A mal tiempo, buena capa
La Empresa de Tabaco Torcido de Pinar del Río prevé producir unos 5 500 000 puros este año, de los cuales la mayoría serán destinados a la exportación. Las adversas condiciones del tiempo obligan a los vegueros a redoblar -y hasta triplicar- los esfuerzos
Las marcas de habanos Romeo y Julieta, Vegas Robaina, Hoyo de Monterrey, entre otras, constituyen algunas de las producciones del año en curso de la Empresa de Tabaco Torcido de la occidental provincia de Pinar del Río, localizada a unos 170 kilómetros del centro de la capital cubana.
La entidad es, además, la casa matriz de Vegueros y Trinidad, las cuales centran esfuerzos con el fin de consolidarse y perfeccionar la calidad, por lo que laboran en aras de mantener 0 % de rechazo, a partir de la utilización de modernas tecnologías, la permanente superación de los trabajadores y la experiencia acumulada de productores y torcedores que han convertido este rubro en el mejor del mundo.
Orlando Acosta, su director, hizo referencia a la presentación de Vegueros con nuevos diseños, todo lo cual contribuirá a su mayor comercialización. Para este año prevén la producción de 5 200 000 puros para la exportación y otros 300 000 para el mercado nacional. En tales empeños están inmersas las fábricas, ubicadas en los municipios de Pinar del Río, Consolación del Sur y Candelaria, donde se utiliza, en lo esencial, la materia prima procedente del llamado macizo tabacalero.
También emprenderán inversiones dirigidas al mantenimiento constructivo de la infraestructura en la industria Francisco Donatién -ubicada en la cabecera pinareña- y de la tecnología instalada, cuyo propósito es perfeccionar los parámetros de tempera- tura y humedad del producto exigidos por los clientes.
La provincia de Pinar del Río aporta más de 50 % de la materia prima a la industria nacional de habanos y hoy está inmersa en la campaña 2013/2014. El tiempo ha sido desfavorable para el tabaco: en toda la provincia los vegueros han tenido que resembrar hasta en tres ocasiones.
Las lluvias reportadas y el inestable clima para nada menoscaban las aspiraciones de los productores vueltabajeros, que aún con corrimiento de algunas fechas, se empreñan en cumplir los planes productivos de la hoja que tanto prestigio ha dado a la provincia.
La disposición de continuar las siembras durante todo el mes de febrero tuvo como objetivo reponer las pérdidas provocadas por las precipitaciones, sobre todo en los territorios de Guane, San Juan y Martínez, San Luis y Viñales.
Los fumadores, internacionales y nacionales, pueden confiar en que no habrá atrasos en la cosecha: la experiencia de los vegueros -mayormente privados- es suficiente para obtener, al final, un producto con calidad y en la cantidad esperada.
Los datos atesorados apuntan a una campaña aceptable pero, si el clima se comporta favorablemente, en unos días pudiera cambiarse el calificativo por muy buena.
Tierra bendecida
A pesar de todos los estragos sufridos a causa de las condiciones climáticas, que han obligado a eliminar las plantas en cientos de vegas y volverlas a sembrar, en el territorio se trabaja en pos de cumplir con las cifras de hectáreas contratadas.
Para ello, se prolongó el cronograma de siembra -que debía concluir en la primera decena de enero-, en más de mes y medio.
Aunque la situación es tirante, prevalece la convicción de que aún puede ser un buen año para el cultivo y los aportes a la economía nacional.
Y así lo constataron los participantes en el Festival del Habano que recorrieron plantaciones y escogidas de los territorios de San Luis y San Juan y Martínez, donde primaron el diálogo, el intercambio de experiencias, así como el disfrute del aroma sin igual que desprende el producto nacido de estas tierras, que parecen bendecidas para el cultivo, gracias al cual han ganado el calificativo de Meca del Tabaco en Cuba.
Los hombres que labran esos suelos poseen la experiencia acumulada durante muchos años, transmitidas de padres a hijos de manera tal que, actualmente, familias enteras participan en las diferentes tareas demandadas por la planta.
Pero específicamente una porción de terreno pinareño hizo historia pues son muchos los que en el mundo prefieren los habanos Hoyo de Monterrey, "que queman parejo y blanquito" según asegurara un experimentado cosechero y, por demás, excelente catador.
Aquí se encuentra además la estación experimental del tabaco, fundada en 1937, la cual tiene como objetivo primordial el mejoramiento genético de las diferentes variedades para lograr resistencia a enfermedades como el moho azul, el virus del mosaico y a la llamada pata prieta.
En medio de un mundo marcado por una cruenta crisis financiera y económica, los habanos recalcan su valía, con elaboraciones especiales y el incremento de su calidad, atractivo y cultura.
Las acertadas estrategias tabacaleras de la Mayor de las Antillas sostienen la corona de mejor tabaco Premium del mundo para un puro de mucha tradición, conquistada a partir de la conjugación de clima, suelos y experiencias de los productores.
El habano se ratifica no solo como un producto en sí, sino como símbolo de la cultura cubana, que junto a la caña de azúcar, el ron y el café, constituyen líneas muy ligadas a la música, la poesía y la danza del archipiélago, de ahí sus valores añadidos.
Todas estas razones son suficientes para que los productores del territorio prosigan esforzándose en las vegas para que el tabaco vueltabajero continúe sin igual en el mundo y más cuando estudios realizados auguran que, para 2050, la cifra de consumidores de tabaco ascenderá a 1 000 millones.