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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Apuesta por la recuperación productiva del café y cacao

Los participantes en el Congreso Internacional Café Cacao 2012 se sumaron al reclamo mundial por la liberación de nuestros cinco héroes prisioneros del imperio y por el cese del bloqueo estadounidense contra Cuba

El programa de recuperación cafetalera y cacaotera en el país  se cimienta en la obtención de  mayores rendimientos y eficiencia, sobre todo ante la imperiosa necesidad de producir más y mejor para dar respuesta a las  crecientes demandas del mercado interno y las potencialidades de estos cultivos como rubros exportables.

De la responsabilidad que asumen hoy los productores, investigadores, técnicos, especialistas y directivos de ambas ramas agrícolas, se debate esta semana  en el Primer Congreso Internacional Café-Cacao 2012, que con la asistencia de más de 200 delegados de unos 15 países sesiona en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Ramón Frómeta Ordúñez, viceministro de la Agricultura, declaró en la apertura del encuentro, que el país acomete un programa para restablecer la fortaleza y niveles productivos que otrora tuvieran estos cultivos, hoy con la urgencia de sustituir importaciones e incrementar las exportaciones, en consonancia con la estrategia trazada para el sector por los Lineamientos de la Política Económica y Social de la Revolución.

“Para Cuba la producción del café, en particular, es primordial –señaló el vicetitular- si se tiene en cuenta que alrededor del 89 % de nuestra población toma esa infusión de una u otra forma, e incluso superamos la media del consumo mundial que alcanza el 42 % de las personas (más de tres mil millones de los siete mil millones que habitan hoy el planeta).”

El programa de recuperación del café en Cuba se inició en 2009 y después de un diagnóstico en el que se identificaron más de 18 500 productores con la obtención de una media integral de 14 toneladas por ha, se reconoció que unos 1 600 cultivadores alcanzaban menos de esa cifra.

Por ser este cultivo uno de los principales rubros exportables del país y muy demandado para los consumidores internos, se organizó la siembra de posturas con calidad y para 2010 ya se arribó a algo más de 6 000 ha; mientras en 2011 se cultivó con todas las formas de producción posibles (granjas del EJT, fincas agropecuarias de las FAR, el MININT, las UBPC, CPA y CCS), para concluir con más de 7 000 ha.

“La aspiración en 2012 es superar ese volumen y crear condiciones para en 2013 sobrepasar las 8 000 ha, insuficientes aún porque necesitamos más de 24 000 toneladas de café y hoy lo que estamos produciendo no excede las 8 500 toneladas, por lo que todavía estamos a un 30 o 34 % de los montos  que puedan satisfacer en cantidad y calidad  las necesidades de nuestra población y la exportación, en lo cual se trabaja muy fuerte”, precisó Frómeta.

Se refirió a las características del ciclo productivo del café, que no admite ser acelerado, por lo que habrá que esperar favorables resultados a la vuelta de tres o cuatro años y medio, aunque ya las últimas zafras del aromático grano han dado muestras de un proceso de recuperación, se incorporan plantaciones nuevas paulatinamente y se prevé que para 2016 estemos produciendo 15 000 toneladas de café.

Entre las medidas se suma la capacidad de acción de todos los involucrados en la cadena productiva e industrial, la inclusión en el plan y presupuesto de la economía cada año, así como el cumplimiento de lo que corresponde a cada quien en materia de control, exigencia y sistematicidad para cumplir las metas en la restauración de ambos cultivos. 

Sacar provecho de las experiencias y seguir trazando pautas en el proceso de recuperación cafetalera y cacaotera, significa también priorizar el manejo, diversidad y conservación de los recursos genéticos, las tecnologías de producción agrícola sostenibles, los sistemas agroforestales y el beneficio de las plantaciones, junto al desarrollo forestal del país y como contribución al desarrollo sostenible y a la preservación del medio ambiente en los ecosistema frágiles de las montañas.

Comentó el viceministro la relevancia de contar con la aprobación de un esquema financiero que permite con los ingresos de estas producciones y de la miel de abeja, más la utilización del crédito bancario, acceder al financiamiento para enfrentar los requerimientos de insumos para los productores, entre otras necesidades.

Hoy son varias las provincias productoras de café, entre estas, cuatro orientales, Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma y Holguín; tres del centro, Villa Clara, Cienfuegos y Santi Spiritus, además de Pinar del Río y ahora con la nueva división político-administrativa, se suma una novena que es Artemisa y Las Tunas, Camaguey, Ciego de Avila y La Haban dan sus primeros pasos para incorporarse.

En el cacao el comportamiento es muy similar aunque el proceso comenzó en 2011, con la producción de posturas, la introducción de tecnologías novedosas para su obtención y ya para este año comienza un despegue en el restablecimiento de viveros, entre otras acciones.

En los primeros seis meses de 2012 casi se logró el 60% del plan del año, aunque ello representa prácticamente el 50% de las potencialidades productivas que tiene el país, pues cada año podría obtener más de 4 000 toneladas de cacao (en 2012 debe lograr unas 2 000 toneladas).

Es este también un mercado prometedor y seguir la apuesta por su recuperación implica producir en cantidad y calidad que a su vez genere los ingresos suficientes para los insumos que se requieren; es lograr el nivel de eficiencia que le permita invertir en su impulso y desarrollo.

Otro punto a favor de la reanimación de ambos cultivos está en los precios en que se cotizan en el mercado internacional los dos productos, que son bastante elevados ya que, por ejemplo el café Arábigo se mantiene en los más de 3 000 dólares la tonelada y el Robusta en 3 500 USD; en tanto el cacao supera los 3 000 dólares la tonelada.