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Semanario Económico y Financiero de Cuba

¿Rescate público más millonario de la historia?

El cuarto banco español en solidez, Bankia, solicitó el pasado viernes al gobierno conservador de Mariano Rajoy otro “salvavidas” de 19 000 millones de euros, un”sablazo” sin precedentes en la historia de la nación ibérica, frente a la complicada situación –mucho peor de lo prevista- de sus cuentas, prácticamente desnudas ante los activos inmobiliarios tóxicos. O como lo calificara un diario catalán: “Un récord para el sistema financiero español”…

De acuerdo con las matemáticas y de viabilizarse lo anterior, las “ayudas” para devolver el prestigio y la “solidez” a dicha entidad alcanzarían 23 500 millones de euros, luego del primer socorro público de 4 465 millones de euros, otorgado el 9 de mayo en aras de convertir en acciones un crédito del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), maniobra que finalmente condujo a la nacionalización parcial del banco.

En medio de ese clima la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) comunicó también el viernes que suspendía de forma temporal la negociación de la entidad en bolsa a petición de su propia directiva hasta que no se concrete el plan de saneamiento.  De acuerdo con analistas, Bankia tiene unos 40 000 millones de activos en “dificultades”, dicho eufemísticamente.   

Recordemos que a mediados de 2011, las acciones de Bankia figuraban en la Bolsa de Madrid, y su entonces presidente, Rodrigo Rato, proclamaba a los cuatro vientos que era "un punto de referencia para el sector bancario español". Sin embargo, apenas un año más tarde, quien antes fungiera como ministro de Economía española y director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), tuvo que dimitir, la cotización del título se derrumbó 40 % de su precio de salida de 3,75 euros y, con el rescate del Estado, está en vías de pasar totalmente al dominio público.

Nacimiento y caída de Bankia

Esta entidad surgió en 2010 como consecuencia del proceso de reestructuración del sistema financiero promovido por el Banco de España. De esta manera se unieron siete instituciones: Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia, sumando entonces alrededor de 10 millones de clientes, activos totales por encima de 342 000 millones de euros y un valor patrimonial de unos 15 000 millones.

Después de crispadas jornadas en las que, primero, Rodrigo Rato renunció, y después se anunció la necesidad de la intervención gubernamental para sanear la contabilidad, sus acciones cayeron en picada ante la incertidumbre del monto total de ayudas públicas requeridas.

Bankia no ha escapado a la herencia de los créditos inmobiliarios que han afectado a otras entidades españolas. En su último Informe sobre la Estabilidad Financiera, el Banco de España señalaba que la banca íbera poseía créditos inmobiliarios y de la construcción "problemáticos" (sin duda otro eufemismo) por valor de 234 000 millones de euros, equivalentes a más de 17 % del Producto Interno Bruto español.

En este contexto, el profesor de economía de la Universidad de Granada, Santiago Carbó, comentaba al día siguiente del olímpico “sablazo” que “seguramente Bankia es el más expuesto de los grandes bancos de España a los préstamos del boom inmobiliario. Los otros grandes bancos no están tan expuestos como este", y de inmediato explicó:

"Esos créditos son la herencia envenenada de un boom constructor e inmobiliario por el que se edificaron cinco millones de casas nuevas entre 1997 y 2007, el doble del aumento de hogares en España en ese período. Es un típico derivado del nombrado boom del ladrillo”.

Sin embargo, el catedrático reconoció que “aunque los otros grandes bancos españoles, como el Santander o el BBVA, no están tan expuestos a los préstamos inmobiliarios, una quiebra de Bankia no solo afectaría a todo el sistema financiero español sino al crecimiento económico y la creación de empleo”.

Incluso hay indicios de que si el valor de las acciones de Bankia se hunde absolutamente a causa del rescate, los ahorristas podrían atemorizarse y extraer a botasillas sus  depósitos, haciendo más frágil aún su débil entramado. Y argumenta Carbó: “Los mercados están tensos y temerosos sobre la situación en España y sobre todo quieren saber de dónde sacará dinero el gobierno para ayudarles”.

Pero hay un detalle que obvió el profesor granadino. Desde hace meses el gobierno conservador presidido por Mariano Rajoy está pagando los altos intereses por la deuda española y la caída del precio de las acciones de entidades como Bankia.

Ante tal realidad, algunos economistas coinciden en que el tablado ibérico se parece cada vez más al irlandés, que al final de una fuerte crisis por un trance parecido, tuvo que recurrir a los fondos de rescate europeos.

Y se cuestionan estos analistas: "La incógnita a despejar ahora en España, e incluso por parte del euro grupo es si el país ha devenido versión gigante de Irlanda, que nacionalizó sus bancos para tapar su agujero financiero con dinero de los contribuyentes, y si este drástico recurso tendrá el mismo efecto para salvar a los bancos del país”.