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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Casa del Habano con fuerte “ligada” laboral

Ubicada en el Hotel Nacional de Cuba se distingue por los resultados anuales en ventas, respaldada por la profesionalidad y gran experiencia de su colectivo de trabajo

La Casa del Habano, ubicada en el Hotel Nacional de Cuba, sin duda se distingue por los resultados que año tras año alcanza en las ventas del legítimo producto de la Isla, también de rones y café, pero según sus clientes destaca además por la profesionalidad, hospitalidad y gran experiencia del colectivo laboral.

Diosney Robaina Gómez, administrador de la entidad, comentó que ofrecen un servicio especial a amantes del tabaco cubano que viajan desde diversos países y se alojan en la emblemática instalación durante la celebración del Festival del Habano, junto a otros huéspedes, quienes participan en los recorridos diarios por el hotel para adentrarse en la rica historia que atesora el inmueble.

Tales ocasiones son propicias para que los visitantes extranjeros conozcan in situ la elaboración de un torcido a mano, demostración que realiza la torcedora de la Casa lo cual, según el directivo, “deviene gran atractivo para la mayoría de quienes vienen por primera vez y, casi siempre, quieren llevarse a su país el recuerdo y testimonio de tan inolvidable momento”.

La Casa -perteneciente al Grupo Empresarial Caracol- está ubicada en dos niveles del área Este del hotel; en el primero se exponen fundamentalmente tabacos hechos en máquinas.

Destaca la presencia de la experimentada torcedora Milagros Díaz Baró, fundadora de la tienda, quien desde su típica mesa de trabajo, da la bienvenida a todo visitante.

El local aparece ambientado con imágenes de plantaciones de tabaco, de vegueros y  torcedores y en el salón principal se atesoran los estantes con  las principales marcas de habanos, bien preservados para asegurar su óptima calidad y atendidos por un equipo de trabajadores siempre afables.

Arte de vender

Robaina Gómez refirió que durante sus seis años de trabajo en esta tienda, “siempre hemos cumplido los planes anuales de ventas, con el respaldo decisivo de todo el colectivo, muy profesional y estable durante muchos años, lo cual constituye una de las fortalezas de esta Casa, porque en este tipo de tienda la permanencia del personal resulta primordial.

“Los clientes más importantes en materia del tabaco vienen una vez al año; y si al llegar aquí nuevamente no encuentran a la persona experimentada y amable que los atendió, pueden sentirse un poco desorientados, aturdidos.

“Sin duda, uno de los ganchos más fuertes que tienen la comercialización y el arte de vender, radica en la confianza que se logre, en esa química que se establece entre el dependiente y el comprador. Todos los que me acompañan acumulan más experiencia que yo en el arte de vender habanos, tienen 10, 12 y más años de labor, incluso en esta tienda”.

Buen año

Al momento de la visita de Opciones, entre los fundadores de esta Casa del Habano, además de la torcedora Milagros Díaz Baró, permanecían activos los dependientes Ernesto Manso y Liliana Arcos Montero con vasta experiencia y múltiples reconocimientos de trabajo.

Robaina Gómez explicó que desde hace algunos años apuestan por realizar actividades promocionales diferentes, más concentradas, para proporcionar a los principales clientes la atención que merecen a la vez que, como anfitriones, persiguen interactuar con cada uno de ellos directamente, con la máxima profesionalidad.

Refirió que muchos turistas vienen a la Casa atraídos por la calidad y fama mundial del tabaco cubano e indagan sobre cómo reconocer su legitimidad porque han decidido llevar un habano para regalar. “Les explicamos en detalle sobre marcas, mezcla de las hojas y demás rasgos que certifican su autenticidad, para que ellos mismos puedan elegir y decidir su compra”, afirmó.

Según Adianez Calvo Smith, administradora del Complejo Comercial al que pertenece la Casa del Habano del Hotel Nacional de Cuba, esta tienda ingresó el pasado año -como récord-, más de 2 200 000 pesos en moneda libremente convertible en ventas de habanos, rones y café cubanos, fundamentalmente.

La instalación abre las puertas de 8:30 de la mañana a 9:30 de la noche todos los días de la semana. Entre sus principales clientes sobresalen belgas y chinos, quienes además de encontrar aquí las vitolas preferidas, reciben información pormenorizada sobre el proceso de elaboración de un habano.