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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Múltiples atracciones ofrece el ecoturismo en Jardines del Rey

Se puede optar, entre otras, por cabalgatas, recorridos por senderos originarios, jeep safari, excursiones náuticas, observación de aves, pesca deportiva, kite surf y ciclismo

El ecoturismo es una de las modalidades recreativas de mayor demanda en los últimos tiempos en Cuba, no solo por los visitantes foráneos, sino también por los nacionales.

Los miles de turistas que disfrutan cada año del polo de recreo Jardines del Rey, en el litoral norte de la región central de Cuba, sienten atracción por las excursiones y aventuras a sitios naturales del territorio.

Mediante la Agencia Cubana de Viajes Ecotur, especializada en turismo de naturaleza, se puede optar por cabalgatas, recorridos por senderos originarios, jeep safari, excursiones náuticas, observación de aves, pesca deportiva, kite surf y ciclismo, entre otras.

La diversidad de paisajes, tanto dentro de los cayos Coco, Guillermo y Paredón Grande, como en las ciudades aledañas ofrece a los veraneantes un turismo sano al aire puro.

Los recorridos permiten explorar lagunas, bosques, fincas, ríos, dunas y áreas protegidas pertenecientes al Gran Humedal del Norte de Ciego de Ávila.

La Loma de Cunagua, las lagunas La Redonda y de la Leche, la finca San Pedro, el centro de cría de cocodrilos y la Sierra de Jatibonico, son algunos lugares que conforman el entorno.

Un lugar de preferencia es la Laguna de la Leche, el mayor embalse natural de la Isla, con un entorno apropiado para la distracción, deportes náuticos, pesca y caza.

Allí habitan unas 90 especies de vertebrados terrestres y más de 100 clases de aves, entre endémicas, migratorias, veraniegas e invernales y una abundante vegetación formada por mangle y bosques de ciénaga.

Otro sitio es la Laguna la Redonda, lago de unos cinco kilómetros cuadrados de superficie que resalta por sus canales interiores rodeados de una flora propia de la zona.

Paseos en lanchas por los canalizos son acogidos por los excursionistas para la observación de pájaros acuáticos en un ambiente muy natural y beneficioso para la salud.

Más alejada del litoral está la Sierra de Jatibonico, donde se localiza el poblado de Florencia, un panorama de valles y montañas en un medio rural propio de los campos cubanos.

Hasta ese punto se llega mediante un recorrido de ocho kilómetros por deslumbrantes paisajes y por la rivera del río Jatibonico del Norte, este con la peculiaridad de que su curso se adentra en una montaña.

En esa zona el turista intercambia con los campesinos, conoce el modo de vida de estos hombres, comparte actividades agrícolas y disfruta de un almuerzo criollo.

Al noreste de Ciego de Ávila está La Loma de Cunagua con abundante flora y fauna y sus dos senderos interpretativos: Los Tocororos y el Palmar de las Cotorras.

Esa área protegida del centro de la Isla sirve de refugio a aves silvestres como tocororo (ave nacional de Cuba), cartacuba, cotorras, cateyes, el zorzal real y los carpinteros verde y jabao.

Adentrándose en los cayos Coco y Guillermo se puede explorar varias sendas que conducen a una de las colonias de flamencos rosados más grande de la nación o deleitarse con dunas rodeadas de la vegetación autóctona.

El sitio La Güira, uno de los lugares más emblemático de la cayería, brinda la posibilidad de observar tres ecosistemas: bosques siempre verdes micrófilos, manglares y lagunas interiores, cada uno con su fauna asociada.

Allí se intercalan historia y naturaleza, pues se puede conocer las costumbres y la vida de los primeros pobladores de Cayo Coco -los carboneros- con sus tradiciones y bailes típicos.

También se consigue explorar senderos interpretativos para descubrir las riquezas y bellezas del entorno, que en ese punto son de alta sensibilidad ecológica, con muchas variedades de especies de la flora y la fauna.

Por los alrededores de Playa Pilar, en Cayo Guillermo, se localizan las dunas más altas del Caribe, con 15 metros, seguidas de las de la Loma del Puerto, en Cayo Coco, que alcanzan 12 metros de altura.

La región turística también invita a la práctica de deportes extremos como el kite surf y el parapente, y al parque de escalada Torre de Cristal, para aventurarse y desprender un poco de adrenalina.

La naturaleza sumergida constituye otro atractivo para quienes gustan del buceo y quieran contemplar las bellezas naturales de los fondos marinos, pues muy cerca de la zona se encuentra una de las barreras coralinas mayores del mundo.

Paseos en lancha con fondos de cristal y excursiones en catamarán hasta Cayo Media Luna, con posibilidades de practicar snorkeling, buceo y otros deportes náuticos, completan las ofertas para mantener al visitante en contacto directo con el entorno marino.

Jardines del Rey, ubicado en el litoral norte de Ciego de Ávila, a unos 500 kilómetros al este de La Habana, no solo tiene como principal modalidad el sol y la playa, sino que también se posiciona en el mercado con la peculiaridad del turismo de naturaleza por las bellezas que lo rodean.

Con más de 7 500 habitaciones en 16 hoteles, la zona de recreo tiene como mercado líder a Canadá, país seguido por el Reino Unido e Italia, y recibe anualmente unos 400 000 visitantes. (Prensa Latina)