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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Lista terminal Portuaria Multipropósito de Santiago de Cuba para recibir al primer barco

Concluye la construcción de la terminal multipropósito que convertirá al Puerto Guillermón Moncada en el segundo más moderno del país

Después de tres años de duro bregar se ultiman detalles para recibir al primer barco en la novedosa terminal multipropósito del puerto Guillermón Moncada, en Santiago de Cuba

Esta colosal obra, ejecutada con  financiamiento del gobierno chino, fue construida por la Empresa Communications Construction Company Ltd. (CCCC), con una vasta experiencia en este tipo de trabajo.

Por la parte cubana participó el ingeniero civil Walter Vivo Medina, quien explicó a Opciones que en aras de garantizar seguridad en la puesta en marcha, se realizan pruebas en seco del equipamiento, todo de moderna tecnología,  además de lograr las certificaciones y licencias requeridas para las operaciones en este tipo de actividad. El puerto ya está listo y en espera del arribo en próximos días del primer barco.

Este muelle se erigió sobre una zona que requirió un profundo trabajo ingeniero, lo cual garantiza, no solo la seguridad de la actividad portuaria, sino el cuidado del medio ambiente y la protección de la costa, cumpliendo con todos los requerimientos exigidos para este tipo de obra.

Sobre 142 pilotes enterrados a una profundidad de 26 metros (m) y un radio de 1,20 m protegidos con pilotes y hormigón; tres nuevas grúas pórtico, de 50 y 30 toneladas cada una, con elementos intercambiables según el tipo de mercancía, capaces de operar más de 5 000 toneladas diarias.

Estas cargas saldrán del puerto por ferrocarril o carretera, en caso de fallar alguno de los eslabones de la cadena puerto-transporte-economía interna. Tiene dos almacenes  contiguos con capacidad para más de 20 000 toneladas cada uno para poder cumplir con las cifras de extracción pactadas en las diferentes modalidades de mercancía: en contenedores, a granel, o ensacada.

Esta colosal obra dotará al oriente del país de un puerto seguro para el arribo y embarque de productos, creando mejores condiciones para importar y exportar.

Esta terminal será controlada en toda su infraestructura desde una sala de mando con equipamiento tecnológico de última generación, y condiciones de vida para los operadores, humanizando el trabajo de quienes llevarán el control de la actividad portuaria al detalle, con mínimo personal, para que no existan demoras en los cronogramas de extracción y embarque de géneros y recuperar las inversiones por concepto de pronto despacho.

El director de la empresa de Servicios Portuarios del Oriente (Serpo) licenciado. José Antonio Olivares Díaz, informó que esta terminal será un comodín para todas las obras de crecimiento del puerto santiaguero ya que se prevé reparar las instalaciones para garantizar las operaciones y una futura terminal de contenedores, modalidad esta que otorga mejores condiciones y facilidades operacionales.

Lo que hoy es el muelle 30 de Noviembre será entregada en una segunda etapa al gobierno provincial para los proyectos de crecimiento de obras para beneficio social de la ciudad.

Con estos cambios estructurales, tecnológicos y logísticos se pretende recibir buques con no menos de 20 000 toneladas (t) y hasta 40 000 t de capacidad, es decir, duplicar las operaciones actuales.

Estas mejoras permitirán, además, aumentar las condiciones de prestación de servicio a los buques, mejorando la capacidad de eslora, manga y calado, permitiendo embarcaciones de mucha más capacidad, lo que redundará en la disminución de los costos por concepto de fletes.

Entre las tareas de quienes administran el puerto está el lograr una mejor organización y administración de los recursos cumplimentando los requerimientos internacionales del Código de Seguridad para Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP).

Asimismo es propósito reducir los costos operacionales (se requiere menos personal en los procesos tecnológicos) asi como tiempo de los buques en puerto, al contar con la logística de operaciones, transportación y almacenamiento óptimos que preserven las mercancías y la prontitud en el despacho.

Una vez puesta en marcha esta colosal obra de ingeniería, amortizará su inversión en un período no mayor de 15 años, solo con el ahorro por el concepto de fletes y será un complemento al desarrollo de la actividad comercial ya iniciado en el país con la construcción de la terminal de contenedores del Mariel.