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Ranchón del músico Los Compadres, nueva oferta de la EGREM

Es una nueva oferta recreativa de la EGREM en la que se puede disfrutar tanto la música cubana como el buen sazón de la comida criolla

El Ranchón del músico Los Compadres es una nueva oferta recreativa de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) en la ciudad de Santiago de Cuba, para disfrutar la música cubana y el buen sazón de la comida criolla.

Su nombre rinde honores a un mítico dúo de este terruño oriental, integrado por los hermanos Lorenzo y Reinaldo Hierrezuelo, este fallecido recientemente, y en cuyo repertorio sobresalió la conocida pieza “No quiero llanto”.

En su etapa inicial lo formaron Lorenzo y Francisco Repilado (Compay Segundo), como fue conocido este último internacionalmente años después, en alusión a la voz segunda que hizo en Los Compadres.

Como bien mereció la ocasión, la apertura del ranchón en diciembre último fue de lujo, con las descargas del coterráneo Eliades Ochoa, galardonado con un Grammy Latino, saludando así la propuesta cultural de la prestigiosa disquera.

Un entorno agradable rodea la instalación por el ambiente fresco, vegetación y su propia construcción de madera, muy cerca del sitio histórico Loma de San Juan, en la carretera de Siboney.

Sus servicios desde las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche, están amenizados con música grabada o en vivo, esta última los fines de semana, con agrupaciones como Aldo y su son, y Huellas del son.

Tiene capacidad para 94 personas en el salón principal de dos niveles. Dispone, además de una barra y salón de protocolo, de áreas recreadas con un mobiliario acorde a este tipo de inmuebles.

Con motivo de los 500 años de fundada la otrora villa de Santiago de Cuba, celebrados a lo largo del 2015, también abrieron sus puertas bajo la pupila de la EGREM el bar Bohemio, en la antigua Casa del Queso, en el Centro Histórico, y el Álbum Kafé, en el Complejo Cultural Ferreiro.

Similar espacio funciona en la Galería Oriente, frente al populoso parque Carlos Manuel de Céspedes.

Para la recreación y el ocio de los amantes de la música, tanto nacionales como extranjeros, la EGREM contaba antes con la Claqueta Bar, en el patio del cine Rialto, el Patio Los dos abuelos, frente a la Plaza de Marte, y la Casa de la Trova Pepe Sánchez, considerada -y por sobradas razones- un templo de la música en Cuba.

Otras ideas como un piano bar están en ejecución para reanimar con atractivas propuestas la vida cultural de añeja urbe oriental y donde la música cubana será el plato fuerte para disfrutarla a plenitud. (ACN)