Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Ranchón “La Rotonda”: el parador de todos los reyes

Ubicada en una suave colina de la circunvalación sur, en el paso obligado desde y hacia el Oriente cubano, esta unidad perteneciente al Grupo Extrahotelero Palmares, es Vanguardia Nacional del Sindicato de Trabajadores del Turismo, por sus significativos aportes de su propina a la salud pública

Es difícil sustraerse a la tentación de llegar. Tomar una taza de café humeante y aromático acabado de colar; o una cerveza fría, según las preferencias. Degustar los sabores de la comida criolla, o un saladito para entonar el paladar, y proseguir viaje. Eso y mucho más es El Ranchón “La Rotonda”.

Algunos atribuyen tal popularidad a su ubicación geográfica en lo alto de una suave colina, en la circunvalación sur, en el paso obligado desde y hacia el Oriente cubano; otros, al aspecto desenfadado que le aporta su techo de guano, el típico taburete de nuestros campos y las barandas de soga y madera, junto a dos gigantezcas banderas que baten suavemente al viento. Pero para su administrador, Alexis Góngora Espinosa, “la primera fortaleza de nuestro colectivo de 21 trabajadores es la profesionalidad, garantía de la calidad en el servicio. Todos acabamos de pasar la escuela de Formatur y recibimos lecciones de comunicación social, idioma inglés, historia local, normas de cortesía, ética y cocina.

“Por eso- expresa orgulloso- llevamos dos años consecutivos obteniendo la condición de Vanguardia Nacional del Sindicato de los Trabajadores del Turismo, además de ser la instalación que más aporta, de la propina que nos obsequian los clientes por la atención que le dispensamos, para el tratamiento de los enfermos de cáncer.

“El trabajador que más contribuye a este humano gesto es nuestro compañero de 36 años, Félix Espinosa Álvarez, quien se desempeña como cajero-cantinero. Además, tenemos un Jefe de Brigada, dependiente gastronómico, elaboradores de alimentos, cocineros y personal de limpieza.

PARA TODOS LOS GUSTOS

“La Rotonda” tiene 22 mesas con 72 plazas, desde donde se divisa el entorno natural que la circunda. El plato de la casa es el Bistec Ranchón, de 261 gramos, elaborado a base de carne de cerdo condimentada con cebolla y ajo, y cocinada a la plancha. La guarnición preferida es la papa frita, pero igual se oferta congrí y arroz blanco. La decoración es con pimiento, tomate, pepino o lechuga.

La bebida de elección son las cervezas fuertes y claras de la marca Bucanero y Cristal, presentadas en lata y botella, además de la Beks y la Heineken. Son muy demandados, los vinos blancos y tintos, licores reconocidos como el Malibú de Coco, y los rones de la familia Havana Club, incluyendo los que importa esta empresa: Chivas Regal y Jameson.

“El ron Santiago, 11 años, es lo máximo- asegura el administrador. Se vende mucho por su imagen y su calidad. Los turistas lo compran para llevar porque tiene un embalaje muy seguro. A modo de saladito ofrecemos entremés de jamón, chorizo, salchicha y otros embutidos, con queso y aceitunas. Elaboramos otros platos de la comida criolla a base de pollo, res, pescados y mariscos”.

MÁS CUBANO; MÁS UNIVERSAL

Sin cerrar las puertas a su vasta clientela, “La Rotonda” se apresta a realizar una ampliación y embellecimiento de todas sus áreas. Alexis explicó a Opciones que “estamos haciendo un ranchón aledaño con 24 capacidades más, con el cual se elevarían a 96, a lo que se suman otras diez que tendrá el nuevo reservado. Aquel será menos abierto, en interés de ofrecer una atención diferenciada, en un ambiente más íntimo.

“La inversión contempla la reparación capital de la cocina y la instalación de baños de lujo para los usuarios; la barra enchapada en madera cambiará su estructura actual con la intención de brindar un servicio más eficiente; ya cambiamos la cubierta de la escalera y se trabajará en las áreas verdes y en la ambientación exterior, a fin de lograr una imagen más atractiva- argumenta optimista.

“Dentro del programa de animación quiero significar el “Sábado campesino”. Ese día todos los trabajadores nos vestimos con guayabera y sombrero de yarey, a la usanza de nuestros guajiros en sus días de fiesta y jolgorio. Asamos un puerco en púa y colamos café Serrano en colador de tela, previamente pilado en el pilón que tenemos aquí. Se endulza con miel de abeja, como lo hacían los mambises.

“El guateque es animado por una agrupación de pequeño formato, un quinteto, que cultiva la música tradicional cubana, y en ocasiones por un grupo de danza típica de la Casa de la Cultura. Las melodías grabadas que alternan son también del cancionero nacional”- concluyó.

Mientras recibe tantos agasajos, el visitante puede comprar souvenires para llevar en sendos puntos de ventas del Fondo de Bienes Culturales de Las Tunas, y de la Casa de las Américas: artesanías, locales y Latinoamericanas, bolsos, bufandas, collares, libros y discos.

Sencillamente, una estancia para no olvidar.