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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Desempleo asola a la zona euro

Conformada por 17 países vinculados a una moneda única, la Eurozona cerró marzo con una tasa récord de desempleo de 10,9 % de la población activa, a la vez que la Unión Europea reanudaba hoy los esfuerzos a favor de una coraza financiera para la banca, en previsión de situaciones similares a la actual crisis de la deuda soberana que afecta a la región

En tan negativo certamen la “medalla de oro” correspondió a España, con un índice de paro de 24,1 %, tras un avance de tres décimas en comparación con el resultado de febrero, lo que indica que alrededor de cinco millones de su población activa está con las manos en los bolsillos.

La presea plateada correspondió a la sufrida Grecia, 21,7 %, seguida de Portugal, a quien no le pudieron arrebatar el “bronce” al computar 15,3 % de parados. En cuanto a categorías, el desempleo juvenil llegó a 22,1 % en dicha región, con una abrumadora tasa de 50,9 % para España y de 51,2 % para Grecia. Por último, las estadísticas aportadas por Eurostat indican que en el periodo analizado la cifra de desocupados llegó a 17,3 millones de personas, para un incremento de 193 000 respecto al mes precedente, sobresaliendo las mujeres con 11,2 % mientras los varones registraban 10,8 %.

No hay que ser especialista para reconocer que la vieja Europa padece de una debilidad crónica del mercado laboral, al que se añaden los reiterados tropiezos de varias economías de la Eurozona, actualmente en franca picada, verbigracia recesión. Ante tales truenos al Banco Central Europeo no le quedó otra opción que inyectarles liquidez por un valor cercano al millón de millones de euros, en aras de incrementar la disponibilidad de recursos para enfrentar la crisis de sus respectivas deudas soberana.

En busca de una coraza eficaz

Sin duda, ese es uno de los preceptos bajos los cuales los ministros de Economía de la Unión Europea (UE), integrados en su Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (ECOFIN), discuten este miércoles en Bruselas de forma extraordinaria aspectos relacionados con los nuevos requisitos de capital para los bancos.

De acuerdo con analistas, los requerimientos se evalúan en el marco del acuerdo internacional sobre solvencia bancaria Basilea III, dirigido a garantizar adecuados niveles de liquidez, cuyas regulaciones establecen las condiciones para que las instituciones financieras dispongan de fondos suficientes, tanto a corto como a largo plazos.

Las normativas de este programa deben comenzar a aplicarse por etapas a partir del próximo año, en un proceso que se extenderá hasta 2019. Entre los aspectos clave contenidos en las propuestas está la exigencia al sector de contar al menos con un mínimo de capital ordinario de 4,5 % de los activos ponderados por riesgo e introducir una reserva de 2,5 % de los activos para todos los bancos de la UE. Paralelo a ello figura la propuesta de otorgar facultades a los gobiernos para imponer un requisito adicional de capital de hasta 3 % sin llevar el tema a consulta en el marco del ECOFIN.

Todo lo anterior responde a que los paquetes de asistencia financiera aprobados con anterioridad en respaldo a países de la moneda única -Grecia y Portugal, por solo citar los más representativos-, dispararon la alarma ante la necesidad imperiosa de poseer fondos capaces de enfrentar situaciones de emergencia, sin acudir a instituciones multilaterales.