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Semanario Económico y Financiero de Cuba

América Latina logró la meta contra el hambre

Según la FAO, la región se ha convertido en un referente mundial en la lucha contra el hambre al cumplir anticipadamente la meta

América Latina y el Caribe lograron cumplir anticipadamente la meta de reducir el hambre entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, difundió la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un comunicado en el cual resalta que a la par que se redujo a menos de la mitad la proporción de personas subalimentadas desde 1990, la pobreza y la pobreza extrema también han ido disminuyendo en la región.

Tras la publicación del Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional perteneciente a 2014, el Director General de la FAO José Graziano da Silva expresó que "erradicar tanto el hambre como la malnutrición es un compromiso que exige el esfuerzo concertado de todos, incluyendo los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado, la academia, productores y los parlamentarios".

La "meta alcanzada por América Latina y el Caribe no es producto del azar ni del mero desarrollo económico, sino que han nacido de una decisión expresa de asumir la lucha contra el hambre como un compromiso político al más alto nivel", agregó.

Según el Panorama 2014, el hambre en la región bajó de 68,5 millones de personas a 37 millones en poco más de 20 años y la mayor reducción se ha dado en América del Sur: de 60,3 millones en 1990-92 a 29,5 en la actualidad, mientras que en el Caribe la disminución ha sido menor: de 8,1 millones de personas a 7,5 millones.

El documento cataloga a la región como pionera en su propuesta de disminuir el hambre antes del año 2025, adhiriendo a este propósito mecanismos de integración que han ratificado y promovido este proyecto en los foros regionales, con responsabilidad y visibilidad sobre el tema.

Se destacan en este esfuerzo la Declaración de Santiago, de la Comunidad de Estados Lationoamericanos y Caribeños (Celac), en enero de 2013  y refrendada en enero de 2014 en su segunda cumbre en La Habana, que dieron origen al Plan de Acción de Políticas Públicas en Materia Social.

Al mismo tiempo, las cumbres de La Alianza Bolivariana para los Pueblos de América. Tratado de Cimercio de los Pueblos (ALBA-TCP) y Petrocaribe, en diciembre de 2013, adoptaron el Plan de Acción Hugo Chávez Frías para la erradicación del hambre y la pobreza que muestra notables resultados.

También, señala la FAO, sobresalen otras instancias subregionales -Unasur, Sica, Caricom y Mercosur- que trabajan sistemáticamente en torno a planes de acción y estrategias para abordar la seguridad alimentaria y nutricional desde perspectivas supranacionales.

Dichos organismos recogen realidades comunes de los países representados y contextualizan los problemas de hambre y pobreza, sus relaciones causales y el diseño de estrategias acordes a cada situación.

Estado de la seguridad alimentaria

Los expertos aseguran que América latina y el Caribe cuentan con los alimentos suficientes para cubrir las necesidades calóricas de toda su población, tanto como región en su conjunto como en cada país que la integra.

Los datos de crecimiento económico en materia agroindustrial denotan que la zona se ha transformado en exportadora neta de alimentos.

Sin embargo, cada país cuenta con realidades distintas y los caribeños continúan importando la mayoría de los alimentos para el consumo.

La FAO asegura que escenarios como este representan gran oportunidad para el desarrollo del comercio intraregional, el cual muestra incrementos constantes, pero donde todavía hay espacio para crecer.

Si bien se ha dado un paso agigantado, aún 37 millones de personas sufren hambre y 23 % de la población adulta padece sobrepeso.

Lo anterior se debe a que cada nación presenta características específicas en cuanto a producción y comercialización y depende, para el conjunto de su estructura económica, del binomio exportación-importación.

Por ejemplo, en cuanto al comercio agroalimentario, los países del Cono Sur se ubican entre los primeros exportadores de América Latina y el Caribe; Brasil exporta 38,4 % de los productos agrícolas de la región, Argentina es el segundo mayor exportador con 18,5 %, y México se ubica tercero con 10,9 % de los envíos agroalimentarios.

Por el contrario, pese a ser los principales exportadores, México (28,9 %), Brasil (13,6 %) y Venezuela (10,8 %) son los tres países que realizan las mayores cantidades de adquisiciones comestibles.

Las importaciones intraregionales estuvieron cerca de los 36 000 millones de dólares, representando para 2013 el 39,9 % de las importaciones de la región y el 16,2 % de las exportaciones, lo que da a entender que la región sigue siendo un socio comercial de relevancia en esta materia.

Por otro lado, fuera del área, Estados Unidos se mantiene como uno de los principales socios: es el destino del 18,2 % de las exportaciones y el abastecedor del 36,5 % de las importaciones que realiza anualmente América Latina y el Caribe.

Se consolidan como socios importantes la Unión Europea (16,7 % de las exportaciones y 6 % de las importaciones) y China con el 13 % de las exportaciones mientras gana espacio como importante socio con grandes proyecciones de crecimiento para el futuro inmediato.

Las acciones post 2015 están centradas en continuar disminuyendo los niveles de pobreza, pobreza extrema y hambre y entre las políticas más importantes que se avizoran para el fomento de la producción, está garantizar el acceso a los insumos productivos y desarrollar iniciativas financieras para apoyar la producción agrícola.

El año 2014 comenzó para el área con buenas perspectivas económicas si se tiene en cuenta que en los últimos cuatro años la economía regional ha crecido 3 % como promedio, superando el promedio global en cada uno de los períodos.

Pero los analistas indican que la extensa sequía en Estados Unidos, el conflicto político en Ucrania y las turbulencias en los mercados financieros provocaron en 2014 una disminución en el ritmo de expansión de la economía mundial, causando incertidumbre tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo.

La economía regional en este 2014 solo se expandió en 1,9 %, menos de la proyección original que estimó el Banco Mundial. Ello supuso menores ingresos y menor poder de compra para los habitantes y redujo el consumo de los hogares, así como la planificación económica familiar.

Fortalecer la agricultura familiar

El informe de la FAO señala que para continuar logrando la reducción del hambre y la pobreza, fortalecer el concepto de agricultura familiar resulta clave para la región.

Las estadísticas denotan que esta forma agrícola fue la responsable, en 2014, del 81,3 % de las explotaciones agrícolas en toda el área, creó más del 50 % del empleo agropecuario y solo en Centroamérica más del 70 % de la producción alimentaria correspondió a esta actividad.

Si bien la agricultura familiar responde a las características propias de cada país, actualmente enfrenta numerosos desafíos que limitan su pleno desenvolvimiento; como los recursos productivos limitados para aquellos productores con situación socio-económica vulnerable.

Según el Panorama, para consolidar los avances observados durante los últimos años, los países de América Latina y el Caribe deberán afianzar la integración regional y la cooperación Sur-Sur, mejorar los sistemas de monitoreo y evaluación de las políticas públicas y continuar la integración de la seguridad alimentaria y nutricional.