Probada calidad de una provechosa especie
El búfalo sirvió de común denominador al VI Simposio Internacional efectuado la semana última en La Habana, para confirmar que el productivo animal puede constituir un importante proveedor de leche y carne de reconocidos atributos en la región y en el orbe
La población de búfalos en las Américas podría elevarse hasta alcanzar entre 12 o 14 millones en 2025 -según estimados- si como hasta hoy, ganaderos y amantes de esta especie la defienden a capa y espada, convencidos de su utilidad en la provisión de carne y leche de alta calidad.
Especialistas, productores, directivos y criadores de una decena de países se reunieron la semana última, y por primera vez, en La Habana en el VI Simposio de Búfalos de América y Europa para exponer resultados e intercambiar experiencias en la materia, además de proyectarse metas superiores y nuevas estrategias de trabajo.
Con sede en el Hotel Nacional de Cuba, asistieron más de 200 delegados y relevantes personalidades, como el presidente de la Federación Internacional de Búfalos, Antonio Borghese, quien ponderó la celebración, cada tres años, de estos foros y, en particular, la decisión de que esta vez fuera en la Isla, la cual cuenta -afirmó- con expertos de reconocida calificación.
También el presidente de la Federación Americana de Criadores de Búfalos, Otavio Bernarde, indicó que este animal ha demostrado tener mayor capacidad que los bovinos en el aprovechamiento de los pastos más pobres, y representa un buen potencial de leche y carne, cuyo consumo se acrecienta a nivel internacional aunque, al menos en América, esa masa fue introducida desde Asia a finales del siglo XIX.
Al referirse a la situación y perspectivas en las Américas, precisó que entre 1970 y 1980, esta especie tuvo una difusión relevante y considerable importancia comercial en varios países, debido a su rápido crecimiento y mejor adaptación a tierras de baja calidad y a los plaguicidas.
En la agenda del evento se incluyeron los sistemas de producción, la biotecnología aplicada, las normas internacionales para el intercambio genético, la inseminación artificial y las tecnologías en función de la especie, la calidad de la carne, su producción y manejo en las condiciones del trópico, la predeterminación del sexo en las crías y la capacitación de los productores.
Otros tópicos examinados fueron el valor nutricional de la leche, de los derivados lácteos y de la carne y su influencia sobre la salud humana, así como las perspectivas de desarrollo y reproducción en el continente americano.
El encuentro sirvió para que la Mayor de las Antillas mostrara sus principales resultados en la crianza de esa especie y el impacto en esta de las biotecnologías reproductivas, entre otros.
Los delegados se acercaron a estas experiencias durante recorridos a la base productiva de las provincias de Villa Clara, Sancti Spíritus y Mayabeque, en esa última visitaron la Empresa Genética Bufalina El Cangre, donde se encuentra una de las mejores prácticas de la crianza intensiva, el mejoramiento genético y la capacitación al hombre.
El cónclave lo organizan el CIMAGT (Centro de Investigación para el Mejoramiento Animal de la Ganadería Tropical, perteneciente al Ministerio de Agricultura), la Universidad Agraria de La Habana, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la Federación Americana de Criadores de Búfalos y la Federación Internacional de Búfalos
Fuente de carne y leche
El viceministro de la Agricultura al frente de la ganadería en la Isla, Jesús García, exaltó la relevancia de esta especie como fuente de producción de carne y leche de alto valor a la cual se le crean todas las condiciones para que pueda rendir y ser mucho más eficaz en su aporte al balance alimentario que requiere el país.
Puntualizó que las recomendaciones y experiencias resultantes del simposio son de gran importan para el desarrollo de su crianza en la región, donde se estima que hay más de dos millones de búfalos.
Según el funcionario, el desarrollo de esos animales, introducidos en la nación caribeña en la década de 1980 desde Panamá, Trinidad Tobago y Australia, exigió un cambio de tecnología en la producción ganadera y ya hoy, Cuba tiene más de 67 200 cabezas de este ganado distribuidas en todo el país y en casi todos los sectores productivos.
Explicó que ello demuestra su elevada capacidad de adaptación y su buen potencial para la obtención de leche, en lo cual ya se buscan los cruzamientos con sementales del país y material importado con favorables resultados en varias instalaciones que logran producir con eficiencia.
También, en varias provincias se utiliza la carne a partir de la ceba, con dividendos considerables para las condiciones de alimentación con que cuenta la Isla y han logrado una adaptabilidad muy buena al medio pues es reconocido que esta especie aprovecha los alimentos con mayor calidad que el resto, a lo cual se suma su alta eficiencia en la natalidad, resistencia a las enfermedades, longevidad y alta productividad.
La sorprendente adaptación a las condiciones subtropicales ha permitido que ocupen áreas prácticamente inutilizables por otras especies de importancia pecuaria, con una habilidad biológica especial para aprovechar pastos y otras plantas de pobre calidad, gran resistencia, capacidad reproductiva y bajos índices de mortalidad.
Tanto la leche como la carne son productos excelentes para la producción de derivados para lo cual la ínsula antillana dispone de plantas procesadoras de estos productos, ubicadas tanto en empresas ganaderas, como en institutos de investigaciones pertenecientes al Ministerio de la Industria Alimentaria.
Si se logra mantener un crecimiento estable pudiera convertirse para 2015, en una de las fuentes que aporte un nivel de carne considerable para el balance alimentario nacional con el fin primordial de tratar de satisfacer las necesidades crecientes al crear todas las condiciones para alcanzar mayores volúmenes en los programas de producción.
La doctora Alina Mitat, presidenta de la Comisión Científica del evento, explicó que la explotación de este ganado en Cuba comenzó con la definición de las líneas y programas de desarrollo y mejoramiento genético, a partir de la evolución del rebaño inicial y cuando la Empresa Los Naranjos envió desde fines de la década del 80 del siglo pasado hasta 2005, hacia todo el país, 7 855 cabezas de las subespecies de río (3 754), pantano (1 254) y sus cruzamientos.
En 1996 se decidió comenzar con la producción de leche de esta especie, en cada capital de provincia, a partir de una instalación que sirviera para el desarrollo futuro. En 2010 la producción total alcanzó 4 077 800 litros y la de carne 3 275 400 toneladas, con un peso promedio al sacrificio de 386 kilogramos y un crecimiento anual sostenido de 13 % en el rebaño actual.
Santiago Yáñez, director del Instituto Nacional de Pastos, aseveró que el aseguramiento de la base alimentaria de la ganadería se garantiza, más que por vía biotecnológica, con el mejoramiento de pastos y la introducción de nuevas variedades.