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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Agricultura en ambiente controlado, solución a cambio climático

Este nuevo modelo de negocio en la producción de alimentos utiliza ambientes cerrados y alta tecnología y permite a los productores planificar los cultivos alterando a su gusto diferentes elementos

La agricultura en ambiente controlado, una técnica de producción agrícola que garantiza la productividad de un cultivo es la única solución para enfrentar los efectos del cambio climático en América Latina, dijeron varios expertos en un congreso celebrado en Panamá.

“No importa si llueve, si hay sequía o si hay un huracán porque dentro de estas fincas nosotros producimos los 365 días al año“, explicó David Proenza, presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Agricultura en Ambiente Controlado (FDCEA, por sus siglas en inglés).

Este nuevo modelo de negocio en la producción de alimentos, que nació en Japón hace un par de décadas, utiliza ambientes cerrados y alta tecnología, y permite a los productores planificar los cultivos alterando a su gusto elementos como la luz, humedad, concentración de dióxido de carbono o flujo del aire.

En la agricultura tradicional las pérdidas oscilan entre 30 % y 40 %, mientras que con esta técnica son casi nulas porque se combate tanto el cambio climático como las plagas.

Si se siembran 1 000 semillas en campo abierto es posible que no coseche ni la mitad, aunque tenga condiciones meteorológicas favorables. En la agricultura de ambiente controlado se cosecharán las misma cantidad de plantas, independientemente de cualquier  imprevisto.

Este método de producción permite también minimizar el impacto ambiental, ya que no se usan fertilizantes químicos ni pesticidas, y garantizar la seguridad alimentaria de la población, que en 2050 alcanzará los 10 000 millones de personas, según las estimaciones de Naciones Unidas.

El concepto de agricultura controlada, que se puede llevar a cabo tanto en suelo urbano como rural, abarca distintas vertientes como las fincas verticales, las granjas y huertos urbanos y los cultivos hidropónicos.

En Japón, la agricultura controlada representa el 1 % de la producción total, mientras que en Latinoamérica es un modelo de negocio que apenas acaba de empezar. La inversión inicial de este modelo productivo es alta porque se usa tecnología punta, pero el retorno de inversión es mucho más rápido y los costes de producción pueden disminuir hasta en un 25 %, según los expertos. (EFE)