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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cifran esperanzas en acuerdo entre China y Estados Unidos

Las firmas de análisis reconocen que en caso de que las negociaciones entre EE.UU. y China llegaran a buen puerto las mayores beneficiadas serían las empresas chinas

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca colocó al proteccionismo económico entre los primeros conflictos internacionales y nubarrones señalizados por las firmas de análisis. Las relaciones comerciales con México, Canadá, China y la Unión Europea se pusieron en cuestión de una u otra forma y los mercados empezaron a poner en precio el impacto de la política del America first del magnate.

Algo más de un año ha pasado ya desde los primeros tantanes en forma de aranceles entre Estados Unidos y China. Las dos mayores potencias económicas del mundo se enzarzaron en una batalla de tasas a las exportaciones que arrancó con el acero y el aluminio y que se agravó en el verano de 2018.

En junio del año pasado el conflicto escaló un peldaño más y Trump optó por bajarse del comunicado final de la cumbre del G7 en Quebec, amenazando con convertir el conflicto en una crisis diplomática de mayores dimensiones.

Más allá de los aranceles cruzados anunciados entre Washington y Pekín, que hoy por hoy siguen negociándose sin una fecha clara de acuerdo a la vista, la amenaza de Trump a ciertos productos europeos, especialmente a los vehículos, se cobró no pocas víctimas en forma de profit warning.

Las Bolsas de Estados Unidos lograron escapar a los empaques de la guerra comercial y se han visto favorecidas por los últimos estertores de la rebaja fiscal de Trump y la ralentización de la normalización monetaria de la Reserva Federal.

Las firmas de análisis reconocen que en caso de que las negociaciones entre EE. UU. y China llegaran a buen puerto las mayores beneficiadas serían las empresas chinas, mitigando así la ralentización de la economía interna del país.

Inversores y analistas afrontaron la sesión del viernes último en Europa con todas las miradas puestas en el inicio de una nueva ronda de negociaciones entre funcionarios estadounidenses y chinos, tras la jornada festiva que se vivió el primero de mayo, en los principales países del Viejo Continente  donde solo la bolsa de Londres permaneció abierta. En el cierre semanal esperaban aprovechar para alejarse de los soportes a los que se han acercado en las últimas sesiones.

Los selectivos de referencia en Europa han registrado un bagaje ligeramente negativo desde el lunes y se encuentran a menos de un 0,5 % de los niveles que no deben ceder si no quieren poner en jaque las posibilidades de seguir desarrollando mayores alzas que les lleven a marcar nuevos máximos no vistos desde 2017.

 Se trata de que no se incitar al fantasma de un “agotamiento alcista” que en Estados Unidos (EE.UU.) ha empezado a mostrar sus primeras evidencias, pues los descensos en Wall Street abrieron la puerta a una consolidación más amplia en bolsa. Este trimestre, la temporada de resultados en EE.UU. no está sirviendo para alimentar el apetito inversor de los alcistas en la mayor plaza bursátil que buscaba terminar la semana en verde. La bolsa de Nueva York cotizó la sesión del viernes 3 con subidas moderadas en sus tres principales índices.

En consecuencia, el S&P 500 y el Nasdaq Composite se acercan a sus máximos históricos y, junto con el Dow Jones, recuperaron parte del terreno perdido la víspera después de que se conociera  el dato de empleo de abril de Estados Unidos, que ha resultado ser mejor de lo esperado

Las expectativas en torno a dichas conversaciones se centraron en que sirvan para tratar de poner fin a la guerra comercial entre las dos principales potencias económicas del mundo. El mercado, por su parte, buscó una excusa para seguir avanzando hacia los primeros objetivos fijados a menos de un 5 % de distancia de su actual zona de cotización.

En los Estados Unidos (EE.UU.) los principales indicadores bursátiles volvieron a terminar la jornada en negativo. Tras registrar nuevos máximos históricos en las últimas semanas, en el caso del S&P 500 y el Nasdaq 100, los índices retroceden, con el Dow Jones casi cediendo los 26 300 puntos, el soporte más inmediato que había conquistado días atrás.

Por su parte, en el Lejano Oriente las principales bolsas de valores de la región Asia-Pacífico cerraron la semana a la baja, siguiendo la caída de Wall Street-0,46 % y el índice Nikkei llegó a 22 258,73 equivalente a 0,22 %. Asimismo, el precio del barril de petróleo de calidad Brent, referencia para el Viejo Continente, se situaba en un precio de 70 dólares, mientras que el Texas se colocaba en los 61 dólares. Por último, la cotización del euro frente al dólar se colocaba en 1,1158 billetes verdes.

El miércoles primero de mayo los cinco principales índices del Viejo Continente abrieron en negativo, también afectados por la guerra comercial entre las potencias mundiales y con las miradas puestas en la Cumbre de la Organización del Atlántico Norte (OTAN). El DAX de Alemania caía 1,06 %, mientras que la bolsa de Londres cedía 1,4 % y el parqué parisino perdía 1,05 %.

Las bolsas asiáticas cayeron a consecuencia de los nuevos aranceles anunciados la noche anterior por Estados Unidos contra importaciones chinas por valor de 200 000 millones de dólares, que agudizan la guerra comercial iniciada la semana antepasada. El descenso en la bolsa de Nueva York, luego de tres horas de negociaciones, se mostraba menos pronunciado.

El índice Nikkei, que llevaba una racha de tres jornadas de ganancias, llegó a perder casi un 2 % durante la primera mitad de la negociación después de que los accionistas reaccionaran con pánico a la medida anunciada el martes precedente. Tokio se ha visto fuertemente sacudida en las últimas semanas por cada episodio de la guerra comercial abierta entre EE.UU. y China, sus dos mayores socios comerciales.

En Nueva York, Wall Street abrió el martes último en zona mixta y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subía un leve 0,09 %, el selectivo S&P 500 retrocedía un 0,16 % y el índice compuesto del mercado Nasdaq descendía un 0,47 %.

Los índices más significativos del viejo Continente también cotizaban en rojo. El Cac 40 de París cedía un 0,37 %; seguido por el FTSE 100 de Londres, que cayó un 0,22 %,  y el Dax 30 de Fráncfort, que se desinfló un 0,06 %. Por su parte, el Nikkei, principal selectivo de la Bolsa de Tokio, cerró con una caída del 1,19 %.

El precio del barril de Brent cotizó ese día a 72 dólares y el de West Texas, de referencia en Estados Unido, se pagó a 64 dólares, mientras que el barril de petróleo de tipo Brent se revalorizó hasta los 71,73 dólares.. En el mercado de divisas el euro se intercambiaba a 1,12 dólares, en tanto el oro también remontaba ligeramente hasta situarse en 1,284 dólares la onza.

El Nikkei 225 japonés cedió, por su parte, un 3,1 % desde los mismos niveles, tras sufrirse el lunes anterior la mayor caída de la producción industrial en Japón en cerca de cinco años.

Wall Street comenzó la semana en zona mixta, casi plano, y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, se dejaba un leve 0,02 %, a la espera de noticias de la Reserva Federal (Fed).

El dato del PIB de EE.UU. se recibió sin grandes sobresaltos en los mercados de divisas. La reacción del euro se aplazó, y la divisa comunitaria se mantuvo al borde de sus mínimos desde mayo de 2017, en el nivel de los 1,11 dólares. La libra, por su parte, repitió al filo de los 1,29 dólares, nivel con el que cerró la semana antepasada, sin apenas cambios después de las elecciones generales en España.

La semana comenzó con un freno en la escalada del petróleo. El barril de Brent amplió su corrección hasta los 71 dólares, muy lejos de los más de 75 dólares que alcanzó la semana antepasada cuando tocó máximos de seis meses.

Donald Trump ha exigido a los integrantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que eleven sus cuotas de producción para evitar un eventual desabastecimiento. El barril tipo West Texas, de referencia en EE.UU., bajó por momentos de los 63 dólares.

Las bolsas europeas cotizaron con suaves avances, en una sesión en la que, más allá de las novedades políticas en España, escasearon las referencias macroeconómicas y monetarias. (Fuentes: Finanzas.com, Reuters, CincoDias y elEconomista.es)