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Marina Hemingway: Seductora recreación junto al mar

Con capacidad para 414 yates, en cuatro canales de atraque, garantiza servicios durante las 24 horas del día

En un recodo del litoral oeste de La Habana, la Marina Hemingway atrapa un pedazo de mar en cuatro canales diseñados para el atraque de las embarcaciones que eligen este paraje alegórico a la inspiración marinera de la capital cubana.

De trascendencia internacional por ser escenario de eventos  de gran poder de convocatoria, esta instalación es administrada por Marlin, náutica y marinas, del Grupo Empresarial Extrahotelero Cubasol, del sector del turismo.

Sus atributos tienen como añadidos una infraestructura hotelera en el mismo entorno, que puede garantizar hospedajes a los viajeros, así como restaurantes, sitios recreativos y un centro de buceo.

Todo esto amplía su potencial para organizar programas combinados y complacer mejor los intereses de los clientes, según explicó Domingo Novo, director comercial, a representantes de agencias de viajes y a la prensa. 

Subrayó que la Marina tiene torneos institucionalizados, con buen posicionamiento en los diferentes mercados emisores, pero también es receptora de otros eventos organizados, en algunos casos por estadounidenses, en los cuales participan cantidades limitadas de embarcaciones.

Habitualmente, en los certámenes convocados por dicha instalación y otros con sede en esa, participan competidores provenientes de Estados Unidos, Canadá, México y Sudáfrica, y de naciones europeas como Francia, Italia y Reino Unido, además de Australia.

Abierta siempre las 24 horas del día, mantiene todos sus servicios operativos para los atraques y facilitar electricidad, agua, shipchandler (aprovisionar embarcaciones) y otras facilidades para los yatistas. Igualmente, dispone de un taller naval para reparaciones.

Creada a finales de la década de 1950, llamada entonces Marina Barlovento, adquirió el nombre de Residencial Turístico Marina Hemingway a partir de 1987 cuando fue administrada por el Grupo Cubanacán. Con dicho cambio se honra la memoria de Ernest Hemingway, quien residió en Cuba y se mantuvo vinculado a la vida en el mar y a la pesca de la aguja.

Según explicó Dargel Machado, especialista de Relaciones Públicas, los cuatro canales de la marina tienen como promedio 900 metros de largo, 30 de ancho y una profundidad de seis metros, “aunque son recomendados solo cuatro metros, porque el llenado de los canales juega con el estado de  la marea que garantiza navegación segura”, precisó.

Asimismo, refirió que el funcionamiento de la marina se ha estimado a partir de 45 pies de eslora para 414 yates. Tiene un calado de cuatro metros óptimos, puede manejar embarcaciones de hasta 195 pies, y los contactos pueden efectuarse a través de los canales de radio VHF 16 (internacional) y el 77, de la instalación.

Invitaciones recreativas

Los paseos por el litoral habanero en una embarcación con capacidad máxima para 10 personas durante tres horas, desde la Marina Hemingway hasta el Castillo del Morro, constituyen una propuesta recreativa muy atrayente para quienes desean disfrutar del paisaje citadino desde el mar. Esta propuesta garantiza tripulación experimentada, con capitán y marinero.

Por su parte, el programa denominado Seafari, combina varias actividades náuticas como paseo, snorkeling, pesca y baño de mar y tiene una duración de cinco horas.

Las ofertas de temporada de la  Marina Hemingway destacan la denominada  Pesca a fondo, en la cual durante cuatro horas se facilitan los avíos y carnada e incluye alquiler de yate para pescar en los cabezos y en el canto de la plataforma insular que bordea la capital.

Mientras, la posibilidad de realizar Pesca de altura es variada, pueden ser jornadas de tres, cinco o siete horas de duración. También garantiza alquiler de yate y tripulación experimentada, lo cual asegura también el disfrute de diferentes estilos a partir de cuatro líneas de pesca que permiten capturar variadas especies.

Según Dargel Machado son muy emocionantes los programas de buceo y señaló que actualmente en La Habana funcionan dos centros para esta práctica, uno en el hotel Copacabana y el otro denominado Centro de la Aguja, en la propia Marina Hemingway.  Al respecto señaló que cada uno tiene sus particularidades en cuanto a los sitios donde observar la flora y fauna marinas, barcos hundidos y corales.

Tal práctica es guiada por un instructor especializado y dispone de la embarcación con el equipamiento adecuado. Igualmente se imparten cursos de buceo de iniciación en playa y piscina, entre otros.

Refirió el especialista de Relaciones públicas que las excursiones a Cayo Jutías, en Pinar del Río, a partir de este año están a cargo de la Marina. Se trata de un espectacular paraje costero, con seis kilómetros de hermosas playas naturales, ubicado a unos kilómetros del Valle de Viñales.

En este sitio se ofrecen varias distracciones como pesca, buceo, alquiler de medios náuticos y de playa, excursiones náuticas, sobre todo a cayo Mégano y servicios de bar-restaurante.

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Acerca del calendario de eventos de la Marina se destacó el Torneo Internacional de Pesca del Wahoo, que tendrá lugar del seis al nueve próximos. También se presentó la convocatoria para la edición 68 del Torneo Internacional de la Pesca de la Aguja Ernest Hemingway, que trascurrirá del 21 al 26 de mayo de 2018.

La Marina Tarará anunció un programa recreativo muy similar, pero en un área que abarca desde el Morro de La Habana hasta el poblado de Santa Cruz del Norte, hacia el este de capital. Ramón Jiménez, director de la Sucursal Marina Tarará, explicó que se encuentran disponibles dos embarcaciones; Cuba y Marlin X, luego de reparaciones generales que le devolvieron el  estándar adecuado para la comercialización, con las condiciones y medios técnicos requeridos.

Adelantó detalles de nuevos productos en fase de preparación relacionados con la motonáutica, en una vertiente para la renta y otra para paseos hasta la barrera de coral del norte de Guanabo, así como la línea de restaurantes, bar y cafetería prevista en el centro del río, como parte del proceso de redimensionamiento del Residencial Tarará.