector productivo
De acuerdo con los balances más recientes, al cierre de 2025 el parque gestionaba más de 130 proyectos de I+D+i, con una alta concentración en iniciativas vinculadas a la transformación digital de procesos empresariales, institucionales y de servicios públicos (de estos, 79 se encuentran en ejecución y 53 han concluido con resultados de impacto).
Entre los aportes concretos destacan la informatización de la Salud Pública a través de soluciones del Centro de Informática Médica, el proyecto de hogar inteligente de SMaBiT, la plataforma de comercio electrónico para Transtur desarrollada por Laberinto Tech, la automatización de la línea de llenado de bolsas de soluciones para hemodiálisis en la Empresa de Sueros y la modernización de un fermentador en el Instituto Finlay de Vacunas por EMSI FARMA S.R.L.
Estos proyectos evidencian la capacidad del parque para articular actores académicos. El PCT de La Habana también fortaleció la exportación de servicios al gestionar 15 proyectos en 2025 para clientes extranjeros, lo que generó ingresos en divisas y favoreció la inserción de recursos humanos altamente calificados de universidades y empresas asociadas en cadenas globales de valor.
Esa proyección internacional se acompaña de una intensa actividad contractual, con cientos de instrumentos legales firmados cada año con entidades estatales, privadas y extranjeras, que abarcan contratos de exportación, de representación y de agencia.
Un ecosistema de innovación
La incubación de empresas de base tecnológica constituye uno de los ejes estratégicos del Parque Científico Tecnológico de La Habana.
En sus seis años de funcionamiento, se han vinculado 40 empresas de base tecnológica, en su mayoría privadas, que abarcan desde soluciones de software y plataformas digitales hasta servicios profesionales intensivos en conocimiento.
Nueve de estas entidades surgieron a partir de ideas iniciales de emprendedores que evolucionaron, mediante el acompañamiento del parque, hasta convertirse en productos viables y empresas sostenibles.
Los beneficios para las entidades incubadas se organizan en tres bloques fundamentales: incentivos fiscales y tributarios amparados por la normativa vigente, facilidades en infraestructura inmobiliaria y tecnológica, y servicios de valor añadido como asesoría jurídica, gestión de recursos humanos, contabilidad y representación comercial.
Este modelo favorece que los equipos emprendedores concentren sus esfuerzos en el desarrollo tecnológico y la validación de modelos de negocio, mientras el parque les provee soporte institucional, técnico y regulatorio.
Un rasgo distintivo del PCT habanero es su estrecha articulación con la academia, en particular la Universidad de las Ciencias Informáticas y la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae), consideradas pilares del modelo.
A partir de esa relación, se han fortalecido los vínculos entre investigación académica, formación de talento y necesidades del sector productivo, en áreas como salud, educación, comercio electrónico, turismo, ciberseguridad, inteligencia artificial y analítica de datos.
La institución mantiene una política de puertas abiertas para evaluar todas las propuestas recibidas, con esquemas de evaluación que combinan criterios científicos, tecnológicos y de impacto económico y social.
De cara a 2026, el Parque Científico Tecnológico de La Habana proyecta perfeccionar y diversificar su modelo de acompañamiento, evolucionar su cartera de servicios y promover nuevas empresas de base tecnológica, con énfasis en servicios de alto valor añadido y en el incremento de las exportaciones.
Las prioridades anunciadas incluyen consolidar la sostenibilidad del ecosistema, ampliar la masa crítica de proyectos y empresas, y reforzar su contribución a la innovación, la transformación digital y el desarrollo económico del país.
Red de parques para la ciencia
El Parque Científico Tecnológico de La Habana forma parte de una red emergente de parques científicotecnológicos que el país impulsa como instrumentos para la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación.
La estrategia de crear enclaves de este tipo asociados a universidades y polos científicos territoriales, tiene el objetivo de acercar el conocimiento al tejido productivo y diversificar las fuentes de ingresos de alta tecnología.
Entre los parques se encuentra el Parque CientíficoTecnológico de Matanzas, vinculado a la Universidad de esa provincia, orientado al desarrollo de proyectos en sectores como energía, automatización industrial, agroindustria azucarera y servicios basados en soluciones informáticas.
Este enclave ha priorizado la atención a problemáticas territoriales, la transferencia de tecnologías a empresas locales y la creación de plataformas para la gestión de la innovación en actividades industriales y turísticas de la provincia yumurina.
Otra experiencia relevante en proceso de implementación es el Parque CientíficoTecnológico de Holguín, asentado en el entorno de la Universidad en ese territorio y de empresas del oriente del país, con líneas de trabajo que incluyen la minería y la metalurgia, la industria mecánica, las tecnologías de la información y proyectos asociados al turismo de naturaleza y al desarrollo local.
En este caso, el énfasis se ha puesto en articular capacidades preexistentes de centros de investigación y empresas estatales con nuevos emprendimientos tecnológicos, de forma que el parque funcione como un nodo articulador del polo científico regional.
A estos se suman otras iniciativas de parques o nodos tecnológicos en provincias como Villa Clara, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba, que avanzan en diferentes estadios de diseño e implementación, generalmente asociados a universidades y a sectores estratégicos como la biotecnología, la agricultura y las energías renovables.
Aunque su escala y grado de madurez son diversos, todas estas experiencias comparten la lógica de integrar ciencia, innovación y producción en espacios institucionales donde convergen empresas estatales, mipymes, universidades y gobiernos locales.
En conjunto, la red de parques científicotecnológicos cubanos se concibe como un soporte estructural para el sistema de ciencia, tecnología e innovación del país, con el propósito de acelerar la introducción de resultados en la economía y la sociedad, generar exportaciones de bienes y servicios de alto valor agregado y crear empleos calificados para jóvenes profesionales.
El liderazgo del Parque Científico Tecnológico de La Habana, con sus seis años de experiencia, ofrece un referente práctico para la expansión y perfeccionamiento de estos modelos en el resto del territorio nacional.








