Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Conductora Crucero Centro: una obra grande para La Habana

Para mejorar el abasto de agua y brindar un servicio hidráulico más óptimo y eficiente se ejecuta esta inversión en la parte más vieja de la capital cubana

Una de las más significativas inversiones que asume este año la Empresa Aguas de La Habana es precisamente la construcción de una nueva conductora para mejorar el abasto de agua de uno de los municipios de la capital cubana más urgidos de un servicio óptimo del preciado líquido.

Se trata de La Habana Vieja, donde en marzo comenzará a erigirse la conductora Crucero Centro que beneficiará a más de 90 000 pobladores de la otrora Villa de San Cristóbal en el año del aniversario 500 de su fundación, al permitir un considerable mejoramiento de su calidad de vida, tras eliminar la elevada cifra de personas que aún reciben allí el agua mediante carros cisterna (pipas).

La obra, que debe concluirse en septiembre próximo, abarca nueve kilómetros desde el Sistema Central -los tanques de Palatino-, hasta Prado y Malecón, un área en la que resulta muy vertiginoso el avance socioeconómico en particular del turismo por la edificación de varios hoteles, más el programa de desarrollo de la Bahía de La Habana con su cambio de uso comercial a turístico-recreativo y paisajístico- sociocultural.

Según explicó a la prensa la ingeniera Esther García, directora técnica de la Empresa Aguas de La Habana, la situación en ese municipio clasifica como un servicio discontinuo e insuficiente, debido a las bajas presiones en la llegada de agua, que obliga a más de 8 600 personas a recibirla mediante un plan permanente de suministro por pipas (estas efectúan más de 800 viajes por semana, de acuerdo con lo planificado).

En el afán de ofrecer un servicio de óptima calidad, lo cual es imposible en las condiciones actuales, se prevé que la nueva conductora reciba suministros desde el sistema central y tenga una interconexión para casos de emergencia con El Gato.

Esa decisión permitirá además disponer de sectores hidrométricos que, a partir de la medición, facturación y gestión de los mismos se potenciará la reducción de pérdidas de agua en las conductoras, redes urbanas y en el interior de las viviendas.

Datos ofrecidos por Leonel Díaz Hernández, director general adjunto de la Empresa Aguas de La Habana, precisan que alrededor de un 50 % de todo el líquido vital que se bombea en la ciudad se despilfarra de una forma u otra y por múltiples razones; mientras que de esa cifra, cerca de un 23 % corresponde a pérdidas intradomiciliarias.

Son datos que demuestran la relevancia de enfrentar el reto de ejecutar una obra de tal envergadura por representar más eficiencia en el abasto, mayor racionalidad en la gestión de ese finito recurso gracias a su considerable ahorro y, lo más importante, su favorable efecto en la elevación del nivel de vida de la población en la parte más vieja de la urbe habanera, donde urge solucionarse esta problemática, asociada sobre todo al deterioro de sus instalaciones hidráulicas.

Asumirán este proyecto, estructurado en seis tramos para su ejecución y cuatro frentes de trabajo, brigadas de la Empresa de Mantenimiento y Rehabilitación de Obras Hidráulicas  de Occidente (Emahoho), de la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería (Ecoing) 25 del Ministerio de la Construcción y Aguas de La Habana.

La obra, que será toda una proeza en términos constructivos, también repercutirá positivamente en el ahorro del preciado líquido, en su empleo más racional y productivo, pues cifras recientes indican que anualmente en el país se escapan por la red doméstica alrededor de 300 millones de metros cúbicos, el 20 % del agua potable suministrada.

Eso significa la pérdida de aproximadamente 5 000 000 de dólares al año por el agua bombeada que se fuga a través de las redes intradomiciliarias, ya que esta operación implica un gasto de 10 000 toneladas de combustible, más las 4 500 toneladas de productos químicos que se utilizan en el tratamiento del líquido, según fuentes del Grupo Empresarial de Acueducto y Alcantarillado (GEAAL).

Agua real y maravillosa

Aguas de La Habana gestiona los servicios públicos de Agua Potable, Acueducto, Alcantarillado, Saneamiento, Drenaje Pluvial y otros afines a estas actividades, además, desarrolla y mejora la infraestructura de redes hidráulicas en la capital del país, contribuyendo así a la conservación del Medio Ambiente y la Salud Pública.

La Empresa tiene implantado un Sistema de Gestión de la Calidad del cual ya logró la transición y certificación por la nueva norma NC ISO 9001: 2015, gracias a lo cual se propone garantizar a todos sus clientes una mejora continua en la gestión y fomento de sus servicios, elevando sus indicadores de eficiencia y eficacia hasta hacerlos comparables con los más significativos a escala mundial.

Sus antecedentes parten de un estudio de viabilidad previo por el cual se suscribió el 24 de marzo de 1997 un Contrato de Asesoría Técnica y Administrativa entre la Empresa de Acueducto y Alcantarillado del Oeste de Ciudad de La Habana y Canaragua S.A., cuyo objetivo era gestionar el servicio de acueducto, alcantarillado y drenaje en los municipios de La Lisa, Playa y Marianao.

Estas primeras experiencias de trabajo condujeron a la firma de un Acuerdo Marco el 5 de febrero de 1999 en Barcelona como muestra de la confianza alcanzada entre el INRH de la República de Cuba y el Grupo Agbar, hasta la constitución en el 2000 de la Empresa mixta Aguas de La Habana.

Hoy esa entidad centra sus principales metas en garantizar, con sus más de 4 000 trabajadores, el abasto de agua, saneamiento y drenaje pluvial en los 15 municipios de la capital priorizando Centro Habana y La Habana Vieja, además de asegurar esas actividades y servicios ante el auge del desarrollo turístico, hotelero y de cruceros en esa zona.