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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Festival del Habano 2012: maridaje de vinos y puros

En ocasión de esta nueva fiesta para los amantes del mejor tabaco del mundo, Inversiones Pucara, S.A., presenta una reconocida carpeta de las bodegas Pago de Carraovejas, Vega Sicilia y el chileno Carmín de Peumo, así como del espirituoso cogñac Hennessy, puesto que vid y tabaco insertan sus historias en la noche de los tiempos, con registros que alimentan el relato de sus respectivos descubrimientos y viajes transoceánicos en una y otra dirección

Radicada en Cuba desde finales de 1997, Inversiones Pucara, S.A., proveedora en el mercado de productos de calidad reconocida a escala internacional, saludará el XIV Festival del Habano, con una carpeta de prestigiosos vinos, ideales para consumar el maridaje entre un aromático puro y el fruto de una selecta cosecha vitícola.

Y es que no puede ser de otro modo: un buen vino nace en el viñedo y un buen puro en la vega, como nombra en Cuba a su zona de cultivo, y mientras transcurra la acostumbrada fiesta anual, gourmet de más de 60 naciones rendirán homenaje a las emblemáticas marcas Cohiba y Romeo y Julieta en armonía con los Cavernet Sauvignon, Syrah, Carménère o Garnacha representados por Inversiones Pucara.

De acuerdo con Roselín Núñez Ortega, comercial de la entidad, la relación de Inversiones Pucara con los habanos data de más de diez años mediante un abundante y prestigioso catálogo de vinos, caracterizado por largos años de presencia en la escena internacional".

La funcionaria resaltó que Inversiones Pucara S.A. "continuará aportando al mercado cubano productos de gran prestigio, desde las líneas económicas hasta las de mejor calidad, acorde con las actuales tendencias del mundo vitivinícola, que se mueve vertiginoso en un espacio cada vez más amplio, de grandes creaciones, de éxitos en los que indudablemente repercuten el clima, las tierras y la preferencia indiscutible de los seres humanos".

Selectas marcas para gourmet selectos

Si aún dentro de la botella, el vino es una sustancia viva, en constante transformación, año tras año las hojas de un cigarro bien conservado tampoco dejan de mejorar. Vid y tabaco constituyen soporte material de costumbres que las culturas heredaron de unas a otras, y que sobrevivieron a las catástrofes naturales o humanas. Ambas plantas requieren de un cultivo delicado, bajo condiciones agronómicas especificas, por lo que el concepto de terroir (*) es inseparable de su análisis.

El programa del Festival del Habano mantiene sus habituales actividades: visitas a las mejores plantaciones de tabaco de Vuelta Abajo, en Pinar del Río, o a las tradicionales fábricas de habanos;   feria comercial, degustaciones y maridajes, el Concurso Internacional Habanossommelier, clase magistral de torcido y la cata a ciegas.

Como novedad, se efectuará el Concurso Internacional Habanos en Imágenes, dirigida a los realizadores de obras audiovisuales relacionadas con el habano, y las nominaciones para el Premio Habano del Año. El  29 de febrero se celebrará una cena por el  aniversario 520 del encuentro de los europeos con el tabaco en la Isla, mientras que la clausura del Festival se efectuará en la noche del 2 de marzo, con la Cena de Gala en homenaje a la fábrica Romeo y Julieta y la tradicional subasta de humidores en beneficio del Sistema de Salud Pública cubano.

En este encuentro y pensando en los selectos gourmet convocados al XIV Festival, Inversiones Pucara, S.A. presenta una distinguida carpeta de vinos. Por ejemplo, Pago de Carraovejas, un vino con personalidad propia y un carácter que genera y atesora a fuerza de acumular sensaciones procedentes de sus aromas altamente expresivos, de su color intenso y de un sabor carnoso, potente y exuberante.

En este se manifiestan las características propias que le brindan cada una de sus variedades Tinta del país, o sea, Cabernet Sauvignon y Merlot, a las que se unen los matices esenciales que le aporta el terroir de las laderas de Carraovejas. Sabrosos, elegantes, dóciles y vigorosos a un mismo tiempo, estos vinos son capaces de trasmitir profundas fragancias y paladares, una experiencia rica en matices que les hace perdurar en el recuerdo.

Inversiones Pucara también llevará a la Fiesta del Habano el Vega Sicilia o un vino único y sin duda uno de los grandes clásicos españoles. Su personalidad no solo se deriva de la máxima calidad de la uva y del rigor de su manufactura, sino, sobre todo, del amor al detalle que ha sabido trasladar a sus productos la familia Álvarez.

Los Vega Sicilia gozan de cierto acento antiguo pero señorial; de gran elegancia, finura, complejidad y capacidad para mantenerse en botella durante mucho tiempo. La empresa elabora y comercializa tres tipos: Valbuena 5º, Vega Sicilia Único, y Vega Sicilia Único Reserva Especial. Estos dos últimos se presentan al público, como mínimo, diez años después de ser vendimiados. El compromiso de esta bodega con sus clientes es tan grande que solo se embotellan las añadas que ofrecen la calidad deseada.

A este convite del paladar y los sentidos también está convocado el coñac francés Hennessy, del Grupo Moet Hennessy, elitista bebida que al clasificar en el grupo de los espirituosos, marida armónicamente con los  habanos.

Por último, los sibaritas presentes en el Festival podrán degustar otra exquisitez, en esta ocasión venida de Chile: Carmín de Peumo, el primer Carmenere devenido icono de la nación austral y que refleja fielmente su origen, el terroir de Peumo, destacado ampliamente por la crítica mundial. Carmín de Peumo potencia el desarrollo del Carmenere y posiciona a Peumo como el mejor origen chileno para la producción de esta cepa francesa.

Valga conocer que, hace un lustro, la especializada revista estadounidense Wine& Spirits premió con 95 puntos a la cosecha y la calificó como un "tremendo Carmenere, que muestra la voluptuosa madurez de la cosecha 2007 y llena cada rincón del paladar con sabores concentrados y maduros de moras y cerezas negras, además de notar herbáceas y aromas de roble tostado".

(*)Terroir es un término de origen francés proveniente del latín terratorium. Su uso se ha extendido a otras lenguas para designar a una extensión geográfica bien delimitada y homogénea que presenta alguna particularidad llamativa en su producción agrícola. Originalmente fue un término francés para el vino, el café y el té usado para denotar las características especiales que la geografía, la geología y el clima de un lugar otorgan a determinadas variedades.