Autor: Internet Publicado: 21/06/2021 | 09:50 pm
La Política para impulsar el desarrollo territorial y el Plan Nacional de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional, aprobados por el Consejo de Ministros desde julio de 2020, representan eslabones esenciales en la actual estrategia socioeconómica, enfilada al avance sostenible del país, en medio del enfrentamiento a la pandemia mundial de la Covid-19.
Un asunto ya defendido y sistematizado por Cuba, que cuenta con el Centro de Desarrollo Local y Comunitario (Cedel), entidad de investigación y desarrollo fundada en 2007, la cual ofrece servicios científico- técnicos en esa materia, y está adscrita al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), además de pertenecer al Consejo de Ciencias Sociales.
Ada Guzón Camporredondo, directora del Cedel, se refirió a algunas cuestiones determinantes para encaminar efectivamente el desarrollo local en el país, pues -aseveró- cada municipio tiene que identificar sus prioridades para ser útil a su comunidad y a la nación, tener la potestad para adecuar la estructura administrativa de cara a sus características particulares y asumir conscientemente la gestión de su progreso.
Indicó la especialista que, alineando las herramientas de planificación de que dispone, con énfasis en la Estrategia de Desarrollo, el Plan de Ordenamiento Territorial y el Plan Económico y Presupuesto, el municipio debe abogar por una autonomía que se exprese en la capacidad para establecer sus propias normas y gestionar su avance, activando sus potenciales endógenos, que no son pocos.
“Un sistema político- administrativo con una sólida base que aporte bienestar y prosperidad a los ciudadanos del municipio y al país es también, y sobre todo, desarrollo sostenible y un elemento decisivo para el logro de las políticas de inclusión y equidad que caracterizan a nuestro sistema social”, recalcó.
Explicó que urge determinar los cauces formales, fundamentalmente de carácter normativo, del desarrollo local y la autonomía como elementos clave del municipio que queremos, a partir de coordinar integradamente las acciones entre los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE), las provincias y, especial y protagónicamente, los territorios.
Señaló la experta lo ineludible de reconocer al desarrollo local como complemento esencial del desarrollo nacional, pues no puede considerarse una opción coyuntural que deje de serlo en cuanto se recupere la economía del país.
Instó a desatar los nudos que limitan las fuerzas productivas, lo cual se traduce en el fomento de sistemas locales provechosos y el fortalecimiento y diversificación de la base económica municipal incentivando sinergias e introduciendo resultados de la ciencia, aplicando tecnologías adecuadas y generando innovación, animando la colaboración entre el sector no estatal y el gobierno local y entre empresas de subordinación nacional y territorial.
“Seguiría siendo importante hacer todo esto sin desatender los compromisos con la economía nacional; de manera que la movilización de los potenciales locales resultaría aporte directo al mejoramiento de las condiciones de vida de la población en términos de autoabastecimiento de alimentos, materiales de construcción y otras producciones posibles, aun cuando no se cubriera toda la demanda”, subrayó.
“A esto se suma -dijo- que por demás, los logros económicos y de cualquier otro tipo en el nivel local resultan una fuente de legitimidad y prestigio del gobierno a todas sus escalas. En el nuevo rol, haciendo gala de su condición de gobierno de cercanía, serán esenciales el grado de preparación y las capacidades de innovación que despliegue el municipio”.
Sostuvo además la necesidad de identificar esas capacidades y conocimientos requeridos para diseñar in situ los “trajes a la medida” que urgen a los procesos de desarrollo municipal, atendiendo a su heterogeneidad, motivando la creatividad, el uso de tecnologías apropiadas y de resultados científicos que propicien una mejor gestión en ese ámbito, en respuesta a las crecientes demandas de la población local, a la que se deben.
Todo esto a partir de convocar a la contribución de manera efectiva en este proceso esencialmente endógeno, participativo e innovador, sustentado en el liderazgo de los gobiernos municipales y provinciales, aprovechando los recursos y potencialidades de que disponen.
Otro elemento significativo es incorporar la sostenibilidad medioambiental como principio y categoría inherente al desarrollo local, a partir de su inserción en todo el proceso de planificación estratégica municipal mediante una gestión integrada y efectiva, en busca del equilibrio entre los sistemas social, económico y natural.
Cedel, una historia reciente
Son múltiples los proyectos que lidera Cedel en el archipiélago nacional; un Centro que tiene entre sus principales resultados la elaboración de la Metodología de Estrategias Municipales de Desarrollo y el acompañamiento durante varios años a más de treinta gobiernos locales en la promoción de acciones para el avance a nivel territorial, en lo cual es un referente entre las instituciones cubanas y la colaboración internacional.
Este Centro tiene sus antecedentes en un pequeño grupo de trabajo perteneciente al Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), con positivo desempeño científico-técnico, y la introducción de la práctica social que tributa al desarrollo sostenible e integral de las comunidades cubanas.
Sus éxitos de investigación se asocian a la sistematización de los procesos que acompañan, e incluyen el estudio de experiencias de desarrollo comunitario en La Habana , y a escala municipal en Yaguajay, Mella, Contramaestre y Manatí, así como en lo referente al progreso de los macizos montañosos del país.
También ha conducido proyectos internacionales en apoyo a las localidades a partir de la promoción de acciones productivas, innovación y transferencia de tecnologías y ha incursionado en la integración con otros organismos e instituciones vinculadas a la temática del desarrollo municipal.
La Estrategia Municipal de Desarrollo es el producto estrella del Cedel y consiste en una metodología, una herramienta participativa, liderada por el gobierno local, que permite organizar y articular a actores y acciones en función de incentivar ese proceso, desde la planificación estratégica, en función del avance endógeno de los territorios y considerando las características operativas de la administración pública cubana.
Una Estrategia que se define según los potenciales endógenos y las prioridades del municipio, pero se concreta mediante programas y proyectos, además de comprometer al gobierno y actores locales a pensar de forma más integrada y territorial hasta lograr que ese proceder forme parte de la gestión cotidiana de la administración local y se evalúe y ajuste sistemáticamente.
El éxito implica la transformación de un pensamiento eminentemente operativo y enfocado a dar respuesta a las tareas asignadas por organismos superiores y a la solución de los problemas más apremiantes, por uno de carácter estratégico, más holístico y mejor articulado.
El acompañamiento a municipios cubanos en la elaboración de sus Estrategias de Desarrollo, ha sido el plato fuerte de la labor realizada por ese Centro que también apoya y asesora a los gobiernos locales en la implementación y monitoreo de las mismas, y en la exploración de formas posibles de integración con otros instrumentos de planificación.
Hasta la fecha el Cedel ha participado en la preparación y actualización de la estrategia de desarrollo en más de 20 municipios de la Mayor de las Antillas.
Proyectos de colaboración del Cedel
Entre las instituciones internacionales con las que el Cedel ha trabajado se encuentra la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional (ACDI) la cual financió durante cuatro años el Proyecto Bilateral de Desarrollo Local en los municipios santiagueros de Mella y Contramaestre, que resultó evaluado por sus resultados como uno de los tres más exitosos de los realizados en Cuba.
En esa misma dirección laboró con la ONG Alternatives de Canadá quien fuera su contraparte extranjera en el referido proyecto y con la que se despliegan pequeños proyectos de Desarrollo Local en los municipios de Jatibonico y Fomento en Sancti Spíritus y Manuel Tames en la provincia de Guantánamo.
Junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) participó en el Programa de Desarrollo Humano Local y en el denominado Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Local (BASAL), con el objetivo de apoyar la adaptación al cambio climático, cuyo resultado principal ha sido la reducción de las vulnerabilidades en el sector agrícola a nivel territorial.
En ese caso el Cedel ha intervenido con la asesoría en el diseño de estrategias municipales de desarrollo en tres municipios: Los Palacios en Pinar del Río), Güira de Melena en Artemisa y Jimaguayú en Camagüey.
Con la Ayuda Popular Noruega (APN) se implementó un proyecto de producción de flores y plantas ornamentales para el municipio espirituano de Yaguajay, con el cual se logró movilizar un importante potencial productivo en un sector de servicios acompañado de un proceso de capacitación.
Las relaciones con la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) han sido las más estables, duraderas e importantes, las cuales comenzaron con el financiamiento del Catálogo de tecnologías apropiadas para dotar a los gobiernos municipales de un instrumento que les permita acceder a las más ventajosas como solución de problemas locales (la primera versión con unas 80 tecnologías concluyó en diciembre de 2007 y se realizaron ediciones posteriores).








