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Semanario Económico y Financiero de Cuba

La vitalidad de un símbolo

La celebración de eventos constituye una vertiente de gran trascendencia para el Hotel Nacional de Cuba, instalación que ha sido sede de numerosos acontecimientos y ha recibido importantes personalidades en 2018

Han transcurrido 88 años desde aquel 30 de diciembre de 1930, cuando se inauguró el Hotel Nacional de Cuba. Nacía entonces un símbolo distintivo aún en esos tiempos del turismo cubano y del diverso y seductor entorno habanero.

Algunos consideran al hotel como único y se extasían mientras pasean por sus jardines y llegan hasta el extenso balcón con vista al Malecón. También cuando recorren sus múltiples sitios, portales y salones majestuosos en especial el de la fama que recuerda, mediante imágenes, los casi incontables personajes famosos hospedados en esta emblemática instalación.

Y aunque “este hotel ya no tiene el glamur, ni el lujo de cuando abrió, sí superó, aumentó y potenció su historia, su cultura y su cubanía”, afirmó a la prensa Antonio Martínez Rodríguez, director general, a propósito del nuevo aniversario. En su opinión la fortaleza de la instalación se define en estos aspectos desarrollados y consolidados durante años.

Estas características lo hacen más atractivo y estimulan el incremento del número de clientes que permitieron en 2018, alcanzar una ocupación  promedió 80 %, a pesar de que “nadamos contracorriente”, subrayó el Director. Explicó que el mercado principal en los últimos años ha sido el estadounidense, pero se suscitó una baja repentina a partir de las nuevas medidas restrictivas aplicadas por el Gobierno de Estados Unidos, que motivó una reducción de las llegadas desde ese país, aunque al cierre del año representó el 50 % de los huéspedes.

Según Martínez “tuvimos que reinventarnos y buscar nuevas fórmulas para no caer en una situación de deterioro económico y financiero y como resultado tuvimos más huéspedes que el año pasado, más de 200 000 turistas-día, que es 12 % de incremento”.

Para tal logro fue necesaria la readecuación de los precios y se logró cerrar 2018 con ingresos que sumaron cerca de 26 millones y alrededor de 17 millones de utilidad, ambos en divisa. “Estamos entre los hoteles más eficientes de Cuba”, afirmó.

Otro aspecto destacado fue la labor realizada por los trabajadores, en especial los de mantenimiento, para tener en explotación las 426 habitaciones y por eso  “no tuvimos ninguna fuera de orden”, señaló el Director, quien asegura que este aspecto es vital por su repercusión en la eficiencia.

Sobre todo porque más del 50 % de la ocupación del hotel depende de los clientes libre que lleguen directamente a carpeta y no de los grupos movidos por agencias. Acerca de los mercados Martínez refirió la heterogeneidad de los huéspedes, principalmente mexicanos, alemanes, ingleses, canadienses y colombianos.

La celebración de eventos constituye una vertiente de gran trascendencia para esta instalación que ha sido sede de numerosos acontecimientos y ha recibido importantes personalidades en 2018. En esta modalidad destacó el reciente Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, que atrae a numerosas personalidades del ámbito de la cultura.   

Otro suceso demostrativo del exitoso desempeño del hotel ha sido la obtención del premio World Travel Awards 2018, que lo reafirma como líder del sector en el país. Al respecto, el Director resaltó que para otorgar dicho estímulo se toman en cuenta criterios de los especialistas así como los resultados de una encuesta representativa realizada entre los clientes. Así esperan seguir trabajando para ganar el significativo trofeo también en 2019 luego de obtenerlo durante 14 años consecutivos. “Nosotros estamos muy orgullosos de esto”, precisó Martínez.

Constatar un patrimonio

La posibilidad de conocer un verdadero patrimonio constituye una de las referencias destacadas por los visitantes. Es que entre sus atributos, este hotel incluye una dotación de cañones pertenecientes a la llamada batería de Santa Clara, que defendieron a La Habana en la etapa colonial, en un momento determinado de la historia de la ciudad.

Por eso cuando La Habana Vieja y sus sistemas defensivo y de  fortificaciones merecieron la condición de Patrimonio de la Humanidad, otorgada por la Unesco, se incluyó la batería emplazada en esta instalación.

Tal característica inspira el cotidiano desempeño de quienes laboran en la entidad y al tiempo trabajan por garantizar el  bienestar de los huéspedes, les muestran las características de cubanía distintiva y resaltan los vínculos de los servicios con la cultura y la historia. “Por eso el hotel es Memoria del Mundo, Patrimonio de la Humanidad y Monumento Nacional, tres elementos que hacen posible que nosotros podamos en Cuba ser líder en la hotelería”, puntualizó el Director.

Explicó que se pudo demostrar a las autoridades correspondientes que todos los hechos de los cuales se hace referencia realmente sucedieron, lo cual constituye un gran mérito, que, unido a la arquitectura del hotel bien conservada, lo convierte en uno de los símbolos de La Habana, y como tal lucirá este año cuando la ciudad se prepara para el aniversario 500 de su fundación y esta instalación, según el Director, “tiene que estar a la altura de esa celebración y el hotel estará alumbrado y brillará”.