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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Timor-Leste: 15 años de progreso e independencia

La nación asiática más joven ha experimentado en los últimos años una notable prosperidad y estabilidad económica

El 20 de mayo de 2002, la República Democrática de Timor-Leste restauró su independencia tras 24 años de brutal e inhumana ocupación indonesia.

En el año 2003 las Naciones Unidas consideraron el país entre los 20 más pobres del mundo, mientras organizaciones internacionales reportaron que 98 % de la infraestructura fue destruida por las fuerzas indonesias durante la retirada.

Sin embargo, en el aniversario 15 de su independencia, la nación asiática más joven tiene buenas razones para estar orgullosa y optimista respecto al futuro, y también cautelosa por algunos desafíos que deberá enfrentar en lo adelante.

Favorecida por los ingresos del petróleo y el gas, Timor-Leste ha experimentado en los últimos años una notable prosperidad y estabilidad económica. Ya en 2015 el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas mostró que no se encontraba entre los 60 países más pobres del mundo y había superado a varias naciones asiáticas.

Cuando obtuvo su independencia tenía menos de 30 doctores en medicina. En diciembre de 2016 había en el país 1 037 médicos nativos, principalmente formados en Escuelas de Medicina de renombre mundial como la cubana, además de Australia, Nueva Zelanda, Portugal, Indonesia y China. Hoy cuenta con una proporción de un médico por 1 100 habitantes, más alta que en muchos países del Sudeste Asiático excepto Singapur. En términos del Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas está por encima de Laos, Cambodia y Myanmar.

 Timor-Leste no ha olvidado a aquellos países que lo ayudaron en los tiempos más difíciles. Ha prestado ayuda por un valor de 20 000 000 de dólares a Guinea Bissau y asistencia financiera a Sao Tomé y Príncipe y a la República Democrática del Congo: comparte con Cuba el mismo espíritu internacionalista.

Pero la joven nación se enfrenta a un desafío importante: su gran dependencia del petróleo y el gas. Se estima que el 77 % del PIB  proviene de ese sector. La actual caída del precio del crudo ha hecho de la diversificación económica una prioridad superior para el Gobierno.

En tal sentido, la Mayor de las Antillas puede ser un socio ideal para el país asiático en su intento por vencer su dependencia del hidrocarburo así como para desarrollar el turismo, las pequeñas industrias y la agricultura que constituyen los sectores más factibles para contribuir a su diversificación. Aunque Timor-Leste tiene algunos recursos financieros, todavía enfrenta retos en términos de carencia de recursos humanos, a diferencia con la Mayor de las Antillas que  posee una inmensa reserva de recursos humanos. En correspondencia con tal realidad, unos 50 000 expertos cubanos trabajan en 60 países en campos como la medicina, la agricultura y el arte.

Debido al bloqueo que desde hace más de 50 años Estados Unidos mantiene contra Cuba,  la nación antillana tiene algunas  dificultades en la obtención de capital. Por lo tanto, una relación entre los excelentes recursos humanos de esta y los recursos materiales timorenses puede producir enormes beneficios para ambas partes.

En 2016 la Isla del Caribe recibió más de 4 000 000 de turistas, un notable incremento comparado con los 2 000 000 de visitantes recibidos en 2010 y como el turismo es una de las áreas priorizadas por el Gobierno timorense, hay algunas lecciones útiles que el país podría aprender de la experiencia cubana.

La pequeña industria es otra área donde la cooperación puede ayudar. En 2014, un acuerdo entre Timor-Leste y Cuba sentó las bases para la construcción de una fábrica de yogur por la Empresa Labiofam.SA en Timor, de tal modo que el establecimiento de una fábrica de medicamentos donde se unan el capital timorense y la experiencia cubana pudiera ser considerado, pues la Isla tiene una industria farmacéutica muy avanzada que exporta a varios países europeos y Canadá. De materializarse esa idea, tal empresa serviría al mercado local y regional.

La isla del Caribe ha ayudado a Timor-Leste a superar enfermedades y a construir un sector de la salud pública libre y competente. El potencial para una relación mutuamente beneficiosa es inmenso.

 * Loro Horta es embajador de la República Democrática de Timor-Leste en la República de Cuba. Académico y diplomático ha publicado numerosos artículos en  varios países y ha ganado varios premios por sus investigaciones.